sábado, 1 de diciembre de 2012

Mi ponicornio y yo

¡Hola! el otro día en la escuela, en la clase de castellano, nos han pedido escribir una historia. ¡Bueno, pues esta es la mía! espero que os guste:

Mi ponicornio y yo (VERSIÓN AMPLIADA)

Conozco a una niña llamada Emylie. Emylie es una chica fantástica. Es fan numero uno de los unicornios o como les llama ella, los "ponicornios". Emylie es pelirroja y siempre lleva coletas. Bueno, como decía, ella es... mi mejor amiga y como he dicho es fan número uno de los unicornios o "Ponicornios". Y aquí os voy a explicar su ALUCINANTE aventura. Un día, Emylie, iba caminando sola por la calle y se encontró a un bebe "ponicornio". Era rosa con manchas blancas y media veinte centimetros. Emylie no lo podía creer. Lo cogió suavemente y se lo llevó a su casa. Pero el bebé, cuando entró a la casa de Emylie, empezó a llorar. Emylie, desesperada no sabía que hacer y miró en un libro de "ponicornios" que tenía tirado por ahí. "LOS BEBES UNICORNIOS SIEMPRE NECESITAN COMER, ASÍ QUE VETE A UNA TIENDA "UNICORNIA" Y COMPRA CAJAS DE CIEN BIBERONES DE LECHE ESPECIAL PARA UNICORNIOS. SI VEZ QUE LLORA MUCHO ES QUE NECESITA COMER" ponía el libro. Emylie comprendió que el bebé "ponicornio" necesitaba alimentarse. Así que sin pensárselo se fue a la tienda "ponicornia" a comprar leche. Después de caminar un buen rato encontró una tienda "ponicornia". Pero ponía: "ESTAMOS CERRADOS DE MARTES A DOMINGO. TAMPOCO VALE LOS LUNES." Emylie se quedó con la boca abierta. 
-¡NO ABREN NINGÚN DÍA!-dijo. Luego se acordó, ¡No puede dejar al "ponicornio" solo! Emylie corrió a su casa y cuando entró, oh no, desastre! la nevera abierta, comida por el suelo, las ventanas rotas, un jarrón roto, el suelo mojado, las flores del jarrón tiradas por el sofá, las cortinas arañadas, ... Y el bebé unicornio, sucio de barro, sonreía haciéndose el inocente. 
-¡Madre mía! ¡si ven esto mis padres me van a matar!- Dijo Emylie. Luego miró al unicornio y dijo:
- Necesitas una ducha, ya comerás después-. Cogió el "ponicornio" y se lo llevó a su bañera. Pero como el "ponicornio" se resbalaba en su bañera, cogió la de bebes y ahí no se resbalaba. Después de muchos intentos para bañar al animal, a duras penas Emylie consiguió bañarlo. Pero el unicornio después de bañarse empezó a llorar.
- Ah si, el "ponicornio" necesita leche de "ponicornio", tiene hambre-. Así que Emylie cogió el animal y se fue corriendo hacia la parada del autobús. Subió al autobús y se sentó en un asiento.
-Bueno "ponicornio", cuando lleguemos a la tienda ya podrás comer-dijo Emylie dirigiéndose al "ponicornio". Pero...... ¡el "ponicornio" no estaba! ¡Se había quedado fuera del autobús!.
-¡Oh, madre mía! ¡me he dejado el "ponicornio" en la parada del bus!-dijo Emylie muy nerviosa.
"Siguiente parada: la calle de los colibrís" dijo una voz del autobús.
-Esta es mi parada. Voy a bajar y voy a ir a la tienda de mascotas. Ya cogeré el "ponicornio" luego- dijo Emylie, se bajó del autobús y fue a la tienda de mascotas.
- A ver...leche para gatos, leche para perros, leche para hamsters..... ¡aquí está! ¡leche de "ponicornio"!- dijo Emylie leyendo muy rápido los carteles de las leches. Compró la leche y se subió al autobús para volver a casa.
 "Siguiente parada: plaza de toros" dijo la voz del autobús. Emylie se bajó del autobús y allí en un tejado se encontró su "ponicornio".
-¡Oh gracias a dios que estás bien!, ven baja, traigo leche- dijo Emylie. El bebé "ponicornio" bajó del tejado y Emylie lo abrazó con fuerza. Le dio el biberón con la leche pero cuando el unicornio bebió la leche hizo una mueca de asco.
- ¿Qué pasa? ¿no tienes hambre?- dijo Emylie. Entonces aquí es cuando la niña se dio cuenta de que....¡No era leche para "ponicornios"! ¡era leche de dinosaurio!
- ¿Sabes qué? ¡ME RINDO! Es muy difícil cuidar a un "ponicornio"....-dijo Emylie, y empezó a llorar. Entonces en esos momentos una niña morena, con el pelo hasta la cintura se acercó hasta Emylie y su "ponicornio" y dijo:
- ¡MADRE MÍA  ¡ES MI UNICORNIO!¡gracias por encontrarlo!-dijo la niña. El "ponicornio" saltó de los brazos de Emylie y corrió hacia su dueña muy feliz. La niña lo abrazó y el unicornio parecía que también. Emylie se puso un poco triste al ver que el "ponicornio" no le quería pero luego pensó que era su dueña y le correspondía estar con ella.
- ¡Gracias, gracias, gracias!  ¡Ah mi Dummy, mi Dummy, mi Dummy! Seguro que te ha costado mucho cuidar de mi unicornio- dijo la niña.
- ¡Pues si!, primero me ha destrozado la casa.....¿se llama Dummy?-dijo Emylie.
-Ah sí, los primeros días son muy gamberros y rompen todo lo que encuentran. ¡Pero yo te puedo ayudar a limpiar tu casa si me permites!...sí, se llama Dummy-.
-Gracias. ¡Uy! ¡no nos hemos presentado! yo me llamo Emylie ¿y tú?-.
-Me llamo Chloe pero ahora enséñame el desorden de tu casa ¡que yo te lo arreglo!- Chloe y Emylie limpiaron juntas el desorden de la casa de Emylie. Pero...¿sabeis quien es la narradora de esta historia? ¡Chloe en persona! la narradora de la historia soy yo y es así como nos conocimos.
                                                                    FIN