domingo, 5 de junio de 2011

Feliz cumple Renata



Era el cumple de Renata, todos los invitados esperaban al pastel sentados en unas sillas. Renata ayudaba a su mamá a llevar el pastel. Renata llevaba el pastel mientras cantaban: cumpleaños feliz cumpleaños feliz, pero el pastel era demasiado grande y Renata se tropezó y el pastel y Renata cayeron al suelo. Renata tenía todo su vestido sucio de nata.

Su mamá se fue a lavarlo cuando Renata vio un bonete caminando y el bonete se metió en el pastel. Renata buscó y buscó en el pastel chafado pero se cayó en el pastel. Renata gritaba y gritaba pero tenia los ojos cerrados. Cuando notó tierra firme Renata miró a su alrededor. Habian muchos globos en unos árboles. Renata caminó pero se chocó con algo. Era una mesa con sillas y dos chicos gemelos sentados. Uno dijo:
-Yo soy Ping y el es Pong, o al revés,  él es Ping y yo soy Pong, ¡feliz cumple Renata! Gritaron los dos a la vez. Renata no entendió nada. ¿Como saben mi nombre?, pensó. Pong le puso un bonete en la cabeza.



- Ven, dijo Pong
- Vamos a jugar a un juego, como es tu cumpleaños vamos a jugar a lo que tu digas, dijo Ping.
- Yo no quiero jugar a nada quiero… pero no pudo continuar porque Pong la interrumpió.
- Muy bien, vamos a jugar a ponerle la cola al cerdo, muy pero muy pero híper muy pero requeté muy pero recontra muy buena elección. Dijo Pong.
- ¡Pero si yo no quiero jugar a eso! Dijo Renata
- ¡Pero si nos acabas de decir que si!, dijo Ping
-¡Yo no he dicho eso! Dijo Renata
- Bueno pero al menos podemos hacer una partidita, porfi, es que nos encanta y te lo prometo que no te pediremos más, dijeron Ping y Pong a la vez
- Vale
Cuando acabaron Ping y Pong dijeron:
- ¡Ahora vamos a pintar caras!
-¡Pero si me prometisteis que no jugaríamos a nada más! Dijo Renata.
- ¿Prometemos? ¿Qué te hemos prometido? Preguntó Pong.

- No hemos prometido nada, dijo Ping
- Vale, solo hacemos esto y nada más. Dijo Renata.
- Yupiiiiiiiiiiii, dijeron los dos.
- ¿De qué  quieres que te pinte? Preguntó Ping a Renata.
- De mariposa, dijo Renata.
- Muy bien, de vampira, dijo Ping
Renata no dijo nada porque ya estaba bastante enfadada con ellos.
Cuando acabaron Renata dijo:
- Ahora me voy, tengo que descubrir mejor este lugar.
- Noooooooo, dijeron los dos a la vez.
- ¿Por qué? Preguntó Renata.
- Porque todavía no hemos jugado al juego de las sillas, dijo Ping.
Renata se fue sin escucharlos por un camino que había, pero se escuchaba la voz de ping diciendo:
- Al menos  ten estos regalos, Renata.
A Renata le encantaban los regalos,  así que volvió pero no recordaba que el camino fuera tan largo. De  repente se topó con un precipicio. No recordaba que hubiese un precipicio. Después tiro un botón al precipicio pero se quedo flotando.
- Ya lo sé, es un puente invisible dijo Renata.
Pasó por el puente y llegó al sitio donde se encontró antes a Ping y Pong pero… no estaban.
- Qué extraño, pensó.
Renata volvió a cruzar el puente y todo eso, pero volvió a sentir la voz de Ping.
- Va,  seguro que es otro truco.
Y Renata siguió caminando cuando se encontró una verja de oro que se abrió sola.
Renata entró y vio un precioso jardín de flores con mariposas y ese jardín era enorme.



 Era muy bonito. Renata empezó a pasear por las flores y las mariposas cuando se chocó con un payaso.

- Hola Renata, soy el payaso Cara  de lazo, dijo él.
Renata se partió de risa. El payaso tenía una regadera y Renata cuando se calmó un poco, dijo: ¿tú eres él propietario de esto?
- Sí, soy yo, contestó el payaso.
- Ten, un ramo de rosas rojas porque es tu cumpleaños, felicidades, volvió a decir el payaso.
Renata las olió y dijo:
-Mmmm, huelen perfecto y es un regalo estupendo, gracias payaso Cara de lazo.
-
- De nada, princesa.
- Payaso Cara de lazo, ¿tú has visto un bonete andante?
- Yo no.
- Bueno, adiós payaso.
- Adiós Renata.
Renata miró el ramo y vio una etiqueta que decía:
ENTRADA PARA VER LAS ROSAS BAILARINAS LA NOCHE DEL SIETE DE MARZO DE 2011 EN EL JARDIN DEL PAYASO CARA DE LAZO INVITADA ESPECIAL RENATA. Renata se puso muy contenta. ya había hecho un nuevo amigo. Renata se fue caminando a una puerta.
Entró y se encontró a una cocinera cocinando un pastel  que ponía Renata.
- Hola Renata, dijo tapando el pastel
Pero Renata ya lo había visto.
- ¿Puedo probar? preguntó Renata.
-¿Probar qué?
- El pastel
- ¿Pastel? Aquí no hay ningún pastel y si lo hubiese no te lo dejaría probar.
Renata se rió.
- ¿Quién eres tú?    Preguntó Renata.
-Soy la Cocinera cara fea. Renata se rió más.
- ¿Y dónde estoy?
-Estás en el país del cumpleaños.
- Ha, por cierto, te he traído un regalo, Renata.
Renata lo abrió y eran magdalenas.
Las probó y dijo:
-Buenísimas, gracias  Cocinera cara fea.


A la noche Renata se fue al jardín del payaso Cara lazo y vio un montón de sillas y una que ponía reservado para Renata en la primera fila. El presentador, el payaso Cara de lazo, dijo:
AHORA SEÑORES Y SEÑORAS, BIENVENIDOS A LAS ROSAS BAILARINAS. UN ESPECTACULO DEDICADO A RENATA. BUENO AHORA VAMOS A EMPEZAR.
Y salieron cinco  bailarinas y  un montón de rosas bailando. También el presentador puso música clásica y empezaron a bailar. El presentador dijo:
- Y ahora la cantante Pata errante. Y salió una señora con un vestido rojo hasta el suelo y cantó:

Renatatatatat es la niña más dulce, por favor que nadie la impulse. Ahora tiene tres aaaaños aaaños feliiiiiiz cumpleaaaaños. Te daremos regaliiiitos no muy chiquitiiitos. Lalalalala tralalalalala patin patan pateeero patin patan patun. Y volvía a repetir. Las cinco bailarinas se pusieron en fila y la primera agarró de la mano a Renata y la lanzó al aire y empezaron todas a dar vueltas y la primera con Renata. Después volvió a tirar a Renata al aire y la cogió la segunda. La segunda le dio una vuelta y la volvió a lanzar al aire y la cogió la tercera, le dio otra vuelta y la lanzó al aire y la cuarta la cogió y le dio otra vuelta y la lanzó al aire y la quinta la cogió le dio una vuelta le agarró de la mano y se fueron las  dos saltando hasta donde estaba la cantante Pata Errante y ella le dijo:
- Canta conmigo.  Y las dos hacían un dúo cantando. Cuando acabaron siguieron todos al payaso Cara de lazo hasta el mismo sitio donde estaba Ping y Pong y se sentaron en mesas. Renata vio a todos los que conoció durante el viaje: Ping y Pong, el payaso Cara de lazo, la cantante Pata errante, la cocinera Cara fea y conoció a las cinco bailarinas que se llamaban: Sugi, Nini, Lailailai, Fungi y Sisi.
También en  la fiesta comieron pastel que preparó la cocinera Cara fea, y jugaron a juegos. También estaba su mamá,  su papá y su hermana pequeña Joaquina. Cuando notó que había tierra firme abrió los ojos. Se lo pasó muy bien. Después todos le dijeron adiós y volvió a cerrar los ojos, vio que estaba en su cama acostada y le contó a sus padres la aventura que tuvo.
De Paula Tomasini
Un cuento dedicado a Renata, mi prima.
7/3/11