sábado, 21 de septiembre de 2013

La princesa y el dragón

Había una vez, hace mucho tiempo, la princesa Piña.  En verdad se llamaba Piñarrusca Strombilenghy pero como le gustaba tanto la piña la llamaban Piña. Tenía los ojos verdes y el pelo marrón y ondulado. Era muy guapa pero no la más lista. Casi no tenía amigas. Bueno, invitaba a las princesas mas pijas a su salón de su castillo para que se hagan amigas suyas. Pero ellas solo pensaban que era una idiota. Piña era la única que hablaba.

- ¡No sabéis que conseguí hacer el otro día! ¡ME PUSE UNA PIÑA ENTERA EN LA BOCA! ¡JUA JUA JUA!-  Le dijo Piña a las princesas pijas una tarde que estaban tomando el té.  La princesa Sandra hizo una mueca de asco. La princesa Sandra era la más pija y con más dinero de todas las princesas. ¡TENÍA UN CASTILLO DE CUARENTA PLANTAS CON SPA INCLUIDO! y Piña se tenía que conformar con un castillo de diez plantas. Entonces esa tarde las princesas pijas se hartaron de estar con la idiota de la princesa Piña. La princesa Angelina dijo:
- ¡Ya estamos hartas!-.
- ¡Eso! ¡Tus fiestas del té son aburridas!- dijo la princesa Leonor.
- Pero... entonces ¿por qué veníais?- dijo Piña triste.
- ¡Porque las galletas de chocolate que hacen tus sirvientes están de rechupete!- dijo la princesa Carolina. 
- Eso es verdad, pero todas pensamos que eres una completa idiota. Vámonos, hoy celebro una fiesta en mi barco privado. ¡Habrá chicos, música  y una fuente de chocolate!- dijo la princesa Sandra enrollándose un mechón de pelo con su dedo. Las princesas se fueron con Sandra. Piña se echó a llorar. 
Entonces llegó la princesa Amelia, que era igual de idiota que la princesa Piña y era su única amiga. 
- Vi lo que te ha pasado- le dijo.
- Sí, ¡ES TERRIBLE! ¡NO TENGO AMIGAS!- dijo llorando. 
- Me tienes a mi....-.
- Ah sí, y eres la mejor amiga del mundo-.
- Gracias...¿Qué puedo hacer para que estés contenta?-.
- Decirme que puedo hacer para que sean mis amigas-.
- Ajá......¡Ya sé! ¡Tienes que tener un novio!-.
- ¿Y para qué me va a servir eso?-.
- Cuando vean que novio tan guapo y rico tienes todas van a querer ser tus amigas. Te invitarán a sus fiestas y te preguntaran cosas sobre tu romance.-.
- ¡Buena idea! Les pediré a mis padres que convoquen a todos los príncipes de los reinos y elgiré al más guapo y rico-. 
- ¡No! ¡Te prestaran mas atención si el te salva de un malvado dragón!-.
- ¡Buena idea! Mañana me ataré yo misma a el árbol más cercano de la cueva del dragón y esperaré a que me salven-. Y así lo hizo.  Entonces el dragón salió de su cueva. Mientras, en el castillo, el rey se enteró de que su hija estaba en peligro así que envió a un caballero para que la salvara. El caballero fue con su caballo hacia el árbol mas cercano a la cueva. Pero solo vio a una cuerda en el suelo y a ninguna princesa. 
- ¿Princesa? ¿Estás en la cueva del dragón? ¡OH NO! ¡EH LLEGADO TARDE! ¡EL DRAGÓN YA SE LA HA COMIDO!- dijo el caballero. Pero al entrar a la cueva del dragón no vio a nadie. 
- Qué extraño...- dijo mientras volvía al palacio. Le explicó la historia al rey y él se quedó muy sorprendido. Y al día siguiente envió a otro caballero muy apuesto para buscar a su hija desaparecida. Y caminando caminando, se cayó por un agujero enorme. Un agujero del tamaño de un dragón. Allí abajo se encontró al dragón y a la princesa bailando vals mientras escuchaban música clásica de una radio.
- ¡Princesa Piña! ¡DRAGÓN, SUÉLTALA! ¡NO TE LA COMAS!- dijo el caballero alzando la espada.
- ¿Comérmela yo? ¡Pero qué dices! ¡Si es una belleza!-.
- ¡Oh Robert, pero que majo eres!-.
-¿¿¿Cómo???- dijo el caballero escuchando esas palabras.
- Deja que te ilumine, Robert es este dragón tan apuesto. En vez de comerme nos hicimos amigos y anoche me invitó a una cita. ¡Ahora ya somos novios! Y ahora vivo con él en esta casa que Robert y yo  hemos hecho- Dijo Piña. Luego Robert y ella se dieron un beso. El caballero casi se desmaya.
-¡SE SUPONÍA QUE TE IBA A SALVAR, NOS CASARÍAMOS, VIVIRÍAMOS FELICES Y TENDRÍAMOS MUCHOS HIJITOS! ¡TODAS LAS HISTORIAS ACABAN ASI! A ver....¿!NO TE PARECE RIDÍCULO?! ESTÁS DE NOVIA CON UN DRAGÓN EN UNA CASA HECHA DEBAJO EL SUELO-.
- ¡Bueno, tranquilo amigo! ¿Quieres que te invite a un café para que te calmes?- preguntó el dragón.
- ¡NO! ¡SÓLO QUIERO CASARME CON LA PRINCESA Y SE VA A CASAR CONMIGO!- dijo el caballero llevándose a la princesa de la muñeca. La princesa se resistía pero el caballero era más fuerte que ella. 
- ¡Suéltame!- dijo la princesa. 
- Te llevaré a tu castillo..-dijo el principe. Y así lo hizo, empujó la puerta del castillo con el pie y le dio un empujón a la princesa para que entrara. La princesa se cayó de rodillas al suelo.
- ¡Al fin has encontrado a mi hija!- dijo el padre de Piña. 
- Eh, ¿Por qué tienes tan mala cara?- dijo la madre de Piña al caballero.
-¿Por qué?...¡¿POR QUÉ?! ¡PORQUE SU HIJA SE HA PUESTO DE NOVIA CON UN DRAGÓN Y AHORA VIVEN EN UNA CASA DEBAJO DE LA TIERRA!-.
- ¿¡¡QUEEEE??!- dijo el padre de piña. Su madre casi se desmaya.
- ¡HIJA! ¿CUÁNTAS VECES TE HE DICHO QUE NO HAY QUE PONERSE DE NOVIA CON DRAGONES? Vaya frase más rara, creo que soy el único que he dicho esto...- dijo el padre de Piña. Piña se levantó indignada y dijo:
- ¡SÍ! ¡ESTOY DE NOVIA CON UN DRAGÓN! ¿Y? ¿QUÉ PASA? ¿SABÉIS? ¡ME QUIERO CASAR CON ÉL!-. Todos los de la sala hicieron un ¡aaaah! de susto, no como un grito sino como si suspirasen. 
- ¡NO PUEDES CASARTE CON UN DRAGÓN!- dijo su madre. 
- ¿POR QUÉ NO?- Dijo piña.
- ¡PORQUE TE VA A COMER VIVA!- Repitió la madre. Piña se enfadó, se fue a su habitación y cerró la puerta. Al cabo de un rato la princesa se fue a dar un paseo y se encontró con la princesa Sandra y compañía. 
- ¡Pero si es la novia de Robert el dragon! ¡JUA JUA JUA JUA!- Dijo Sandra. Todas se rieron y se burlaron. Cuando caminaba por las calles todos se reían de ella y la señalaban con el dedo. Así que se hartó, cogió una maleta y puso toda la ropa y comida que pudo y al dia siguiente se fue con Robert a una isla tropical muy lejos de allí a vivir. Bueno, compraron la isla para ellos solos. Bueno, no la compraron, El dragón se comió al que vendía la isla y la tuvieron gratis. Siempre están en bañador puesto y por las tardes miran la puesta de sol juntos. Y si tienen que ir a comprar alguna cosa a una ciudad, se van volando y para que no los reconozcan  se disfrazan, el dragón de perro y la princesa de vendedora de dentífricos para animales. Y como los animales no usan dentífrico todos las personas la miran rara. Nadie los han visto jamás desde ese momento. Y todos siguen buscando. Pero ellos viven felices en su isla. Ah y si veis en una ciudad a una chica haciendo ver que vende dentifrico para animales, puede que sea la princesa Piña.

FIN