miércoles, 12 de octubre de 2011

El viaje de la Luna

- ¡Basta, me cansé, estoy cansada de dar vueltas alrededor tuyo Tierra, y además nada a cambio, me iré a otro planeta más simpático, me iré al planeta más lejos de aquí, así no te veo nunca más! - dijo la Luna.
- No plis, no te vayas Luna, sino los terrestres no podrán ver tu belleza- dijo la Tierra a punto de llorar.
- Bah, que se aguanten un poco, ya sé que soy guapa, pero.. ¿no se han cansado de mirarme?-.
- No te vayas- dijo la Tierra llorando.
- Claro que me iré- dijo la Luna súper furiosa.


- Al menos ten esta piedra de recuerdo- dijo la Tierra dándole una piedra.
- ¿Una piedra?- se preguntó la Luna.
- Si, una piedra, es de uno de mis países.
- Bueno, me iré a hacer las maletas-. Cogió una maleta. Puso:
Dos estrellas, la piedra que le dio la Tierra, cuatro nubes y una foto que salía la tierra y ella.
- Adiós Tierra, no te echaré de menos- dijo la Luna.
- Buen viaje, amiga- dijo la Tierra llorando y sonándose la nariz con una nube. Ella se fue y caminando se encontró a Venus.
- Hola, Venus- dijo Luna.
- Hola, Luna, ¿qué haces?- dijo Venus.
- Me voy, busco a otro planeta porque no quiero estar con la Tierra, ¿Quieres que sea tu Luna?-.
- No, no puedo, no tengo lunas, y me gustaría tenerlas, pero... soy el planeta del amor, no puedo tener lunas quedaría.... mal - dijo Venus.
- Ah, bueno. Adiós. Siguió caminando y llego a Mercurio.
- Hola, Mercurio.
- Ah, Hola-.
- ¿Qué haces?-.
- Tomo el sol-.
- He venido a preguntarte, si querías que fuera tu luna.
- ¿Luna? No, lo siento, no puedes, te asarías al lado de éste sol-.
- Ah, es verdad, hace mucho calor, bueno... Adiós.


- Bye bye-. La luna siguió caminando. Se encontró con Marte.
- Hola Marte- dijo Luna.
- Hola Luna- dijo Marte.


- ¿Quieres que sea tu Luna?-.
- ¿Qué, MI Luna?, ¡ni hablar, Tierra me hablo de ti, dice que quieres algo a cambio por dar vueltas, ¡Luna antipática!-.
- ¡Bueno adiós!-. Siguió caminando hasta que un avión de papel se estrello contra Luna.
- ¡Au!, ¡¿quien tiró este avión de papel?!- dijo Luna. Miró el avión y ponía:
ÁBRELO
Ella lo abrió y leyó una carta:
Querida Luna. Ya se que estás enfadada y todo eso pero no te tienes que enfadar por eso. Por fiii, quiero que vuelvas a ser mi Luna.
Con amor:
Tierra.
Ella siguió caminado. Luego, se encontró con Júpiter.
- Hola, Júpiter-.
- Hola amiga Luna-.
- ¿Quieres que sea tu Luna?-.
- No, no puedo, mis sesenta lunitas no quieren tener otra hermana-.
- ¡Eso, fuera de aquí!- dijo una luna.
- ¿Sesenta? Aquí solo veo siete.
- Las demás se han ido de paseo. Además, no solo son mis lunitas que no quieren, yo no querría tener sesenta y un lunas - dijo Júpiter.
- Bueno, adiós-. Siguió caminando.


Mientras, en la Tierra, en todo el mundo anunciaban por las noticias: no hemos visto la Luna en ocho días. Los científicos dicen que la luna desapareció. Es un gran misterio. La Luna siguió caminando y se encontró con Saturno.
- Hola Saturno-.
- ¿Qué tal, amiga Luna?-.
- Estoy bien, pero he venido para preguntarte si querrías.. que sea tu luna y girar alrededor tuyo.
- NOOOOOO, TE ENREDARÍAS EN MIS AROS Y ME LOS DEJARÍAS TODOS ARRUGADOS, AAAAAAAAAA- dijo Saturno.


Siguió caminando y mientras caminaba pensaba:
- Ni Mercurio, ni Marte, ni Saturno... Entonces, ¿en que planeta me quedaré?-.
- Ya lo sé, le preguntaré al sabio Sol- repitió Luna. El Sol era el más sabio del sistema solar, si tenías una duda le preguntabas al Sol y se te iba la duda. Caminó hacia el sol y le dijo:
- Hola Sol-.
- Hola Luna, seguro que tienes una duda ¿No es así?-.
- Sí, es que... Me enfadé con Tierra porque yo ruedo alrededor suyo pero no me da nada a cambio, y ahora busco otro planeta mas simpático-.
- Pero Luna, no te tienes que enfadar por eso, venga, pídele a la Tierra que te perdone-.
- ¡NO, JAMÁS DE LOS JAMASES!- gritó Luna, y se fue.


 El próximo planeta era Urano.
- Hola Uranio- dijo Luna.
- No, Uranio no Urano- dijo Urano
- Perdón-.
- Sé por que vienes, vienes a ver si puedes ser mi luna ¿no? Pues no puedes, te digo lo mismo que Saturno, te enredarías en mis aros porque Saturno y yo somos familia y además ya tengo mis propias lunas-. Ella se fue sin decir ni pío. Caminó y se encontró a Neptuno.
- Hi Neptuno-.
- Hello Luna-.
- He venido a preguntarte si querías que sea tu luna-.
- Lo siento, estoy ocupado, vete de aquí, no querrás que te deje con Tritón ¿verdad?-.
- No, con Tritón no-. Tritón es uno de los satélites mas grandes de Neptuno. Es grande y tiene músculos, es fuerte. Caminó y caminó y se encontró con Plutón llorando.
- Hola Plut......¿Qué te pasa?-.
- Lloro por que, me sacaron del sistema solar por ser tan pequeño, además, los demás planetas se burlan de mi y me llaman enano u hormiga- dijo Plutón llorando.


- Oh, pobre- dijo bajito la Luna.
- Mira, te doy esta estrella- repitió la Luna sacando de su mochila una de sus estrellas.
- Gracias señora Luna- dijo Plutón secándose las lagrimas.
- He venido a preguntarte si querrías que yo fuera tu luna, como estás tan solo y triste-.
- ¡Si me encantaría! Pero..... Te helarías de frío aquí.
- Uy, es verdad, tengo frío- dijo Luna sacando una nube de su maleta.
- Pero... ¡Tengo una idea!- dijo la Luna- ¿Te gustaría hacer una excursión conmigo en busca de un planeta donde quedarme?-.
- ¡Sí, sí, me encantaría!- dijo Plutón.
- ¡Bien, pues que empiece la excursión!- dijo Luna.
- ¡Síííí! Espera, tengo que preparar la mochila. Sacó una mochila.
- No, no hace falta Plutón, ¡que empiece la excursión!- dijo Luna. Caminaron un poco.
- Pero, ¿a dónde vamos?- dijo Plutón.
- En busca de un planeta, pronto saldremos de la vía láctea- dijo Luna.
- ¡Guau!-. Plutón y Luna se hicieron grandes amigos.


- Ya salimos-. Salieron de la vía láctea y siguieron caminando.
- Luna, estoy cansado, ¿podemos parar a descansar?- preguntó Plutón.
- Claro, en esa estrella de ahí paramos- dijo Luna. Pararon y Luna sacó las cuatro nubes de la maleta. Dos para Plutón y dos para Luna. Se acostaron en las nubes y se quedaron profundamente dormidos. Plutón se despertó antes y cuando miró... ¡Tenía un agujero negro delante!
- ¡Luna, Luna, despierta amiga!- gritó. Como no se depredaba, la cogió en brazos, aunque pesaba mucho, y se fue corriendo. Corrió un montón hasta escaparse del agujero negro. Luna le pesaba mucho y estaba muy cansado de correr. Soltó a Luna y con el golpe se despertó.
- ¿Qué pasa, y mi maleta?- preguntó Luna.
- Ups, la perdí corriendo- dijo Plutón
- ¿Corriendo, es que has corrido?-.
- Ahora voy a buscarla-. Caminó y sólo se encontró con la foto de la Tierra y la Luna.
- Sólo encontré esta foto- dijo Plutón.
-Dámela- contestó Luna. Él se la dio y ella se la guardó en uno de sus cráteres.
- Sigamos la excursión..... ¡Eh, mira, un planeta, vamos hacia él!-dijo Luna.
Plutón y Luna corrieron y se encontraron con un planeta verde, triste, solo y en medio del universo.
- ¡Hola!- lo saludó Luna.
- Hola- dijo el planeta.
- ¿Cómo te llamas? Yo Luna...- dijo Luna sin acabar la frase.
- ¿Luna? ¿Luna? ¿Has dicho Luna?-.
- Sí-.
- ¡YUPIIIIIIIIIIII! ¿Querrías ser mi Luna? Porfi, di que sí, porfi, di que sí-.
- ¡SÍÍÍÍÍ, AL FIN UN PLANETA PARA QUEDARSE!-.


- ¡Guay, tenderé mi primera Luna!-.
- Luna, ¿me puedo ir al sistema solar?- preguntó Plutón.
- No, te perderías, así que te quedas conmigo en medio del universo- dijo Luna.
- No me presenté, soy el planeta Puntridus- dijo Puntridus.
- ¡Hola Puntridus!- dijo Plutón.
- ¿Y tú quién eres?- preguntó Puntridus.
- Soy Plutón, el planeta más pequeño del sistema solar.
- Ah, pues bienvenido-.
- Gracias-.
- Bueno Luna, ¡ya puedes empezar a girar ahora mismo!-.
- Espera, espera, espera, giraré con algo a cambio- dijo Luna.
- Bueno pues... ¡Te doy un saco de estrellas si giras alrededor mío!- dijo Puntridus.
-¡Trato hecho!-. Pasaron días y días y ella giraba más y más. Ya tenia cien sacos de estrellas. Ya ni se acordaba de Tierra. Un día, girando, se le cayó de un cráter la foto en la que estaba la Tierra y ella.
- Uy, se me ha caído algo- dijo Luna. Ella lo recogió y miró la foto. Los ojos se le pusieron brillantes y luego, empezó a llorar.
- Tierra, Buhaaaaaaaaaaaaaaaa- dijo Luna. Sacó un pañuelito de nube y se sonó la nariz.
- Puntridus, ¿puedo, volver a mi antiguo planeta?- dijo Luna.
- ¿Qué? No, ni hablar, las normas son que si eres mi Luna, lo serás para siempre, o sino, te tiro al agujero negro- dijo Puntridus. Luna hizo un paso, luego otro, pero en el tercero Puntridus gritó:
- ¿PERO QUÉ HACES?, ¡TE TIRARÉ AL AGUJERO NEGRO!-. El agujero negro ya estaba allí y estaba a punto de tragar a Luna cuando ella vació un saco de estrellas, se lo puso a Puntridus y lo tiró al agujero negro.
- ¡Qué valiente!- dijo Plutón que todavía estaba allí.
- Gracias- dijo Luna. Luego caminaron hacia el sistema solar y se encontraron a la Tierra llorando.
- Hola Tierra, vuelvo a ser tu Luna- dijo Luna.
- Ah hola Luna, espera... ¿VUELVES A SER MI LUNA? ¡GENIAAAAAAAAAAAAAAAL!- dijo Tierra.
- Si, perdón por enfadarme- dijo Luna.
- Oh, no pasa nada- dijo Tierra, y todo volvió a ser como antes.
Fin

Paula Tomasini
Setiembre 2011