miércoles, 29 de junio de 2011

Soy chiquitita




Hace mucho tiempo había una niña llamada Alicia que un día se despertó siendo muy pequeña, como Pulgarcita. Era tan pequeña que se perdió en las sábanas y mantas pero salió de ese bosque blandito.

Alicia tenia una amiga llamada Susi


Y una hermana llamada Laia.


Alicia se fue a la habitación de su hermana tan desordenada como siempre.

- Laia, Laia, ¡me he hecho mini y ahora no nos podemos divertir juntas!
- ¿Cómo que no? Invita a Susi que lo pasaremos bomba. En cinco minutos estaba Susi en su casa.
- ¡Ho, que pequeñita!- dijo Susi.
- No me lo recuerdes.
- Mira, este día será el mejor de tu vida- dijo Sisi.
- Tengo una idea- dijo Laia.
Ella hizo un avión de papel y puso a Alicia encima. Tiró el avión de papel y Alicia fue volando por toda la habitación. Después fueron al parque con una cometa. Se subió a la cometa e hizo ala delta en miniatura. En el parque Sisi y Laia hicieron una montaña de arena y Alicia la escalaba. Jugaba con Sisi y Laia al escondite pero nunca la encontraban. A la tarde se bañaron en la bañera y para Alicia eso era un mar.
- ¡Es el mejor día de mi vida!
Después se fueron a dormir. Al día siguiente, Susi, Laia y Alicia estaban en el balcón. Alicia se fabricó un paracaídas con un globo y unos hilos. Se tiró por el balcón y escaló por la pared. Suerte que estaban cerca de la calle, ¡vivían en el primer piso! Después cogieron un papel grande, Alicia, puso sus patitas en pintura y empezó a patinar por el papel y escribiendo:
Susi, Laia y yo
Mejores amigas
Ser pequeña es muy guay, tenéis razón.

Después se metió en un vaso de agua y Laia sopló y era como un jacuzzi. A un parque al que fueron había un estanque con peces y Alicia se tiraba al agua y buceaba con los peces. También se subió encima de una rana. Se acabó el día y todos se fueron a dormir. Al día siguiente Alicia se encontró una nota en su cama que decía:

Corre, rápido que no es para todo el día, encuentra el hongo de oro, haz una sopa con el hongo para que te hagas grande, sino te harás mas pequeña y al final desaparecerás.

Alicia se miró en un espejo. ¡Estaba más pequeña todavía!



- ¡Ho no!, soy mas pequeña- dijo Alicia. Se fue con su hermana y le enseñó el papel.
- Es verdad, eres mas pequeña, hay que encontrar ese hongo, llama a Sisi, yo llamaré a Claudia - dijo Laia.
Claudia era una amiga de Laia.
 Entraron en un plis plas y Laia les contó lo que había pasado.
- ¿Cómo has hecho para hacerte mini?- preguntaron Claudia, Laia y Sisi a la vez.
- Ni yo lo sé - dijo Alicia.
- No hay tiempo para preguntas- dijo Laia poniendo a Alicia en un frasco.
- No quiero estar en un frasco- dijo Alicia.
- Aquí estarás más segura- dijo Sisi.




Salieron a buscar el hongo y a Laia se le cayó el frasco con Alicia adentro. El frasco se rompió en mil pedazos yAlicia cayó al suelo. Se le acercó algo que era de su tamaño. ¡Eran dos hadas!








- Hola, soy Cristal- dijo un hada.
- Y yo soy Mermelada.





Alicia miró a su alrededor. Vio un hada pequeñita intentando subir a una rama de un árbol.
- Es increíble, ¡sois de mi tamaño!- dijo Alicia.
- Bienvenida al pueblo de las hadas- dijo Cristal.



- Primero necesitarás unas alas- dijo Mermelada.
- Te llevaremos al taller de Cinta- dijo Cristal.
Pasaron por una plaza y llegaron al taller de Cinta. Entraron y vieron a otra hada con tijeras, papeles, telas, pinturas y mucho más.




- Hola chicas, ¿qué queréis?
- Unas alas para nuestra invitada- dijo Cristal.
- ¿Cómo te llamas?
- Me llamo...- dijo Alicia
- ¡Margarita!, que nombre más bonito, te haré unos retoques y serás un hada. Cuando acabó de hacer retoques, Alicia ya era un hada.



-Uy, se me olvidó algo- dijo Cinta sacando unos pendientes de estrella dorados.




-Bueno, es hora de ver el castillo de la reina hada- dijo Mermelada.                                                                   
Cuando estaban delante del castillo Alicia dijo:
- ¡Oh no, el hongo de oro! me olvidé de buscarlo. Cristal le tapó la boca a Alicia.
- ¿Cómo sabes lo del hongo de oro?- dijo Cristal.
- Lo necesito para hacerme más grande- dijo Alicia sacándose la mano de la boca.
- Shhhh, no digas nada del hongo, la reina de las hadas esta en este palacio y nos puede oír- dijo Mermelada.
- ¿Por qué no puedo decir nada del hongo?
- Porque es el secreto de la reina de las hadas y no lo tiene que saber nadie, si descubre que lo sabemos nos tirará al volcán- dijo Cristal.
- ¡NECESITO ESE HONGO! - gritó Alicia. Un guardia la escuchó y preguntó:
- ¿Qué hongo?
- El hongo...¡rojo! - Dijo Mermelada.
- ¡Pero ese hongo es venenoso!- dijo el guardia.
- Pues...¡A ti que te importa! - dijo Cristal.
En ese momento salió la reina de las hadas del castillo.

- Ayudadme, ayudad al pueblo, ayudad- dijo la reina.
- ¿Qué pasa?- dijo Alicia.
- Un forastero me ha dicho que la urraca viene hoy a la tarde, ¡devorará a todo el pueblo!
Mermelada y Cristal empezaron a gritar como locas.
- Quien nos salve le daré mi tesoro- dijo la reina.
- Yo me enfrentaré contra ese bichejo- dijo Alicia.
- No lo hagas, es un monstruo, un triturador, come todo a su paso- dijo Cristal con miedo, con mucho miedo.
- Sí, ¡se comió un día a mi abuelita!- dijo Mermelada con lágrimas.
- Yo lucharé- dijoAlicia.
- Vale, pero si te come, recuerda que te lo hemos advertido, si quieres cambiar de opinión este es el momento- dijo Cristal.
- No cambiaré de opinión- dijo Alicia.
- Vale, te llevaremos a la casa de Otoño para que te consiga un caballo o algo parecido- dijo Mermelada con lágrimas todavía. Llegaron a una pequeña casa donde vivía Otoño.


Alicia llamó a la puerta y salió Otoño.


- Hola- dijo Otoño- con mucho miedo.
- ¿Qué pasa?- preguntó Alicia
- La urraca viene dentro de quince minutos.
- Necesitamos una rana- dijo Mermelada.
- ¿Para montar?
- Sí, para montar- dijo Cristal.
- Aquí tenéis.

Cuando llego la hora de la urraca, vino toda la gente a la plaza del pueblo. Alicia iba montada en la rana. La urraca fue volando por la plaza.

La rana de Alicia saltó y Alicia empezó a volar. La urraca la persiguió y la agarró con el pico. Se la iba a tragar. Cristal y Mermelada se tapaban los ojos.
A Alicia se le ocurrió una idea. Se sacó los pendientes dorados y brillantes de estrella y los tiró muy lejos. La urraca escupió aAlicia y se fue volando a buscar los pendientes.¡Todos gritaron de alegría y como derrotó a la urraca le dio el tesoro la reina hada que era el hongo de oro! Cenaron en el castillo de la reina y comieron sopa de hongo de oro y Alicia se hizo grande, volvió con su hermana y fueron felices.
Fin

Paula Tomasini
Junio 2011