domingo, 30 de octubre de 2011

El mundo del dibujo


1 Lápices mágicos

Kiki es una niña con una vida normal. Un día saliendo del colegio le dijo a su mamá:
- Mamá,la profesora nos dijo que necesitamos lápices nuevos, así que hay que comprar lápices-. Fueron a una tienda y compraron lápices. Luego volvieron a su casa pero en el camino Kiki se chocó con una farola y se desmayó. Cuando se despertó estaba en su casa.
- Probaré los lápices nuevos, a ver si funcionan- dijo Kiki cuando estaba despierta del todo. Cogió un papel y dibujó un hombrecito.Pero...¡el hombrecito empezó a caminar!. Dibujó un banco... ¡ y el hombrecito se sentó!. Dibujó una chica al lado suyo.... ¡ y empezaron a hablar!. Kiki no se podía creer lo que veía.

2 El segundo dibujo

Al día siguiente, después de venir de la escuela, Kiki probó de nuevo sus lápices. Dibujó un troll, un villano, un dragón, un castillo y un cocodrilo. ¡Ya tenia su ejército de villanos! En unos segundos, empezaron a moverse. Luego, atrás del dibujo, dibujó un remolino y éste empezó a girar, y no paraba de girar. Luego se tragó a Kiki. Cuando el remolino paró, estaba en otro mundo, era un mundo... ¡de dibujo! Su mundo estaba hecho con los dibujos que dibujó con su lápiz mágico, hasta veía al hombrecito que dibujó sentado en un banco hablando con la chica. Ella se acercó y se escondió detrás de un árbol. Empezó a escuchar lo que decían.
- Es que la que nos dibujó es una tonta, ¡cómo se le ocurre hacernos esto!- dijo el hombrecito.
- Ya, tienes toda la razón, si no hubiera hecho el ejercito de malos, no estaríamos en peligro- dijo la chica. Kiki pensó: "!claro el ejército de malos, con el cocodrilo, dragones, ogros, el castillo y el villano!" Luego salió de su escondite y los dos lo miraron.


- Hola, soy Kiki, y no soy una tonta, soy la que os dibujé- dijo Kiki.
- Hola, ¿sabes? Nos has puesto en un gran problema, perdón no me presenté, soy Garabato y esta es mi amiga Lapicera. Tienes que salvarnos de el malvado Rex- dijo el hombrecito.
- Hola, soy Kiki, y... ¿Cómo os voy a salvar de ese tal Rex?.
- Piensa hipnotizar a todos los habitantes del mundo del dibujo con una poción, pondrá una gotita en una comida de los habitantes, y cuando se lo coman serán sus esclavos, luego les dirá a todos que construyan su reino- dijo Lapicera.
- Necesito más información. Vuelvo a preguntar: ¿cómo os voy a salvar?- dijo Kiki.
- Buena pregunta, Rex tiene un caldero enorme con esa poción, necesitas poner estos ingredientes en el caldero antes de que sea demasiado tarde un pelo de la espalda de un dragón, un par de ojos de serpiente, unos cuantos mocos de troll, una escama de cocodrilo y un pellizquito de sal- dijo Garabato.
- Tienes que darte prisa, hipnotizará a todos mañana a la tarde- dijo Lapicera.
- Bueno, pues que empiece la misión- dijo Kiki.
- Tienes que pasar por aquí- dijo Lapicera mostrándole un mapa.
- Bueno, pues empecemos- dijo Kiki.


3 La cueva del dragón

Caminaron y caminaron hasta que llegaron a una cueva, se pararon en la entrada.
- Esta es la cueva del dragón, tienes que tener cuidado por que te puede quemar con su llamarada de fuego- dijo Garabato. Entraron y un dragón los miró furioso.
- Oh no, el dragón que dibujé, fue el que me salió mejor en toda mi vida..... ¡Y ahora tengo que luchar contra él!- dijo Kiki. El dragón soltó una llamarada de fuego pero ella la esquivó. Hizo otra y casi quema a Lapicera. Iba a soltar una muy fuerte pero empezó a rascarse la espalda.
- Perdón por parar la pelea pero es que.. Hace días me picó un mosquito elefante y su picadura dura todo un año y... me tengo que rascar- dijo el dragón.
- ¿Existen... los mosquitos elefantes?- preguntó Kiki.
- Claro, aquí hay un montón - dijo Garabato. A Kiki se le ocurrió una idea:
- Si quieres te rascó la espalda- dijo Kiki.
- Ah si gracias- dijo el dragón. Kiki empezó a rascarle y le arrancó un pelito de su espalda.


Lapicera la vio, sonrió y le guiñó el ojo. Ella se lo devolvió. Salieron de la cueva con el pelito del dragón.
- Bueno, ahora toca ir a la selva rosa- dijo Lapicera.
- ¡Pues vamos!- dijo Kiki.

4 La selva rosa

- Ahora hay que ir a la selva rosa, es el único lugar con color en Mundo dibujo, - Garabato.
- ¿Sabes por qué no tenemos color en mundo dibujo?-preguntó Lapicera.
- No- dijo Kiki.
- Porque la Bruja Patuja, la hermana De Rex, le quitó todos los colores menos el rosa de la selva rosa, porque odia el color rosa- dijo Lapicera. Llegaron y entraron a la selva, todo era rosa: lagos rosas, árboles rosas, hojas rosas, flores rosas.... Se pararon a mirar un Lago cuando un cocodrilo, mordió el pie de Kiki.
- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAY! - gritó Kiki.
- Tranquila, tranquila, es el cocodrilo que dibujaste- dijo Garabato.
- Rápido, arrancadle una escama- dijo Kiki bajito en la oreja de Lapicera. Lapicera sin pensarlo, se tiró encima del cocodrilo y le arrancó una escama. El cocodrilo gimió de dolor y se fue triste y asustado al lago.
- Me da pena- dijo Kiki sentada y mirando su mordida.
- Tranquila, te llevaremos a Curasana, es la mejor doctora de Mundo dibujo, bueno.... ¡Es la única!- dijo Garabato. Caminaron unos kilómetros y llegaron a la clínica de Curasana.
- Hola, ¿en qué puedo ayudarles?- preguntó una enfermera.
- ¿Quién es?- preguntó Kiki a Garabato.
- Es Batablanca, la enfermera de Curasana- dijo Garabato.
- Hola Batablanca, hemos venido por que un cocodrilo me mordió el pie- dijo Kiki.
- Pasad, pronto la atenderá Curasana- dijo Batablanca. Se sentó en una camilla y vino Curasana.
- Hola, mi enfermera me explicó que te mordió un cocodrilo en el pie derecho- dijo Curasana.


- Sí- dijo Kiki.
- ¿A que estabais buscando los ingredientes para poner en el caldero de Rex?- dijo Curasana.
- Sí-.
- Yo os puedo ayudar, primero te curo esto y luego te lo explico-. Le puso una venda.
- Ya está, lo que quería decir es que yo tengo unos ojos de serpiente para poner en el caldero.¿Sabéis? He oído que Rex adelanta la poción, será hoy a la noche. También podéis entrar en su habitación. Su hermana Patuja, le envió los frascos con los colores y si los abrís, Mundo dibujo tendrá color de nuevo- dijo Curasana.
- Gracias- dijo Kiki. Cuando estaban a punto de abrir la puerta para salir, Curasana dijo:
- Ah, y una cosa más, coge este lápiz, el lápiz tiene una goma y podrás eliminar a Rex-.
- Gracias, dijo Kiki. Todos salieron de la enfermería con los ojos de serpiente y su lápiz mágico. Esta es la lista de los ingredientes:
-Un pelo de la espalda de un dragón-
-Ojos de serpiente-
Dos Mocos de Troll
-Una escama de cocodrilo-
Un pellizquito de sal

5 Por la montaña del Troll

- Ahora hay que ir a la montaña del troll, que arriba está la casa del troll- dijo Lapicera. Caminaron y caminaron hasta que llegaron a la montaña.
- Entonces.... ¿hay qué escalar la montaña de siete mil metros?- pregunto Kiki.
- Exacto- dijo Garabato. Empezaron a escalar, en una hora habían casi llegado.
- Uff, estoy cansada, y tengo hambre- dijo Kiki.
- Yo tam.... ¡He mira, un trozo de queso envuelto con una servilleta! ¡Me lo pido!- dijo Lapicera señalando un queso envuelto en una servilleta. Fue directamente hacia él y lo mordió.
- ¡Agh, que asco, está podrido.... ¡Y muy salado!- dijo Lapicera. A Kiki se le ocurrió una idea.
- !Lapicera, eres una genia! - dijo Kiki.
- Ah, si ya lo sabía, pero.. ¿Por qué me lo dices ahora?- preguntó Lapicera.
- ¡Me diste una idea y por eso te lo digo! La idea es que como teníamos que poner un pellizquito de sal, podremos poner el queso salado- dijo Kiki.
- ¡Guau, tu coco tiene muchas ideas!- dijo Garabato, y todos se pusieron a reír.
- ¡Espera! Estáis todos cansados ¿no?- dijo Garabato.
- Sí- dijeron Kiki y lapicera.
- ¡Pues Kiki me contagió una idea! Podemos coger el lápiz mágico y dibujar una cuerda, así podemos escalar más rápido- dijo Garabato.
- Genial- dijo Lapicera. Dibujaron una cuerda y empezaron a escalar. Llegaron dos horas antes. Arriba de la montaña había una casita. La casita del troll.

6 El troll con resfriado

- Esta es la casita del troll Pimpón, el que tu dibujaste. Tranquila, te salió tan mal que es inofensivo- dijo Lapicera. Iban a tocar a la puerta cuando un gran estornudo sonó de dentro de la casa. Después, una grave voz dijo:
- ¡Maldita sea, se me acabaron los pañuelos otra vez! ¡Achuuuuuuu! Bueno, me tendré que hurgarme la nariz, ¡Achuuuuuuu!-. Ellos entraron y vieron un troll hurgándose la nariz y estornudando continuamente.
- Hola- dijo Lapicera.
- Hol....¡A-A-A-chuuuuuuuuuuuu¡- dijo el troll.
- Lo siento, es que llevo días con un resfriado y no me puedo sonar la nariz porque no tengo pañuelos- repitió el troll.
- Eres Pimpón ¿no?- preguntó Kiki.
- Sí, AAAAAAACHUUUUUUUUUU!-. A Lapicera se le ocurrió una idea. Sacó la servilleta que envolvía el queso y dijo:
- Como no tienes pañuelos, suénate la nariz con esta servilleta-.
- Oh, muchas gracias ¡AAAAACHUUUUU! ¡AAAAAACHUUUUUU!- dijo Pimpón. Luego, él se sonó la nariz con la servilleta.


- Eres muy amable, ahora voy a tirarlo a la basura- dijo Pimpón.
- No hace falta, ya lo tiro yo- dijo Lapicera. Ella cogió el pañuelo sucio y se lo guardó. Luego, salieron de la casita y Kiki gritó:
- ¡SÍÍÍÍÍ,BUENA IDEA LAPICERA, YA TENEMOS TODOS LOS INGREDIENTES,QUE BIEN!-.
- ¡Ahora sólo hay que llegar al castillo y hay que darse prisa por que sólo faltan tres horas para la noche!- dijo Garabato.

7 Por el puente invisible

- Ahora, hay que cruzar el puente invisible- dijo Garabato. Llegaron al puente invisible.
- ¿Tengo que cruzar un puente invisible?- dijo Kiki.
- Tenemos que cruzarlo si queremos llegar al castillo, pero cuidado, no te caigas. Abajo esta el río Kakanun, un río con pirañas, cocodrilos, tiburones, serpientes, medusas y otras cosas peligrosas. Cruza tú primero y con el lápiz mágico dibuja mientras una linea, así luego la podemos seguir- dijo Garabato. Kiki puso el primer pie. Luego el segundo. Tenía mucho miedo. Luego hizo el tercer paso, y así hasta el noveno, pero cuando estaba a punto de hacer el décimo el puente hizo un ruido chirriante y se cayó. Kiki se cayó al río Kakanun.


- Oh no- dijo Lapicera.
- Pobrecilla- dijo Garabato.
- Rápido, dibuja una barca con el lápiz mágico- dijo Lapicera. Él la dibujó y los dos se subieron a la barca y se tiraron al río Kakanun. Cuando estaban en el río, recogieron a Kiki que estaba todavía debajo del agua y se marcharon.


Estaban navegando tranquilamente cuando Lapicera dijo:
- Oh no, ¿es eso lo que veo?-.
- ¿Por qué, qué pasa?- preguntó Kiki.
- ¡VAMOS DIRECTOS A UNA CASCADA!-. Ahí, a lo lejos, se veía una cascada. Estaban a punto de caerse y todos gritaban:
- ¡AAAAAAAAY MARCHA ATRAAAAAAAS!-. El barco se cayó y se rompió en mil pedazos.


- Oh no, se nos rompió el barco y el lápiz mágico. Ya no podemos hacer otro barco con el lápiz mágico y ya no podemos eliminar a Rex- dijo Garabato.
- Sí que lo podemos eliminar, queda un trozo de goma que esta en la punta del lápiz, además, tengo una idea- dijo Kiki. Cogió unos trozos de madera que quedaban del barco y los ató con una liana.
- Listo, ya tenemos barca, ahora hay que buscar más trozos de madera para que sean los remos- dijo Kiki. Se encontraron con un papelito flotando en el agua que ponía:
266714 A-23
¿Qué querrá decir eso?

8 El pasadizo secreto

Se subieron a la balsa y empezaron a remar. Se chocaron con una pared.
- Eh, ¿no sigue el río? Si no sigue no llegáramos a tiempo- dijo Garabato.
- ¡Mirad, hay que poner un código secreto! Pero.... ¿Cuál es?- dijo Kiki.
- A ver si es mi numero de teléfono- dijo Lapicera. Marcó: 67786 5102 782. La puerta no se abrió.
- Pondré mi numero de jugador del equipo de basquet- dijo Garabato. Él marcó el 9. La puerta no se abrió.
- ¡Ya sé! Dadme ese papel que tenía ese código- dijo Kiki. Ellos se lo dieron y ella marcó el numero. ¡la puerta se abrió!. Cuando entraron, vieron sobre unas rocas un montón de artilugios raros. Kiki cogió uno y dijo:
- ¿Y esto qué es?-. Apretó un botón y muchas pelotas de tenis salieron de la maquina.
- ¡Es una lluvia de pelotas, mira lo que has hecho, Kiki!- dijo Garabato.
- Es mejor que salgamos de aquí ahora mismo- dijo Lapicera. Siguieron remando y llegaron al final del pasadizo secreto. Había una escalera y ellos la subieron.
- Hemos salido del río, ¡y delante nuestro está la montaña!- dijo Kiki.
- Y en la montaña está el castillo- dijo Lapicera.
- Y en el castillo está la torre más alta- dijo Garabato.
- Que es donde Rex hará la poción- dijo Kiki.
- Pues no perdamos ni un segundo- dijo Lapicera.

9 En el castillo de Rex

Subieron un poco la montaña. Ya iban por la mitad. Faltaba muy poco para llegar. Estaban en la puerta y entraron.
- Bien, hay que subir esta escalera de caracol de....... ¡967 escalones!- dijo Lapicera. Ellos subieron y cuando llegaron a los cien escalones se cansaron.
- Ay, no puedo más- dijo Garabato.
- Ni yo- dijo Kiki.
- No sois los únicos- dijo Lapicera.
- Comeos esta fruta, da mucha energía- dijo Curasana que acababa de llegar.


- ¡Curasana! ¿Qué haces aquí?- dijo Lapicera.
- Os he estado siguiendo todo el tiempo, como decía, si os coméis esta fruta, os dará energía, es la fruta del árbol Wakanya y la fruta es la Wakaya-. Ellos le dieron un mordisco y tuvieron muchísima energía y empezaron a subir las escaleras pitando. Llegaron a una habitación que estaba en la torre.
- Primero busquemos a Rex y luego a los frascos con colores- dijo garabato. Corrieron por pasillos, habitaciones y salas de la torre hasta que Kiki oyó una risa malvada. Ella siguió la risa y Lapicera y Garabato también la siguieron. La risa venía de la terraza del castillo. Allí estaba Rex. Ellos se escondieron detrás de la olla para espiar:
- ¡Ja Ja Ja, ahora pondré mis ingredientes en la olla y mi pócima ya estará echa!- dijo Rex. Los ingredientes estaban detrás de la olla así que Garabato los cambió. Puso los ingredientes buenos y se quedó los malos. Rex cogió los buenos pero no se daba cuenta y los puso en la olla. Luego, Kiki cogió la goma de borrar mágica y se tiró encima de Rex. Le borró toda la cara y todo el cuerpo hasta que desapareció por completo.

10 ¡Hip, hip, hurra!

- Ahora hay que buscar los frascos con colores- dijo Lapicera.
- No hace falta, ya los tengo yo, los puedes abrir tú si quieres- dijo Curasana que acababa de entrar. Kiki abrió uno y un humo de colores envolvió la sala y unas estrellitas mágicas revoloteaban por el aire.


Luego se cortó la electricidad y luego volvió y.... ¡Mundo dibujo tenía color!.
- ¡Guau, pensaba que eras castaño, Garabato,y no eres rubio!- dijo Lapicera.
- ¡Y yo pensaba que tenías los ojos verdes, y no los tienes azules!- dijo Garabato. Hicieron una fiesta en el pueblo de Mundo dibujo, con cabalgatas, pica picas, espectáculos..... En la fiesta, Lapicera preguntó:
- ¿Pero qué haremos con todos esos inventos de Rex que encontramos en el río?-.
- Vamos a ver.... ¡Ya lo sé, podemos hacer una tienda de inventos en el pasadizo secreto!- dijo Kiki.
- ¡Guay!- dijo Garabato. Al día siguiente abrieron su negocio y mucha gente vino a comprar.
- Bueno, aquí se acaba todo, adiós vieja amiga- dijo Lapicera.
- Adiós colega- dijo Garabato.
- Adiós amiguitos- dijo Kiki. Un remolino salió y se tragó a Kiki y volvió a su habitación. Estaba sentada en su silla de su escritorio. Encima del escritorio estaba el dibujo de Garabato y Lapicera pero ahora estaban en otra pose. Ya no estaban sentados en el banco, estaban de pie y saludando. Ella también los saludó.
- Adiós amigos, aunque no me escuchéis- dijo Kiki.

Fin

Paula Tomasini
Octubre 2011