miércoles, 25 de diciembre de 2013

Entrevista a Papá Noel


Lara entró en la gran fabrica de Papá Noel. Una secretaria rubia, vestida con ropa de Mamá Noela estaba en un escritorio escribiendo en un ordenador. Tenía unos pendientes enormes dorados en forma de árbol de Navidad.
- Mmmmhh ajá, Pedro ha sido malo este año entonces.... ¡Eh! ¿Qué hacéis aquí? ¡Está prohibido que entre gente!- dijo al ver a todo el equipo de Telenavidades.
 - Hemos pedido una entrevista a Papá Noel a esta hora, somos de Telenavidades- Dijo la periodista Lara.
- Hmmh ah ya, ya me acuerdo, está apuntado en la agenda...Dejadme que os guíe hasta Papá Noel, Seguidme-. La secretaria los hizo subir por unas escaleras de caracol larguísimas con luces navideñas enrolladas. Todos estaban tan nerviosos que no decían nada. Nunca habían tenido una entrevista con alguien tan importante como Papá Noel. Solo se escuchaban los tacones rojos de la secretaria al tocar el suelo.
- Hemos llegado- dijo señalando una puerta que ponía "DESPACHO DE PAPÁ NOEL". Lara Wolf hizo una señal para indicar al cámara que empezara a grabar.
- Hola y bienvenidos a Telenavidades, soy la periodista Lara Wolf y hoy estoy en la oficina de Papá Noel en el Polo Norte entrando en su despacho para hacerle una entrevista. ¡Estoy nerviosísima!-. Lara es una periodista joven de cabello largo y marrón y unas gafotas enormes. Cuando entró en el despacho Papá Noel estaba allí revisando las listas de niños buenos y malos.
- Hola Papá Noel, soy Lara de Telenavidades Siento interrumpirle pero ahora le tengo que hacer una entrevista-.
- Ahhh si, no hay problema, pasa, pasa hija- dijo Papá Noel alzando la vista y sacándose sus gafas para revisar listas y poniéndose las de entrevistas.
- Bueno Papá Noel, no siempre le llaman Papá Noel, tiene otros nombres ¿verdad?- dijo Lara sentándose en una silla enfrente del escritorio de Papá Noel.
- Ahhh, sí, me llaman Santa Claus en Estados Unidos por ejemplo o Pai Natal en Portugal pero mis amigos me llaman "El viejo navideño molón"- dijo Papá Noel riendo.
- ¿Y cómo repartes todos los regalos en una noche sin que nadie te vea?-.
- ¡Eso es un secreto! ¡A nadie se lo he dicho! Pero solo te diré una cosa, puedo convertirme en cualquier objeto, ¡Soy el genio del disfraz!-.
- ¿Y con esa panza como entras por la chimenea?- dijo Lara.
- Mis elfos me ayudan, jo, jo, me empujan por arriba o por abajo pero por muy estrecha que sea la chimenea, siempre entro, ¡JO, JO JO!-.
- ¿Y nunca has pensado en jubilarte? ¡Llevas años haciendo el mismo trabajo!-. Papá Noel se levantó de su silla y dijo:
- ¿¡JUBILARME?! SEÑORITA ¿¡SABE LO QUE ACABA DE PREGUNTAR?! ¡SE VA A QUEDAR SIN REGALO! ¿EH?-.
- Perdón, perdón, solo estoy haciendo mi trabajo, yo no elegí las preguntas... bueno eh ¿Cuántos trabajadores tiene en la fábrica?-.
- ¡Uy! ¡No lo sé ni me voy a poner a contarlos ahora! Pero te puedo afirmar que tengo más de seis millones ¡Y todos elfos!-.
- ¡Uf, cuantos!-.
- ¡Hombre, claro! ¡Si hay millones de niños en el mundo!-.
- ¿Y te has casado?-.
- ¡Claro, con Mamá Noela! ¡Y tengo una nieta que a veces viene a ayudarme!-.
- ¿Y cuanto tardáis en preparar todo para la Navidad?-.
- ¡Uy! ¡El año entero! Por eso tenemos en la fabrica habitaciones para elfos y un comedor también para elfos. Se quedan el año aquí y cada día hacen por lo menos veinte mil juguetes-.
- ¡Ohhh, cuantos juguetes! ¿Y los trabajadores de la fábrica, los elfos, usan uniformes?-.
- ¿Uniformes? Ahh sí, los chicos llevan un pantalón verde, unas medias a rayas blancas y rojas, unas botas terminadas en punta verdes, una chaqueta verde con botones rojos y un gorrito de elfo verde y rojo y las chicas usan lo mismo pero con falda-.
-¿Y me podría enseñar la fabrica?-.
- ¡Hombre, como no!-. La periodista, Papá Noel y el cámara subieron a la planta más alta  por un ascensor enorme.
- ¡Vaya, es el ascensor más grande que he visto en mi vida!- dijo Lara.
- Tiene que ser grande para que quepan juguete y elfos-.
- ¿Por qué no hemos empezado por la planta donde estaba tu despacho?-.
- Porque esa planta es aburrida. Solo está mi despacho, millones de habitaciones para los elfos y el comedor para elfos. Nada interesante-. Cuando llegaron, salieron a un pasillo que era idéntico al anterior. Entraron a una sala llena de estanterías altísimas con listas a mogollón y en el techo una gran cúpula azul. Muchos elfos correteaban por la sala sacando listas o metiéndolas.
- ¡Bienvenidos a la biblioteca de las listas! Aquí es donde se guardan todas las listas de los niños malos y buenos del mundo.
- ¡Wow! ¡Esto es increíble!- dijo Lara tocando todo lo que veía y pelliscándose para ver si era real.
- Si ésta te parece increíble no veas la de al lado ¡Jo jo jo!- se rió Papá Noel. Salieron de esa sala para entrar a la otra. Era la misma que la anterior pero en vez de estanterías, la sala estaba llena de saquitos con el nombre y apellidos de un niño con una carta dentro colgados de las paredes.
- ¡La biblioteca de cartas! ¡Aquí es donde se guardan todas las cartas-.
- ¡MADRE MÍA CUANTAS CARTAS! ¿Cámara, estas grabando?- dijo Lara. El cámara le hizo un gesto para decir que si.
- ¡Bueno, se acabó de alucinar, pasemos a la otra sala!- dijo Papá Noel. En la siguiente sala había un horno enorme de piedra y muchísimos elfos sentados en mesas al lado del horno, haciendo una masa de galletas. Una señora bastante vieja con un gorro de Papa Noel y un trajo rojo con bordes blancos estaba diciendo cosas a los elfos, pero cuando vio a Papa Noel sonrió y corrió hacia él.
- ¡Cariño, hola! ¿Qué tal?- dijo ella moviendo sus trenzas blancas y acomodándose sus gafas redondas.
- ¡Hola Mamá Noela! ¡Estoy enseñando a Telenavidades la fábrica! ¿Quieres hablar tú de esta sala ya que la diriges?- dijo Papá Noel.
- ¡Será un placer!- dijo Mamá Noel quitándole el micrófono a Lara y sonriendo a la cámara- Hola, Soy Mamá Noela y estamos en la sala de galletas élficas. En esta sala hacemos galletas para elfos porque a ellos les encantan estas galletas, así que si hacen bien su trabajo les damos estas galletas de premio para que se pongan contentos y para que les den energía para su próximo trabajo. ¿Quieres probar una?- preguntó Mamá Noela a Lara enseñándole una galleta verdosa. Lara la probó y después hizo una cara de asco mientras escupía trozos de galleta.
- ¿¡Pero que le ponen a la galleta?! ¡Está asquerosa!- dijo Lara.
- ¡Claro que no te gusta! ¡Solo les gusta a los elfos!- dijo Mamá Noela riendo.
 Siguiente sala, casi lo mismo que la anterior pero con caramelos. Millones de elfos sentados en mesas envolviendo caramelos, poniéndole azúcar y quemándolo.
- Aquí es donde se hacen los caramelos para ponerlos en los calcetines de los niños- dijo Mamá Noela que se había escapado de la sala de las galletas para salir en la tele.
- ¡Preciosa, esta entrevista era mía! ¡Para Papá Noel no para Mamá Noel!- dijo Papa Noel un poco molesto.
- ¡Vale, vale perdón!- dijo Mama Noela.
- ¡Caramelos de súper calidad! ¡con azúcar especial para no provocar caries!....¡Eh tú! Si tú...el del cascabel rojo ¡Te he visto mordiendo el caramelo!- dijo Papá Noel señalando al elfo que se escondía debajo de la mesa porque no quería que le retase.
 La siguiente sala estaba muy vacía en comparación a las otras. Solo había una mesa redonda blanca y muchas sillas  con rueditas.
- En esta sala hago reuniones con los otros Papá Noeles del mundo como los Reyes magos, la Befana etc....¡Pero bueno, bajemos a la última planta que de ésta ya hemos visto todas las salas!-. Y bajaron a la última planta por el ascensor y entraron a la primera sala. Muchos renos estaban allí comiendo hierba, uno tenía la nariz roja. Algunos elfos estaban allí cepillando a los renos y dándoles de comer.
- ¡Este es el establo de renos!- dijo Papá Noel acariciando a uno que tenía un cartel en la puerta con su nombre: "CUERNOS".
- ¡Yo quiero ver a Rudolph!- dijo Lara buscando entre los renos. Cuando lo encontró le suplicó a Papá Noel si podía dar una vuelta sobre él.
- ¡Está bien, pero solo una vuelta!- dijo Papá Noel abriendo la puerta para que salga Rudolph. Salieron al jardín nevado de la fábrica donde Lara pudo dar su vuelta con el reno.
- ¡Más rápido Rudolph!- pero el reno en vez de ir más rápido se elevó del suelo y voló.
- ¡AAHHHH! ¡RUDOLPH BAJAME, TENGO VÉRTIGO!- dijo Lara. Pero Rudolph jugaba en el aire dando volteretas y girando. Papá Noel se rió. Después Rudolph se estampó contra una montañita de nieve que había en el suelo.
- Bueno, aprovechando que estamos en el jardín os voy a enseñar otra sala-. Y entraron al garaje, donde se guardaba el trineo. Elfos estaban limpiando el trineo con trapos mojados y uno estaba repasando el contorno de color dorado.
- ¡Ohhh, es chulísimo!- dijo Lara. Después volvieron a entrar dentro porque les quedaban muchas salas que ver. La sala de al lado del establo estaba llena de juguetes.
- ¿Y aquí qué?- preguntó Lara.
- ¡Aquí es donde guardamos los juguetes que nos han sobrado de la Navidad anterior!-.
- Hablando de juguetes, cuando tenía seis años pedí una Barbie que habla y tú me trajiste una flauta, ¡YO SOLO QUERÍA UNA MUÑECA!- dijo Lara enfadada.
- ¡Bueno, sí, perdona pero es que no nos quedaban materiales para la muñeca!-.
- ¡PUES LA COMPRABAIS!- dijo Lara aun más enfadada.
- ¡SEÑORITA DEJE DE DECIR TONTERÍAS Y PASEMOS A LA SIGUIENTE SALA!- dijo Papá Noel enfadado. En la sala de al lado había distintas cajas en el suelo. Una ponía "Madera", otra "plástico", otra "hierro", otra "metal", otra "pelo de plástico", otra "algodón" y muchas más.
- Esta sala la llamamos sala del material, es donde se guarda todo el material para hacer juguetes- dijo Papá Noel. Muchos elfos entraban y salían cogiendo materiales. Y bueno, pasaron a otra sala. En la sala de al lado había una colchoneta en el suelo, una cinta para correr, una pelota gigante, una chimenea de plástico infalible, unas anillas para colgarse y otros aparatos para hacer ejercicio. Había un elfo alto y musculoso en una punta y cuando vio a Papá Noel le dijo:
- ¡Hola viejo molón navideño! ¿Vienes a entrenar?-.
- ¡Ahora no! Estoy enseñándoles a Telenavidades la fábrica...Lara, este es Frank, mi entrenador. Me entrena para entrar en chimeneas y para mantener la panza porque ¿Qué sería un Papá Noel sin panza? Y bueno, por último vamos al piso del medio que es mi lugar de la fábrica preferido y siempre lo dejo para el final- dijo Papá Noel. Subieron por el ascensor hasta el piso del medio. A salir del ascensor vieron una puerta enorme de color rojo y dorado con adornos de Navidad.
- Bienvenidos...al...corazón...¡De la fabrica!- dijo Papá Noel metiendo una llave en una cerradura de la puerta. Entonces entraron. Millones de elfos estaban delante de cintas transportadoras o mesas haciendo juguetes en una sala larguísima. Los que estaban en cintas transportadoras hacían trabajo en cadena sin parar y hacían desde ositos de peluche hasta Monster Highs. Un poco más a lo lejos, empaquetaban los regalos y más lejos los envolvían. Muchos elfos corrían hacia la sala del material para buscar más material y otros hacia el trineo para descargar los juguetes que ya están hechos. Las paredes estaban adornadas con luces de Navidad y eran de color beige.
- ¡MADRE MÍA, ESTO ES INCREÍBLE!- dijo Lara apuntando todo en una libreta.
- Sí, pero ya es la hora de irse, así que antes de que os vayáis quiero que nos hagamos una foto- dijo Papá Noel.
- ¡Buena idea!- dijo Lara. Unos cuantos elfos, Lara, Papá Noel, Mamá Noela, la secretaria,  el cámara de Telenavidades, Frank (el entrenador de Papá Noel) y Rudolph se pusieron en posición para una foto. Un elfo les hizo la foto, la imprimió y la colgó en un marco rojo de la sala.
- Y por último, tened- dijo Papá Noel sosteniendo unas bolsas en las que ponía: "Fabrica de Papá Noel ¡I like PAPÁ NOEL!".
- ¿Qué es esto?- preguntó Lara curiosa.
- ¡Detallitos!- dijo Mamá Noela que pasaba por ahí con una caja de galletas élficas. Lara abrió la bolsa y sacó: Un cava "Made in Papá Noel", un gorrito de Papá Noel, un mapa de la fábrica, la foto que se habían hecho y por último....
- ¡MI BARBIE QUE HABLAAAAAAAAA! ¡NO ME LO CREO! ¡GRACIAAAAAS!- dijo abrazando a Papá Noel. Y después al final se fueron.
FIN
Feliz navidad a todos!