domingo, 6 de noviembre de 2011

Cindy

Cindy es una niña normal y corriente, vive en una casa normal y corriente y tiene una familia normal y corriente. Su familia es muy numerosa: está el abuelo John, la abuela Caren, su madre Julia, su padre Lucas, su hermana mayor Carla, su hermano pequeño Marc y ella. También está Vicki la canguro, pero no es de su familia. Tiene un gato llamado Fuffú. Un día, Julia ,su mamá,  le dijo a Cindy:
- Cindy, voy al supermercado, ¿me quieres acompañar?-.
- Sí mamá- dijo Cindy. Salieron a la calle y fueron al supermercado que estaba muy cerca. Entraron y se pararon.
- Voy a repasar la lista de la compra- dijo la madre.
Lista de la compra

Plátanos
Manzanas
Peras
Sandía
Kokys ( cereales preferidos de Cindy)
Mayonesa
Cocacola
Agua
Leche
Comida para gatos

- Mamá, ¿Puedo ir a buscar los Kokys?
- Ok, yo estoy en la parte de la fruta y verdura - dijo la mamá. Cuando acabaron se fueron a casa. Al día siguiente, todos iban a comer sus desayunos: el abuelo dos bizcochos con un cortado, la abuela un té de menta y galletitas, la mamá ensalada de fruta con té de manzana, Carla un pan con mantequilla y mermelada, Marc papilla y Cindy los Kokys con leche.
- Papá, ¿Por qué los Kokys están verdes?- preguntó Cindy mirando el plato de cereales.
- Pues... No lo sé, los Kokys son así siempre- dijo su padre.
- No, los Kokys son amarillos, con sabor a miel y con olor a flores, pero estos Kokys son verdes, con sabor a agua podrida y con olor a calcetines sucios.
- Cómete al menos una cucharada- dijo la abuela. Cindy se puso una cucharada a la boca y se lo tragó casi sin masticar. Cuando acabaron de desayunar, Cindy se vistió y se lavó los dientes, pero cuando acabó de peinarse le empezó a doler la panza, luego tuvo ganas de vomitar y luego empezó a empequeñecer. ¡Ahora es diminuta!.
- ¿Qué ha pasado? Se ha hecho todo más grande..... Espera......¡yo me he hecho pequeña!- dijo Cindy.
Cindy salió del baño y fue al salón. Su mamá también estaba allí y para que no la vea se metió en un agujero de la pared. ¡Y no creeréis lo que vio.... era una casa!
- Una casa, una casa de mi tamaño, viviré aquí hasta que me haga grande- dijo Cindy. Estaba en un salón muy grande. Se sentó en el sofá. ¡Era tan cómodo! Luego tuvo hambre, porque solo había comido una cucharada de Kokys. Se fue a una cocina. Abrió una nevera y vio un montón de quesos, cada uno de diferente tipo: roquefort, camembert, emmental, queso de cabra..... Había yogures de queso y sopas de queso. Cogió un yoghurt de queso y se lo comió. Luego tubo sueño y subió unas escaleras de caracol que llegaban a las habitaciones. Se estiró en una cama y luego se durmió. Cuando se despertó sintió ruidos en la puerta y bajó rápidamente las escaleras de caracol. Escuchó unas voces decir:
- Querido, siempre te olvidas de cerrar la puerta con llave, podrían haber robado.
- ¿Qué quiere decir robado?
- Robado quiere decir que alguien entra en tu casa y te coge el dinero, como nos podría haber pasado.
- ¡Qué dices, si aquí no hay ningún ladrón!. La puerta se abrió. Cindy se escondió debajo del sofá y espió, ¡y no os podéis creer lo que vio.... Los propietarios de la casa eran.... ratones, sí, sí, ya lo habéis oído bien, RATONES, era una familia de ratones, mamá, papa, hijo e hija!
- Lo ves, ningún ladrón querida- dijo un ratón alto y con unos bigotes con rulos.
- Mami, ¿puedo mirar la TV?- dijo una ratoncita con dientes cuadraditos que le sobresalían y un lazo rosa en la cabeza.
- Yo también miró TV- dijo otro ratoncito.
- Vale, podéis mirar la TV- dijo una señora ratona.
Los dos se sentaron en el sofá y a Cindy se le escapó un "¡Ay!" de dolor.
- Mami, el sofá habla- dijo la ratoncita. Ella levantó el sofá y vio a Cindy.
-¡AAAAAAAAAAAAAAA, LADRONES, LADRONES EN NUESTRA CASA, QUE LLAMEN A LA POLICIA!- dijo la señora ratona.
- Tranquila, tranquila. Hola, somos la familia Ratompatt, y ¿tú quien eres?- dijo el papá ratón.
- Sssss......ooooy.....- dijo Cindy temblando y sin acabar la frase.
- ¿Eres un humano?- dijo el papá ratón.
- Ssssss.....ííí señor-.
- Seguro que estás temblando de ver un ratón con bigote de rulos que habla, ¿no?, tranquila, nosotros te cuidaremos-

- ¿QUÉ? ¡NUNCA PERMITIRÍA QUE UN LADRÓN ESPÍA VIVA EN NUESTRA CASA Y YO A LOS LADRONES ESPÍA LOS ECHO A PATADAS!- gritó la señora ratona.
- Porfi mami, quiero otra hermana- dijo la niña ratona.
-Está bien........¡PERO COMO LA PILLE COGIENDO MI MONEDERO ME LA VAIS A PAGAR! -.
El señor ratón dijo:
- Bueno, me presentaré, soy Bob y esta es mi mujer Helena.
- Hola- dijo Helena de mala gana.
- Sigamos, esta es Pina, mi hija.
- ¡Hola nueva hermana! - gritó Pina.
- Espera, espera, espera, yo no me quedaré aquí toda la vida. Perdón, no me presenté, soy Cindy y como decía no me quedaré aquí toda la vida- dijo Cindy.
- Entonces.....- dijo Bob.
- Mirad, me pasó esto: estaba en el supermercado comprando mis cereales favoritos, luego, al día siguiente, que es hoy, me pusieron los cereales en un bol para desayunar, pero estaban verdes y asquerosos, luego me puse la cuchara en la boca y me tragué los cereales y luego me hice diminuta y entré en este agujero y pensé en vivir aquí hasta ser grande- dijo Cindy.
- Bueno, no importa, todo el mundo es bienvenido aquí- dijo Bob.
- Sí, todos son bienvenidos aquí- dijo Helena de mala gana.
- Bueno, es hora de comer, prepararé quesitos fritos con salchichón- dijo Helena.
- Mmmmmmmmm- dijeron Pina y Pano a la vez. Fue la hora de comer. En la mesa, Bob dijo:
- ¿Has cerrado la puerta y las ventanas?-.
- Sí, sí, esta todo controlado- dijo Helena.
- ¿Por qué cerráis las puertas y ventanas?- dijo Cindy.
- Porque hay un gato que ronda por esta casa- dijo Bob.
- ¡Es un gato malo!- dijo Pina.
- Siempre nos ataca a la hora de comer- dijo helena.
- ¡PUES YO OS RESCATARÉ!- dijo Cindy. Todos se rieron.
- Tú no nos puedes salvar- dijo Pino.
- Sí, sí que puedo, mañana a la hora del mediodía os lo demostraré.
Al día siguiente Cindy ya estaba lista para el mediodía. Cuando era la hora de comer (el mediodía) todos salieron de la casa para ver como luchaba Cindy contra el gato. El gato salió de su escondite y Cindy lo empezó a perseguir agitando un alfiler. Luego el gato perseguía a Cindy. Cindy pinchó con su alfiler al gato que soltó un maullido. Corrieron hacia el baño. Cindy estaba atrapada. No podía salir. A Cindy se le ocurrió una idea. Llenó la bañera de agua y el gato se asustó y se fue. Luego el gato volvió al baño y miro la bañera pero Cindy, que es más rápida, lo empujó con una escoba y el gato cayó al agua. El gato salió de la bañera todo empapado y se fue a todo correr de esa casa.
- ¡Nos salvaste!- dijo Helena.
- SIIIIIIIIIIIII- gritó Pano.
- Cindy, Cindy, Cindy, Cindy- decía Pina, pero esa voz se fue cambiando y se iba pareciendo a la de su mamá. Luego estaba en la cocina con el plato de Kokys.
- ¿Cindy, estás bien? Te habías dormido- dijo la mamá.
- Sí, estoy bien - dijo Cindy.

Fin

Paula Tomasini
Octubre 2011