domingo, 6 de julio de 2014

K & C 3

KARLA
&
CARLA 3
Celos
K&C habían acabado su primera gira mundial y sacaron su segundo disco. Unos meses después estaban en Londres visitándola. Era una mañana de abril. Los arboles estaban llenos de flores rosas y los pájaros silbaban alegres melodías. Karla y Carla estaban pasando por el Big Ben. Karla llevaba sus pantalones turquesa con una camisa naranja abierta y una camiseta de tirantes abajo. Carla llevaba una camiseta de hombro caído rosa con una nota musical negra y una falda negra. Estaban caminando cuando Carla le dijo a Karla:
- He escrito una nueva canción y espero que te guste-.
- ¿Tú sola la has escrito? ¡Habérmelo dicho y yo te ayudaba!- contestó Karla.
- Bueno, es que todas las canciones las hago contigo y he pensado hacer solo una sola...-.
- Ah... Bueno, cuando encontremos un banco nos sentamos y me enseñas la letra-. Y bueno, encontraron un banco y se sentaron. Carla le enseñó la letra y Karla puso cara de sorprendida.
- ¡Vaya! ¡Está genial para ser tu primera canción!- dijo Karla - ¡Estoy orgullosa de ti!-.
- El problema es que ninguna de las dos puede cantar esta parte- señaló Carla.
- Es verdad. Yo no puedo cantar tan rápido esto-.
- Tendremos que buscar una cantante para que me ayude a cantar esto-. Se fueron a su hotel de cuatro estrellas y encendieron el ordenador. Buscaron cantantes inglesas por internet y miraron como cantaban. Pero ninguna cantaba como se esperaban. A la tarde volvieron a pasear por Londres y se encontraron con una plaza. En ella había una chica de esas que cantan en la calle para ganar dinero. Tenía unos altavoces y un micrófono. Los enchufó y de los altavoces salió música. Empezó a cantar y un montón de gente se acercó a ella. Cantaba bastante bien. Karla y Carla se acercaron también. Era una chica rubia con el pelo largo y ondulado. Tenía un sombrero negro, una camiseta rosa claro y un chaleco negro encima. Abajo llevaba unos pantalones tejanos negros largos. Además de cantar bailaba bastante bien. Cuando acabó pasó el sombrero. Casi nadie le dio dinero. Solo unas cuantas personas. Miró en el sombrero y dijo:
- ¡Bien! ¡Un billete de cinco!-. Después se fue a sentar a un escalón de una puerta de una casa a contar todas las moneduchas que le habían dado.
- Esta canta bastante bien ¿Estás pensando lo mismo que yo?- dijo Carla.
- ¡NO! ¿¡ESTÁS PENSANDO EN CONTRATARLA?! ¿TÚ ESTAS TONTA? ¡NO PODEMOS CONTRATAR A UNA CHICA QUE HEMOS ENCONTRADO EN MEDIO DE UNA PLAZA! ¡NI SIQUIERA ES UNA CANTANTE PROFESIONAL!- gritó Karla.
- ¡Pues lo será!- dijo Carla caminando hacia ella - Oye tú, ¿Querrías cantar en una canción conmigo?-. La chica levantó la cabeza y miró a Carla unos cinco segundos. Después abrió los ojos como platos y dijo:
- ¿Eres Carla?-. Carla se agachó se bajó, las gafas de sol que llevaba puestas en ese momento para pasar desapercibida, y dejó ver sus ojos verdes.
- Sí, soy yo- susurró Carla.
- ¡AAAAHHHH! ¡MADRE MÍA! ¡CARLA! ¡LA AÚTENTICA CARLA DE K&C ESTA DELANTE MÍO PIDIÉNDOME QUE CANTE CON ELLA!- dijo la chica saltando.
- ¡Shhh! ¡Calla que sino todos van a saber que estoy aquí!-  susurró Carla.
- Demasiado tarde- dijo Karla señalando a un grupo de chicas que corrían desde el otro lado de la plaza en dirección a Karla y Carla.
- ¡CORRE!- gritó Karla. Carla cogió del brazo a esa chica y salieron corriendo, Karla también salió corriendo. Mientras corrían la chica dijo:
- Perdonad, no me he presentado. Me llamo Lizzie. Soy de aquí, de Londres-. Vieron una cabina telefónica.
- ¡Corred escondámonos allá en esa cabina telefónica!- dijo Karla agarrando la mano de Lizzie que iba un poco mas lenta que K&C.
- ¡ME HA COGIDO DE LA MANO!- dijo Lizzie. Las tres se metieron dentro de la cabina telefónica. Estaban todas apretadas. Las fans no podían entrar porque habían cerrado la puerta.
- Bueno, lo que te decía en la plaza era si querías grabar una canción conmigo- dijo Carla.
- ¡Sí claro, quien le diría no a eso!-.
- ¿Estas segura de lo que estas haciendo?- susurró Karla a Carla.
- ¡Oye que te he escuchado!- dijo Lizzie.
- Bueno, lo que pensaba hacer era llevarte a clases de canto- dijo Carla.
- Pero mis padres no tienen dinero para pagarme una academia musical-.
- ¡Da igual! ¡Te lo pagamos nosotras!-.
- Ya, pero no tengo tiempo para ir a una academia musical en la semana-.
- ¡Pues el fin de semana!-.
- ... Vale, Ok. Acepto-.
- ¡Bien! ¡Empezamos esta sábado!-.
La semana pasó y el sábado llegó. Karla, Carla y Lizzie entraron a la academia musical que era un edificio verde dentista. Un color que Lizzie odiaba por cierto. Encima había unas letras brillantes que ponían "Academia de música La La La" y una clave de sol al final también brillante. Las tres se dirigieron al aula de canto. Cuando entraron había tres alumnos más: Una niña con el pelo castaño y liso y unos ojos marrones, un niño con el pelo rubio y una gorra roja y una niña pelirroja con una coleta alta. Una señora con el pelo castaño, recogido con una coleta estaba de pie y de espaldas.
- ¡Bien alumnos!  ¡Sentaos!- dijo. Los alumnos obedecieron. La señora se dio la vuelta y dijo:
- Bien, bienvenidos a la clase de canto de esta semana.... ¡Eh! ¡Mira quien tenemos aquí! ¡A Carla y Karla! Las súper estrellas del pop! ¡Y han traído una alumna! ¿Cómo te llamas?-.
- Me llamo Li...- dijo Lizzie antes de que le interrumpiera la señorita Cereza que así se llamaba la profesora.
- A nadie le importa querida, bueno hoy empezaremos con una escala de do como siempre-.
Todas empezaron a cantar "Do, re, mi, fa...". Cuando acabaron Cereza preguntó:
- ¿¡QUIÉN HA DESAFINADO TANTO EN LA ÚLTIMA NOTA?!-.  Lizzie levantó la mano y contestó:
- He sido yo señorita. Es que aún me cuesta un poco las notas tan altas como la nota do aguda-.
- ¡PUES NO LO VUELVAS A HACER PORQUE PARA ESO NO VENGAS A ESTA ACADEMIA! ¿ENTENDIDO LISA?-.
- Me llamo Lizzie...-.
- ¡A NADIE LE IMPORTA!-.
- Creo que tendría que ser menos dura con ella, señorita. Solo es su primer día- dijo Carla.
- Esto va a acabar mal...- Susurró Karla a si misma.
- ¡PERO CARLA! ¡COMO PUEDO SER BUENA CON ELLA SI FALLA EN UNA COSA TAN ESTÚPIDA COMO ESA! ¡ESTA ESCUELA ES PARA GENTE QUE TIENE TALENTO MUSICAL! ¡NO PARA ANALFABETOS DE LA MÚSICA COMO LISA!-. Entonces Lizzie se levantó y dijo:
  - ¡YA BASTA! ¿¡CÓMO SE ATREVE SEÑORITA CERDA A DECIRME QUE SOY ANALFABETA DE LA MÚSICA!?- gritó.
- ¡Me llamo Cereza, no Cerda!-.
- ¡A NADIE LE IMPORTA! ¿¡Y CREE QUE NO LO SABÍA?!-. Todos los alumnos se rieron, menos Carla y Karla.
- ¡EXPULSADA! ¡¿LLAMARME CERDA A MÍ?! ¡ES MUY GRAVE!-.
- ¡NO ME PUEDE EXPULSAR PORQUE ME VOY YO ANTES!- Lizzie se fue dando un portazo y con los ojos medio llorosos. Carla Y Karla la siguieron. Se la encontraron en el escalón de la entrada de la academia, sentada
- Eres un poco sensible ¿no?- preguntó Karla.
- No vuelvo a esa academia nunca más- dijo Lizzie.
- Bueno, intentaré yo darte clases de canto para ser una cantante profesional- dijo Carla.
- ¿Lo dices en serio?- dijo Lizzie secándose las lágrimas.
- ¡Pues claro que lo digo en serio!- dijo Carla.
- ¡Muchas gracias! ¡Voy a cumplir mi sueño de ser una cantante profesional!-.
 - ¡Pues empezamos mañana mismo!-. Después, Karla y Carla se despidieron de Lizzie. K&C se fueron a su hotel. A la mañana siguiente, en casa de Lizzie, Lizzie estaba durmiendo. Soñaba que ella estaba en un concierto de K&C y de repente le dijeron que subiera al escenario.
- ¿Yo? ¡Madre mía mi sueño se hará realidad!- dijo. Ella subió y de repente empezaron a cantar las tres juntas. La gente gritaba pero de repente subió la señorita Cereza al escenario también y gritó:
- ¡CALLAD PÚBLICO!-. El público obedeció - ¡ESTA CHICA NO TIENE TALENTO! ¡NO SE MERECE ESTAR EN EL ESCENARIO! ¡FUERA!-. La señorita cereza empujó a Lizzie haciendo que se cayera del escenario a un agujero. Cayó en un lugar que estaba todo negro. Solo un rayo de luz venia de arriba e iluminaba a Lizzie.
- ¿Dónde estoy?- se preguntó.
- Holaaaaaaa.... ¿Lizzie?- susurró una voz.
- ¿Quién eres?- preguntó Lizzie.
- Lizzie.... Despiertaaaaa...estas soñando-  dijo la voz de nuevo. Lizzie no dijo nada y de repente unas trompetas sonaron y Lizzie se despertó del sueño. Cuando se despertó, delante suyo estaba Carla con una trompeta.
- ¡Al fin te despiertas! ¡Casi tengo que tocar la trompeta otra vez!-.
- ¿¡Pero qué haces en mi casa!?- dijo Lizzie.
- ¡Pues despertarte! ¿Qué crees que estaba haciendo? ¡Tenemos que empezar la clase de canto-.
- ¡Pero si son las cinco de la mañana!-.
- ¡Pues mejor! Así vamos a cantar más rato. Vamos-. Carla le cogió la mano a Lizzie y la arrastró hacia la ventana de su habitación.
- Salta- le dijo.
- ¿¡CÓMO?! ¿ESTÁS LOCA, NO?-. Carla suspiró y después la empujó haciendo que se cayera por la ventana. Suerte que estaban en un primer piso y que abajo había césped. Lizzie aun iba en pijama y pantuflas. Después Carla se tiró. Las dos fueron hacia la habitación de hotel de Karla y Carla. Karla aún estaba durmiendo cuando entraron.
- ¡KARLA!- gritó Carla. Karla se despertó de golpe y como era una litera y dormía en la de abajo, se dio con la cabeza en el techo.
- Era eso o darte una bofetada a ver si te despertabas-. Karla le sacó la lengua. Carla y Lizzie se sentaron en el sofá de la habitación del hotel y allí empezaron a hacer su clase de canto. Pero en un momento...
- ... y así es como se hace una escala de do pero claro, tienes que practicar mucho... ¿Lizzie?-. Lizzie se había dormido en el sofá. Carla suspiró y fue a llenar un vaso de agua. Después, se lo tiró a Lizzie que se despertó.
 - ¡No se duerme en clase!- dijo Carla. Cada sábado hicieron la clase de canto hasta que un  día a Lizzie le salió tan bien que Carla la invitó a tomar helados en la heladería "¡Bon gelato" donde ahí los helados eran deliciosos. Carla se pidió uno de fresa y chocolate y Lizzie se pidió uno de pistacho y mango. Se sentaron en una mesa de la heladería a hablar mientras comían el helado.
- Bueno Lizzie, llevamos ya quince clases y aun no te conozco bien. ¡Hablemos de ti! ¿De dónde eres?- dijo Carla lamiendo el helado.
- Soy de aquí, de Londres. Vivo con mis dos hermanos, mis dos hermanas y mis padres en un apartamento de solo cuatro habitaciones- dijo Lizzie.
- Vaya...- dijo Carla.
- Todos tocamos un instrumento musical o cantamos. Por ejemplo, Emily, la hermana más mayor, toca el piano eléctrico; Joe, el segundo más mayor toca la batería; Tom toca la trompeta además de saber bailar y cantar genial; yo canto y Mía, la hermana más pequeña, toca la guitarra eléctrica. Todos somos rubios porque mis bisabuelos eran de Rusia-.
- Wow...-.
- ¡Bueno! ¡Que yo también quiero saber de ti!-.
- Vivo en el campo en España. Vivo con mi padre y soy hija única-.
- ¿Y tu madre?-.
- Mis padres se separaron-.
- Lo siento mucho- dijo Lizzie con la cara llena de helado de pistacho y mango.
- Tranqui, que no pasa nada-.
- Para mi sois mis cantantes preferidas pero a mi hermana mayor, Emily, le gusta más Shanon-.
- ¡Shanon! ¡Es Adriana!-.
- ¿Qué?-.
- No nada, una larga historia- dijo Carla acabándose el helado. Cuando se acabaron sus helados las dos se fueron a sus casas. Al cabo de diez clases más Lizzie ya cantaba muy bien y durante las clases se fueron conociendo mejor. Un día Lizzie invitó a Carla al ojo de Londres y otro día las dos fueron a Harrod's a mirar ropa aunque no se compraron muchas cosas porque es muy caro. Se habían hecho muy amigas. Pasaban tanto rato juntas que en vez de llamarlas Lizzie y Carla, la gente, cuando se referían a las dos, las llamaba Lizzarla. Pero también seguían con las clases. Un día, Carla le tapó los ojos a Lizzie.
- ¿Qué pasa? ¿Por qué me tapas los ojos?- preguntó Lizzie.
- Ya veras. Es una sorpresa-. Cuando llegaron Carla le destapó los ojos. Estaban delante de Abbey Road Studio's.
- Aquí es donde grabaremos nuestra canción- dijo Carla.
- ¡Madre mía! ¡En Abbey Road Studio's! ¡Siempre he soñado grabar una canción aquí!- dijo Lizzie.
- ¡Sí! ¡Qué emoción! ¡Lizzarla al poder!-. Entonces las dos hicieron su saludo secreto y después se abrazaron- Yo creo que ya estás preparada para grabar y grabaremos dentro de un mes-. A la mañana siguiente, en la habitación del hotel, Karla estaba leyendo la cartelera de cine en el diario. Carla mientras se estaba poniendo sus zapatos.
- ¡Wow! ¡Ha salido la nueva película de súper nenas al rescate! ¿Vamos a verla, Carla?- exclamó Karla, saltando del sofá.
- Lo siento, pero ya voy con Lizzie la semana que viene y se han acabado las entradas- dijo Carla.
- Ah....- se decepcionó Karla - Bueno... ¿Quieres ayudarme a hacer los últimos retoques de la ultima canción que hemos escrito?-.
- Lo siento pero ahora voy con Lizzie de compras al centro comercial- dijo Carla saliendo de la habitación del hotel - ¡Chaito!-. Karla se quedó sola en la habitación del hotel. De repente alguien llamó a la puerta de la habitación. Karla fue a abrir. ¡Era Helena!.
- ¡Helena!- dijo Karla.
- ¡Coleguita! ¡He llegado!- sonrió Helena.
- ¿Qué haces aquí en Londres?-.
- Pues nada, solo quería venir a saludar a mi amiga y darle una sorpresa-. De repente, Karla puso cara triste.
- ¡Eh! ¿A qué viene esa cara larga?-.
- Nada. Solo que Carla me esta abandonando-.
- ¿Cómo?-.
- Es una larga historia, déjalo-.
- Tengo tiempo para oírla-. Karla suspiró y las dos se sentaron en el sofá. Karla le explicó la historia del encuentro con Lizzie en Londres y la nueva canción con ella.
- .... Y ahora pasa muchísimo más rato con ella y no conmigo. La invité a ir al cine pero me dijo que no, que ya iba con Lizzie. No tiene tiempo de componer canciones nuevas conmigo porque está con Lizzie, o sea, que las estoy componiendo todas yo y ella se lleva el mérito-.
- ¡Oh! No te pongas celosa. ¡Quiero ver una sonrisa!- dijo Helena sonriendo y señalando su sonrisa. Pero Karla en vez de sonreír se puso de pie y gritó:
- ¡OYE YO NO ESTOY CELOSA! ¡ES ESA ROBA AMIGAS DE LIZZIE QUE SE CREE QUE SABE CANTAR BIEN!-.
- Vale, vale. No te enfades- dijo Helena un poco asustada.
- Perdón por gritarte. Pero es que nunca me he sentido así- se perdonó Karla.
- No pasa nada.... ¿Yogur helado?- dijo Helena sacando un pote de yogur helado de su mochila verde con lazitos rojos.
- ¡Me encanta el yogur helado! Voy a por cucharas-. Pasaron cuatro horas juntas hasta que llegaron Lizzie y Carla riéndose y con muchas bolsas llenas de ropa en la mano.
- ¡Ah hola Helena! ¡Te presento a Lizzie! Lizzie, esta es nuestra manager Helena. Helena esta es mi amiga Lizzie que cantará una parte de mi nueva canción conmigo-.
- Hola- dijo Lizzie.
- Hola- dijo Helena.
- ¡Al fin llegaste Carla! ¿Quieres ir a comer a un restaurante?- le preguntó Karla que tenía ganas de pasar rato con Carla.
- ¡Claro! Invitemos a Lizzie y a Helena también-.
- El problema es que solo tengo dinero para pagar tres platos y somos cuatro- dijo Karla sacando el dinero de su bolsillo y enseñándolo.
- Pues tendréis que elegir a solo una amiga para ir a comer- dijo Lizzie.
- A Helena- dijo Karla.
- A Lizzie- dio Carla.
- Helena nunca ha probado la comida de aquí y en cambio Lizzie si. Entonces seria mejor que venga Helena para que conozca mejor Londres-.
- Lizzie y yo tenemos una norma de no separarnos, o sea, que venga Lizzie- dijo Carla. Karla se puso toda roja y dijo:
- Pero siempre estas con Lizzie y no conmigo...-.
- ¡Vaya! Estas celosa- se sorprendió Carla.
- ¡NO, NO LO ESTOY!-.
- Sí, sí que lo estás- dijo Carla.
- Sería mejor que no la provocases- dijo Helena.
- Es verdad. Si no quieres que venga Lizzie iremos Helena, Lizzie y yo - dijo Carla quitándole el dinero a Karla, cogiéndole de la mano a Helena y a Lizzie y saliendo de la habitación del hotel. Karla se quedó con la boca abierta y se sentó en el sofá mirando triste, como se marchaban.
- Bueno. Mejor voy a buscar donde comer - se dijo Karla a si misma. Y así lo hizo. Iba caminando por Londres mientras pensaba. Estaba tan distraída pensando que se chocó contra una farola y cayó al suelo.
- ¡AUUUU!- dijo. Un papel que estaba colgado de la farola se cayó en la cabeza de Karla. Ella lo miró. Ponía:
¡Hey chicas!
¿Cantáis genial?
¿Habéis soñado siempre esta en una serie de televisión y ser la protagonista?
¡ESTA ES VUESTRA OPORTUNIDAD!
Mañana, audiciones para la serie "Dos Hermanas"
Venid en parejas
¡No perdáis la oportunidad!
- ¡Es genial!- dijo Karla - ¡Le pediré a Carla que hagamos las audiciones juntas! ¡Ella aceptará porque si va con Lizzie no la aceptarán porque canta peor que yo!-. Después, recogió el cartel y se fue a comer. Después de comer "Fish and Chips" en un bar, se fue a su habitación del hotel. Cuando Carla llegó del restaurante, Karla le dijo enseñándole el cartel de la serie:
- ¡Carla! ¡Mira lo que encontré!-. Carla lo leyó y después dijo:
- ¡Ahhh! ¡El cartel de la serie de dos hermanas!-.
- ¡Siiii! ¿Quieres que vayamos a hacer las audiciones juntas?-.
 - Lo siento pero Lizzie y yo vimos el cartel de camino al restaurante y hemos decidido ir juntas- .
- ¡Pero conmigo vas a tener el papel porque yo soy profesional!-.
- ¡Lizzie también es profesional!-. Entonces Karla explotó de rabia:
- ¡YA, PERO NUNCA HACES COSAS CONMIGO Y YO SOLA ESTOY ESCRIBIENDO LAS CANCIONES Y TÚ TE ESTAS LLEVANDO EL MÉRITO! ¡ESTOY HASTA LAS NARICES DE ESA LIZZIE ROBA-AMIGAS Y TAMBIÉN ESTOY HARTA QUE NO ME HAGAS CASO! ¡ESTO NO SON CELOS! ¡ESTOY MOLESTA Y ENFADADA CONTIGO! ¡ME ESTÁS ABANDONANDO CARLA! ¡POR CULPA DE ESA ESTÚPIDA DE LIZZIE YA NO SOMOS CASI AMIGAS!-. Carla se quedó paralizada.
- Ups... ¿Eso lo dije en voz alta?- preguntó Karla roja de vergüenza. Carla se puso seria y dijo:
- Sí-.
- ¿Te has enfadado?-. Carla no le contestó - ¡Creo que eso es un si!-.
- ¡No tienes razón para enfadarte! ¡Lo que he dicho es la pura verdad y soy yo la que estoy enfadada!- dijo Karla. Pasó la tarde. A la noche las dos se fueron a dormir sin decirse nada y a la mañana siguiente desayunaron en silencio. Se vistieron. Karla se puso sus pantalones de leopardo y su camiseta negra. Carla se puso su camiseta corta blanca con un dibujo de un plátano, unos tirantes y unos pantalones largos azules debajo. Por primera vez Carla decidió cambiar el look y en vez de dejar el pelo suelto como siempre, se hizo un moño. Después se fue a buscar a Lizzie a su casa para ir a las audiciones de la serie. Cuando llegó, Lizzie ya estaba lista delante de la puerta. Llevaba una chaqueta negra abierta con una camiseta blanca debajo y abajo llevaba una falda de flores y unas medias transparentes.
- ¿Vamos?- dijo Lizzie.
- ¡Vamos!- dijo Carla. Las dos hicieron su saludo secreto. Pero lo que no sabían es que Karla las estaba siguiendo disimuladamente y las estaba espiando desde un arbusto del jardín de Lizzie. Karla quería ver como les iba en la audición y ya sabía que Carla, después de lo que pasó la tarde anterior, no le dejaría. En un momento Carla miró hacia el arbusto y se puso seria. Después dijo:
- Karla, sé que estás ahí-. Karla salió del arbusto y dijo:
- ¡Al menos déjame ir a la audición con vosotras!-. Carla se lo pensó y después dijo:
- ... Vale-.
- ¿Por qué no le dejabas venir con nosotras?- preguntó Lizzie.
- Por nada- dijo Carla muy seria. Fueron las tres hacia la audición. En todo ese rato Carla hizo ver que Karla no estaba. No se miraron ni se hablaron. La audición se hacía en un salón de un edificio bastante alto. Había un escenario y una mesa delante del escenario.
Detrás de la mesa había muchas sillas. Allí había chicas esperando para que les tocará su turno de la audición. Un señor alto, un poco pelado, flaco y con gafas que estaba sentado en una silla, justo detrás de la mesa, dijo:
- ¡Carla! ¡Y Lizzie! ¡Habéis venido! Me llamo Antonio. Soy el director de la serie y yo elegiré a las chicas que canten mejor y serán las protagonistas. ¡Os estábamos esperando! ¡Subid al escenario que sois las primeras!-. Lizzie y Carla se miraron y se sonrieron. Después subieron al escenario. Antonio, bebió agua del vaso que tenía encima de la mesa y dijo:
- ¡Cantad la canción que teníais preparada!-. Ellas encendieron el radiocasete y empezaron a bailar y a cantar. Iban muy coordinadas. Karla estaba sentada detrás del jurado en una silla mirando con cara de celos. Cuando acabaron todas les aplaudieron. Antonio se levantó de su silla de madera mientras aplaudía y dijo:
 - ¡BRAVISIMO! ¡Habéis estado genial! Ahora por favor sentaos con las demás a esperar a que actúen todas y después diré los resultados. ¡Que pase la siguiente!-. Pero ni siquiera tuvieron tiempo de sentarse porque de repente la puerta se abrió de un golpe. Detrás de ella había una chica que había abierto la puerta de una patada. Era una chica con el pelo marrón, liso, largo y con mechas californianas negras. Tenia los ojos marrón oscuro. Era  delgada y de la misma edad que Karla y Carla. Bueno, en verdad un año mayor. Llevaba los ojos pintados de negros y los labios también pintados de negro. Llevaba en la cabeza un gorro gris e iba vestida con una chaqueta de cuero negra con muchas tachas redondas y de pinchos en los hombros. Abajo de la chaqueta llevaba una camiseta azul con una calavera violeta. Los pantalones que llevaba eran negros y unas zapatillas negras también con tachas.
- Yo soy la siguiente- dijo poniendo cara de chula.
- Las audiciones son de dos personas- dijo Antonio desde su mesa.
- ¡Oye chato, que yo puedo brillar sola! ¡No necesito una acompañante ridícula para triunfar!- dijo. Lizzie y Carla la miraron y después se miraron entre ellas. La chica se dirigió hacia el escenario pero Lizzie y Carla estaban en medio. Ella las apartó con un empujón.
- ¡Apartad que llega la futura protagonista de las dos hermanas!- dijo al pasar por al lado. Después subió las escaleras y cogió el micrófono y dijo:
- ¡Me llamo Edna! ¡Y VOY A ALUCINAROS!-. Una canción medio rockera y hevy metal sonó. Cantaba bastante bien. La canción trataba de ella. Decía que era malota y que como se metan con ella ya verían. Cuando acabó tiró el micrófono haciendo un ruido desagradable.
- ¡BAM!- dijo después ella. Cuando acabó bajó las escaleras y se sentó al lado de Karla. Antonio ordenó que pasara la siguiente. Mientras, Karla y Edna empezaron a hablar:
- ¡Ah! Karla de K&C ¿Eh?- dijo Edna.
- Ehh....sí- dijo Karla.
- ¡Soy una gran seguidora tuya!-.
- ¿En serio? ¡Me encanta encontrarme con mis fans!-.
- No. En verdad te odio. Decía que soy una gran seguidora tuya porque desde que viniste a Londres te estoy siguiendo para hacerte una foto desprevenida con una cara ridícula para colgarla en mi pagina web "Odiamos a K&C"-. Karla se quedó paralizada- Se rumorea por ahí que estas celosa de que Carla esta mas con esa tal Lizzie que contigo-.
- ...Tristemente tengo que admitir que sí-.
- ¡Genial! ¡Otra cosa humillante que puedo poner en mi pagina web!- dijo sacando el móvil y escribiendo. Al cabo de un rato, Antonio dijo:
- ¡Bien! Ya tengo las dos ganadoras- dijo levantándose de su silla delante de la mesa delante del escenario- y las ganadoras son.... ¡LIZZARLA! -. Las ganadoras saltaron y se abrazaron. Entonces en ese momento, Edna se levantó y gritó:
- ¡NO VALE! ¡NO ES JUSTO, DEBERÍA HABERME ELEGIDO A MI!-.
- Lo siento pero he elegido a ellas- dijo Antonio.
- ¡Claro, has elegido a ellas porque Carla es famosa y tu serie tendrá mas éxito! ¡Si yo fuera famosa me elegirías a mi seguro!-. Antonio no contestó, le estaba hablando a Lizarla: - Bien, en mi serie hay dos hermanas. Chloe que es la mayor, y Zoey que es la pequeña. Yo creo que a ti Lizzie te pega Zoey porque es tímida como tú y muy dulce. A ti Carla, te pega Chloe porque es traviesa ¡y tienes cara de traviesa!- Carla rió- Aquí tenéis vuestro propio guión.- les dijo Antonio dándoles una libreta naranja a Carla y a Lizzie- Este fin de semana estudiad el primer capítulo. ¡Nos vemos el lunes!-. Cuando acabaron de hablar, se fueron todos a sus casas. Lizzie, Carla y Karla salieron del edificio donde se hacia la audición. Carla y Lizzie caminaban mientras halaban de la serie. Estaban muy emocionadas. De repente, alguien cogió del brazo a Karla y la llevó a un arbusto. Era Edna.
- ¿Qué quieres?- preguntó Karla un poco molesta.
- Necesito que me ayudes- dijo Edna.
- ¿Y era necesario secuestrarme y meterme en un arbusto?- preguntó Karla- ¡Estas hojas me pinchan un montón!-.
- Es ultra secreto. ¿Te acuerdas cuando me dijiste que estas celosa de que Carla pase tanto rato con Lizzie?-.
- Sí, me acuerdo ¿Por qué lo dices?-.
- Porque si me ayudas a despedir a Lizzie de la serie y yo ocupar su lugar, yo te ayudare a que Carla deje de estar con Lizzie-.
- ¡Uy no! Eso te aseguro que no lo haré-.
- Al menos piénsatelo. Imagínate a ti con Carla pasando una tarde estupenda. Yendo al cine, yendo de compras, visitando Londres mientras Lizzie esta sola y aburrida-. Karla sonrió maléficamente - ¿Qué, aceptas?-.
- ¡Acepto! Pero con una condición, no te pases. No quiero que Lizzie y Carla dejen de ser amigas, solo quiero que Carla pase también tiempo conmigo-.
- ¡Genial que hayas aceptado! Empezamos el lunes intentando que yo salga en la serie-.
 Y así quedaron el lunes, su primer día de rodaje. Rodarían en un estudio.. Durante el fin de semana Carla y Lizzie hicieron cosas juntas y Karla se dedicó a componer una canción ella sola y acabó la letra. ¡Le faltaría música y ya seria perfecta!. Llegó el lunes y Lizarla fueron al rodaje al estudio. Cuando llegaron Antonio estaba sentado en una silla que atrás ponía "Director". Antonio las saludó. Vieron como mucha gente estaba montando un decorado como si fuera una casa amarilla. Ese día iban a grabar al primer capítulo. Carla y Lizzie estaban muy nerviosas. Grabaron la primera escena en la que Carla le tiraba un pastel a la cara de Lizzie. Mientras, Karla había quedado con Edna delante de la puerta del estudio. Allí se encontraron. El estudio era un edificio gris y bastante feo. Edna estaba al lado de la escalera para entrar al estudio. Llevaba el pelo recogido en una coleta. Se había teñido aún mas sus mechas californianas negras. Sus labios estaban pintados de negro y sus ojos también. Llevaba unos pendientes de calavera enormes y un collar con una cruz. Llevaba una camiseta de tirantes gris con una calavera rosa y con rosas rojas alrededor y encima una camisa abierta de cuadros rojos. Llevaba unos vaqueros rotos de color negro y unas botas rojas.
- Bien, este es el plan. Tu entras al estudio con estas zapatillas resbaladizas. Entras al camerino de Lizzie y le cambias sus zapatillas de bailar por estas. Después vuelves con las de verdad. Así que cuando hagan un descanso y ella se tenga que cambiar las zapatillas por las de bailar, se las cambiará por las resbaladizas porque los dos pares de zapatos son iguales-.
- Creo que te estas pasando- dijo Karla.
- ¿Quieres que Carla vuelva a ser tu amiga verdad? Entonces menos quejarse y más llevar zapatillas-. Karla gruñó y agarró las zapatillas de mala gana. Después entró al estudio. Se perdió un poco porque el estudio era muy grande pero al final consiguió llegar al camerino de Lizzie. Las paredes del camerino eran de color rosa chicle. El camerino tenía tres escalones en la entrada. En el camerino había un sofá verde, un espejo con forma de estrella y con luces en el marco, una mesita llena de maquillajes debajo del espejo, un armario y el baño. Las zapatillas estaban debajo del sofá. La ropa estaba tirada. "Lizzie es bastante desordenada" pensó Karla mientras cambiaba las zapatillas por las resbaladizas.
Se dispuso a salir cuando de repente escuchó ruido. Lizzie estaba viniendo. Karla se puso nerviosa y al final se escondió dentro del armario que casi no tenia ropa porque Lizzie era tan desordenada que la mayoría estaba afuera. Lizzie entró sonriendo. Se notaba que le gustaba participar en una serie. Llevaba toda la cara sucia de pastel de chocolate. Sus pantalones rojos y su suéter blanco también estaban manchados.
- ¡Qué bien! ¡Ya vamos por la segunda escena! Me encanta esta serie. Bueno, me tengo que cambiar de zapatillas. ¿Dónde estaban? Ay, ¡Soy tan desordenada que no sé donde las he dejado! Puede que en el armario...- dijo Lizzie dirigiéndose al armario. Abrió el armario, Karla se apretujó lo máximo posible en una pared y Lizzie no la vio. ¡Por los pelos!.
- ¡Ah! ¡Debajo del sofá estaban!- Dijo Lizzie. Lizzie se cambió las zapatillas. Como no miraba hacia el armario, Karla se escapó del camerino y se escondió detrás de una columna donde grababan la siguiente escena de la serie. En la siguiente escena, Carla le pedía perdón por tirarle el pastel a Lizzie pero lo hacia cantando y Lizzie hacia ver que estaba enfadada pero después le gasta una broma a Carla y acaban las dos cantando y bailando. Empezaron a grabar la siguiente escena pero cuando llegaron a la parte de bailar, a Lizzie le resbalaron los pies por las zapatillas y bailó fatal. Al final acabó en el suelo. Antonio se sorprendió y dijo:
- Lizzie ¿Pero qué te pasa? ¿No sabes bailar o qué?-. Lizzie se encogió de hombros- No puedo trabajar con alguien que baila mal. En mi serie todos bailan. Como no sabes bailar estás despedida-. Karla escuchaba todo desde detrás de la columna.
- ¿¡Qué?! No por favor, no me despida ¡Sé bailar! ¿No me vio cuando hice la audición?-- dijo Lizzie.
- Sí te vi, pero eso era en la audición. Ahora no sabes bailar-.
-  Señor Antonio por favor no la despida. ¡Si la despide a ella a mi también!- dijo Carla.
- Carla no digas eso. No quiero que te despidan a ti también- dijo Lizzie.
- Nada me va a convencer de no despedirla- dijo Antonio cruzando los brazos.
- ¿Pero dónde va a encontrar a una nueva chica para su serie?- preguntó Carla. De repente, Edna dio una patada a la puerta del estudio y entró.
- ¡Yo! Me acabo de enterar de que Lizzie está despedida y yo soy perfecta para su papel. Se cantar, bailar...-.
- ¡Genial! Me acuerdo de ti de la audición ¡Estás contratada!- dijo Antonio. Lizzie se fue llorando. Karla, que seguía detrás de la columna, bajó la cabeza. Estaba arrepentida y se sentía culpable. Después, Karla salió de detrás de la columna y sin que nadie la viera salió del estudio y se fue al hotel. Al cabo de unas horas llamaron al móvil de Karla. Era Edna.
- Hola Karla. Tengo que reconocer que lo has hecho de maravilla ¡y me encanta salir en esta serie!- dijo por el teléfono.
- Enhorabuena, has hecho llorar a Lizzie, te felicito- dijo Karla sarcástica.
- No, no, no TÚ has hecho llorar a Lizzie. Tú cambiaste las zapatillas-.
- Porque tú me lo dijiste-.
- Pero tú aceptaste-.
- ¡PERO YO LO HICE PARA QUE CARLA Y YO VOLVAMOS A SER AMIGAS!-.
-  Pero fuiste malota-.
- A veces me pones de los nervios-. Edna se rió y dijo:
- Bueno, quedamos el próximo sábado delante de tu hotel para hacer tu parte del trato-.
- Ok. NO TE PASES ¿Entendido?- dijo Karla.
- Vale, vale, tranquila- dijo Edna. Después las dos cortaron. Carla llegó del estudio. Estaba triste.
- ¿Aún estas enfadada conmigo?- le dijo Karla.
- No. ¡Ay,ay,ay! Pobrecita Lizzie. Estoy triste porque con Edna es un rollo hacer la serie.  No para de quejarse de mí y actúa fatal. Además no sabe bailar- dijo Carla. Karla bajó la cabeza con vergüenza. La semana pasó y Carla pasó la semana consolando a Lizzie. Karla pasó la semana escribiendo la canción pero no pudo hacer casi nada porque se sentía culpable. Llegó el sábado y Edna y Karla quedaron en la entrada del hotel. Esa vez Edna llevaba un vestido blanco de calaveras y cruces negras.
- ¡¡¡¡Hola!!!!- dijo Edna. Karla la saludó muy seria.
- ¿Qué te pasa?- volvió a preguntar Edna.
- Pues que no he podido ni dormir por que me sentía culpable por lo de Lizzie- dijo Karla.
- ¡Bah! Tranquila. ¡Si es muy guay ser malota! Hoy tengo un plan maléfico que te encantará-.
- No te pases-.
- Sí, sí, ya lo sé ¡Mira lo que he conseguido!- dijo Edna enseñando un móvil azul con una L brillante atrás.
- ¡Ese es el móvil de Lizzie! ¿Qué haces con él?- dijo Karla.
- Pues mira, este es el plan. Yo enviaré desde el móvil de Lizzie unos mensajes que ofenden a Carla. Carla se enfadará y no volverán a ser amigas ¡Tachan! ¿Qué te parece?-.
- Mal. No quiero que lo hagas- dijo Karla.
- ¿Por qué?-.
- ¡Pues porque yo no quiero que dejen de ser amigas! Solo quiero que Carla también haga cosas conmigo. No lo hagas-.
- ¿No quieres que lo haga?-.
- No-. Edna puso cara de preocupada.
- ¡Pues me temo que ya los he enviado!-.
- ¿¡QUÉ HAS HECHO QUÉ?! ¡Tengo que impedir como sea que Carla mire los mensajes!- dijo Karla corriendo hacia el estudio donde se grababa la serie. Cuando llegó casi se cae por las escaleras. Entró y vio que todos los actores estaban en su camerino. Buscó el camerino de Carla que estaba al lado del de Edna. Entró, Carla estaba en el sofá comiendo unos bombones que le había enviado su novio Leo desde el campo.
- ¡Hola!- dijo Karla.
- ¡Ay hola! Por cierto ¿Has visto a Edna? Sale en la próxima escena y no sé donde se ha metido- dijo Carla metiéndose un bombón de chocolate y almendras a la boca.
- Ehhhh.....no- mintió Karla mientras se rascaba el cuello. Karla siempre se rascaba el cuello cuando mentía.
- ¡Lizzie me ha enviado un mensaje!- dijo Carla acercándose a la mesa de vidrio que estaba delante del sofá. Karla le apartó la mano.
- Es mejor que no mires el móvil- dijo.
- ¿Por qué?- preguntó Carla masticando un bombón.
- Eehhh....porque...porque.... ¡Porque tu móvil está maldito!-. Carla levantó una ceja y alargó la mano otra vez para coger el móvil pero Karla se la apartó de nuevo.
- ¡¿Pero qué te pasa?!- preguntó Carla.
- Nada... Estoy completamente...normal... No hay ningún problema ¿Tu ves el problema?  ¡NO! yo tampoco lo veo así que ya está. Todo bien. No mires el móvil- dijo Karla poniéndose nerviosa. Carla frunció las cejas y intentó por tercera vez coger el móvil pero esta vez Karla lo cogió antes y lo tiró por la ventana del camerino. Carla se quedó con la boca abierta. Después miró a Karla. Karla se rió nerviosa. Entonces, Carla se dio cuenta que el móvil se había quedado afuera y que si llegaba a tiempo tendría la oportunidad de cogerlo. Carla se levantó, saltó del sofá y se subió a una mesa de madera que estaba debajo de la ventana desde la que Karla tiró el móvil.
- No pensarás en ir a por el móvil ¿No?- Carla abrió la ventana- No, espera... ¡Carla no!- dijo Karla. Pero Carla ya estaba afuera. Entonces Karla hizo lo mismo para salir. La ventana daba a la calle. Era una calle llena de arboles muy verdes. Habían casas con ladrillos rojos y con muchas ventanas. Carla lo estaba buscando pero no lo encontraba. Al final lo vio en medio de la carretera. Karla llegó en ese momento. Vio como Carla se iba a por el móvil. Pero el semáforo estaba en rojo. ¡La atropellarían!.
- ¡Carla! ¡No! ¡No mires el móvil!- gritó Karla pero Carla ya estaba en medio de la carretera recogiendo el móvil. De repente, un camión verde que llevaba potes de mermelada iba a pasar por ¡Encima de Carla!. El camión tocó la bocina pero Carla se asustó tanto que no pudo ni gritar. Entonces en ese momento, Karla corrió hacia Carla y la empujó hacia la acera. El camión hizo un giro brusco y se le cayeron los potes de mermelada encima de las dos Carlas.
- Gracias- dijo Carla limpiándose de mermelada su falda amarilla con volantes. Karla le sonrió. Carla se giró para ver donde estaba el móvil. El móvil estaba en la acera y Carla se dirigió hacia él que aún seguía funcionando.
- ¡No!- gritó Karla siguiendo a Carla. Las dos se empujaron para coger el móvil pero....¡Vino un cuervo y se lo llevó!.
- ¡Mi móvil! ¡Tengo que ver el mensaje!- gritó Carla. Y empezó a perseguir al cuervo. Entonces Karla empezó a perseguir a Carla  para que no mire el mensaje. Karla perseguía a Carla, Carla perseguía al pájaro ¡Todos se estaban persiguiendo!. Corrieron por calles y ninguno consiguió atrapar al otro. ¡Sí que tenía lejos el nido ese cuervo!. Al final vieron que vivía en un árbol de Hayde Park y lo compartía con una ardilla. Vieron que el nido del pájaro estaba lleno de objetos como un pañuelo, un colgante, una botella... Y el móvil de Carla.
- Se ve que este cuervo colecciona objetos- dijo Karla. Carla escaló por el árbol para llegar al nido pero cuando ya estaba en la rama, el Cuervo le picoteó y Carla se cayó de la rama a un charco que había abajo. Carla no se rindió y le empezó a tirar piedras hasta que se cayó el móvil y el pájaro. Karla intentó coger el móvil pero Carla ya lo tenía en sus manos mirando el mensaje. El mensaje decía esto:
Hola Carla, soy Lizzie tu ex amiga, ya no me caes nada bien. Eres tonta,
fea y te crees muy chula. Me caes súper fatal y no te quiero ver nunca más.
Adiós y hasta nunca, estúpida!!!!
Carla al principio no dijo nada, después se le llenaron los ojos de lagrimas pero Karla dijo:
- ¡No Carla, por favor! Ella no te ha hecho nada, de verdad créeme-. Carla no le hizo caso y se echó a llorar.
- ¿¡¿¡Y ENTONCES QUIÉN HA SIDO?!!- preguntó Carla mientras lloraba. Karla suspiró y se puso su pelo largo y negro detrás de la oreja.
- He sido yo... Bueno, no exactamente yo sino Edna- dijo.
- ¿Edna envió el mensaje?-.
- ...Sí-. Hubo un silencio. Karla le explicó todo a Carla le dijo que se había portado fatal y que se sentía muy mal. Que no era Carla quien tenía que dejar de ser amiga de Lizzie sino Karla que tenía que controlar sus celos. Carla al principió se enfadó pero después admitió que no había estado nada bien con Karla y le pidió perdón. Las dos se abrazaron y decidieron pasar la tarde juntas. Iban paseando cuando de repente se encontraron a Lizzie en el camino.
- Hello!!- dijo Lizzie - vengo de comprar ropa ¡Me he comprado una falda monisima!!!- dijo sacando una falda azul con volantes.
- Hola Lizzie- dijo Karla.
- Karla, Lizzie y yo te tenemos que decir una cosa- dijo Carla.
- ¿Qué cosa?-.
- He tomado una decisión y he decidido.... ¡QUE LIZZIE SEA PARTE DE K&C!- dijo Carla.
- ¡¡¿Qué?!! ¿Seguro?- dijo Karla.
- Sip y quiero que tu me des permiso-. Karla lo pensó. Se acordó del lío con Edna y lo mal que había estado.
- .... ¡Vale! Lizzie, bienvenida a K&C- dijo Karla. Lizzie no se lo podía creer. Carla empezó a saltar y gritar de alegría y Lizzie no hizo más que quedarse con la boca abierta y después empezó a llorar de emoción.
- ¡No me lo puedo creer! ¡De verdad!- dijo secándose las lagrimas negras manchadas de rímel. Después se abrazaron todas.
- Pero ahora el grupo no se  puede llamar K&C, hay que cambiarle el nombre porque ahora esta Lizzie también- dijo Carla.
- Vale, pensemos-. Se pasaron unos cinco minutos con la mano en la barbilla y la mirada hacia el cielo.
- ¡Lollipop!- gritó Lizzie.
- ¿Lollipop?- preguntó Karla.
- ¡Sí! "The Lollipop girls" ¡Mola mucho! Quiere decir las chicas piruleta-.
- ¡Vale! ¡Mola!- dijo Carla.
-¡Sí vale!- dijo Karla. Y todas volvieron a ser felices. Lollipop se hizo aún mas famoso que K&C. ¿Y la serie? Os preguntaréis. Bueno, el director cuando se enteró de lo que había hecho Edna, la despidió y volvió a poner a Lizzie en su lugar. ¡También le dieron un papel a Karla!. ¿Y la canción que estaba haciendo Karla? Pues la terminó y se hizo muy famosa.
FIN