viernes, 24 de octubre de 2014

Vivian, la dama de las estrellas

¿Nunca os habéis preguntado, quien quita y pone las estrellas del cielo? Es muy obvio. Ahora os lo explico...
 El rey Sol era y sigue siendo el rey más poderoso del sistema solar. Como sabéis vive en el sistema solar y es una gran bola de fuego brillante. Hace mucho tiempo, cuando no habían estrellas en el espacio, al rey Sol se le ocurrió una brillante idea. Quería iluminar el cielo y el espacio con millones de estrellas como él pero más pequeñas. Le parecía una idea preciosa. Creó las estrellas que salían de él y cuando tuvo miles y millones y billones de ellas, decidió empezar a repartirlas por el espacio.
Pero, ¿Como haría? El rey Sol no se puede mover y así no puede repartir las estrellas. Sus subditos planetas, Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno (y en ese momento Plutón) tampoco podían. Sólo se podian mover alrededor de su amo. Entonces la Tierra, el planeta más listo, se le ocurrió una idea fascinante.
- ¿Por qué no creas a un ser que pueda repartir las estrellas?- le dijo.
- ¡Muy buena idea!- dijo él. El Sol imaginó a un ser con piernas, brazos, ojos... y al final creó a una chica muy muy parecida a un ser humano que en ese tiempo aún no existían. Tenía la misma forma que un ser humano pero podía respirar en el espacio y era muy ligera. "Está bien para repartir las estrellas, tiene unas extremidades superiores (Brazos. En esos tiempos aun no habían inventado esa palabra en el idioma espacial de los planetas) que pueden ayudar a llevar las estrellas y unas extremidades inferiores (Piernas) que la pueden ayudar a desplazarse por el espacio" Pensó el Rey cuando había acabado de crearla.  Hizo una chica con cabello dorado muy largo y de piel muy blanca.  El Sol la llamó Vivian pero todos la llaman la "Dama de las estrellas". Como no tenía ropa, la Luna le hizo un vestido largo, blanco, plateado y gris hecho de una tela tan delicada como la seda. Se desplaza en el espacio moviendo las manos y las piernas como si nadase en una piscina.
Es immortal... bueno, más o menos, cuando el Sol muera ella también pero vive hace cientos y cientos de años y nunca envejeze. Entonces el Sol le dio a Vivian un saquito hecho de polvo espacial lleno de estrellas. El saquito no era muy grande pero en el cabían muchísimas estrellas. La dama las repartió y aún sigue repartiéndolas porque el universo es muy grande. También si una estrella explota, ella se encarga de limpiar los restos, pero a veces se le olvidan algunos y quedan flotando por el espacio.
 Le gusta mucho hacer este trabajo porque sino se aburre. También le gusta conversar con su mejor amigo, Plutón que desde que no lo cosideran un planeta está triste y solo.
La dama de las estrellas es un fantástica matemática. Claro, tiene que serlo porque tiene que repartir bien las estrellas. No se puede equivocar, sino el Sol se enfada mucho. También le gusta formar constelaciones y les pone nombres. Nosotros ya hemos descubierto algunas, la Osa Mayor, la Osa Menor, el Carro...
A veces lanza los meteoritos que se va encontrando y se convierten en estrellas fugaces.
 También tiene mucha fuerza porque para lanzar un meteorito y que llegue a la Tierra haciendo un agujero... ¡Hay que tener fuerza! Y cuando hay lluvia de estrellas, es porque se ha encontrado un montón de meteoritos.
Más adelante, en los años 70, mientras iba flotando por la Vía Láctea se encontró una nave con un disco que contenía música enviada por los humanos. Vivian, que no sabía que era un disco, con sus poderes intergalácticos, hizó que la música sonara sola directamente del disco. Le parecían muy extraños esos sonidos pero al final le acabaron gustando y se pasó el día escuchando la música que había en el disco. Ese fue uno de los pocos días que Vivian consiguió escuchar música.

¡Y asi es como se formaron las estrellas!

FIN