sábado, 20 de diciembre de 2014

Karla & Carla 4


Era 3 de enero, un día muy especial para Carla...
- ¡¡SÍí!!! Es mi cumpleaños!- Gritó despertándose en el asiento de un avión. ¡Ya cumplía 17 años!
- Felicidades- dijo Karla despertándose a su lado- Siento que sea en un avión pero..- Karla no pudo acabar la frase porque bostezó.
- ¿¡Y cuándo me dirás a dónde vamos?!- preguntó Carla saltando en su asiento.
- ¡Cuando lleguemos! ¡Es una sorpresaaa!. Lizzie seguía dormida, estaba al lado de la ventana del avión. Delante suyo estaban sentadas Olivia y Helena que estaban ocupadas con su tablet fucsia. Lizzie era la mas dormilona. Por fin el piloto dijo:
- Vamos a  aterrizar en Nueva York, por favor mantengan los cinturones abrochados-.
- ¿¡Nueva York?!-.
- ¡Sí! ¡Nueva York! ¡Tu ciudad preferida!-.
- ¡Qué regalo más guay para mi cumple! ¡Me encanta! ¡Gracias chicas!- dijo Carla abrazando a Lizzie que se acababa de levantar.
- ¡De nada!- dijo una voz del asiento de delante. Era Helena que se le había acabado al batería de su tablet y ya no sabia que hacer.
- ¡Y eso no es todo! ¡Haréis un videoclip de vuestra ultima canción!- dijo Helena asomándose por los asientos. Carla estaba tan emocionada que no sabia que decir. Al fin aterrizaron.
- ¿Qué es ese ruido que viene de afuera?- preguntó Carla mientras bajaba la maleta para bajar del avión rosa privado de Olivia. Cuando bajaron, se enteraron de que el ruido eran fans que gritaban. Salieron y vieron muchas chicas con carteles que ponían: WE LOVE YOU LOLLIPOP GIRLS o: WELCOME TO NEW YORK, ¡YOU ARE THE BEST LOLLIPOPS!.
- ¡Cuánta gente!- dijo Olivia mientras bajaba por las escaleras que llevaban a la pista. Fueron a buscar las maletas. Muchos paparazzis hacían fotos y las seguían por el aeropuerto. Salieron por las puertas del aeropuerto de Nueva York por segunda vez en su vida (algunas la primera). Hacía mucho frío. Nevaba incluso. Cuando salieron un taxi estaba allí esperando. Un señor fortachón con un gran mostacho pelirrojo estaba delante abriendo la puerta para que las chicas entraran al taxi. Las chicas entraron y dejaron las maletas en el maletero. La maleta de Carla era rosa con una letra C de purpurina. La de Karla era azul con mariposas violetas y la de Lizzie era verde con un gran corazón rojo. El color favorito de Lizzie era el verde. Pero bueno, me estoy saliendo del tema. Desde el taxi observaban las calles de Nueva York. Llegaron al hotel y dejaron las maletas. Carla estaba tan cansada que se estiró en el sofá tan solo llegar.
- ¡Ep,Ep,Ep! ¡Tú ahora mismo te levantas! ¡Aún hay muchas sorpresas para tu cumpleaños!- dijo Helena levantándola de un tirón. Carla se acomodó sus shorts blancos. Llevaba un jersey calentito amarillo y unas zapatillas también amarillas. También llevaba medias negras porque ahí hacía un frío que pelaba en esos días. Llevaba un gorro de lana blanco con una flor amarilla. Helena la tomó de la mano y se la llevaron.
- ¡Eh, a dónde me lleváis!- gritó Carla al notar que estaban saliendo del hotel.
- ¡Ya verás!- Dijo Karla. La llevaron hasta Times Square.
- Como nos habías dicho que extrañabas mucho a tu novio Leo porque hacía mucho que no le veías por la gira, pues le dijimos que viniese a nueva York para tu cumple. Y bueno, aquí lo tienes. ¡Todo un mediodía con tu novio! ¡No lo desperdicies!- dijo Olivia-, nosotras estaremos en el Kentucky de al lado. ¡Qué te lo pases bien!-.
 Leo, ese chico pecoso con el pelo rizado castaño y que se enamoró de él en el primer Carla & Karla, estaba apoyado en una pared de un edificio de esos altísimos de Times Square. Carla al verlo no dudó ni un segundo en correr hacia él pero se paró a mitad de camino y su sonrisa desapareció. Leo estaba allí, pero había visto a otra chica que corría hacia él. Tenía el pelo castaño, largo y liso y  llevaba unos braquets. Su pelo estaba recogido en dos coletas. Leo abrió los brazos y la chica corrió y lo abrazó. Se empezaron a hacer mimos. Carla se quedó ahí sin saber qué decir. Estaba paralizada. Leo besó a la chica y ahí fue cuando  Carla empezó a llorar y se dio la vuelta para volver con sus amigas cuando Leo se dio cuenta y gritó:
- ¡Carla!-. Carla se giró. Lagrimones salados corrían por sus mejillas rosadas.
- ¿¡Qué quieres?!- sollozó Carla acercándose a él y a la chica- No quiero hablarte...-.
- Lo siento- dijo Leo.
- ¿¡Pero por qué lo haces?! ¿¡Por qué me rompes el corazón?! ¿¡Qué te he hecho?!-.
- ¿Quien es esta?- preguntó la chica- ¿Leo me estabas engañando? O mejor dicho ¿NOS estabas engañando?-.
- Puedo explicarlo- dijo Leo. Carla se quedó callada. Leo suspiró y dijo:
- Mira, estaba en el campo. En ese árbol donde siempre nos encontrábamos. Tú te habías ido a visitar a Karla para ir a vuestras clases de canto. Yo me aburría mucho y fui a pasear por el bosque. Nunca había llegado tan lejos en el bosque. Entonces la conocí. Era Claudia-  Leo señaló a la chica- Me enamoré pero después pensé "No, que ya tengo novia" y me fui.  Después pasó el tiempo, te hiciste famosa y te extrañaba. Estaba muy solitario. Hasta que me encontré un día a esta chica otra vez de casualidad. Y nos hicimos amigos. Me dijo que se llamaba Claudia. Hasta que al final pensé "Carla ya no está, no creo que la vuelva a ver. Es como si hemos cortado" entonces le pedí salir a Claudia. Y ella dijo que sí, encantada. ¡Y esa Navidad me llamáis vosotras para el cumpleaños de Carla! Y bueno, dije que sí y vine. Pensé que podría cortar contigo ahora pero de repente vi que Claudia venía y no sabía que estaba aquí. Y bueno, perdona por haber visto eso-.
- ¡¿TIENES NOVIA?!- gritó Claudia- Pensaba que por fin había conocido al chico perfecto. Había venido aquí porque no puedo estar ni un segundo sin ti. Pero me equivocaba. Eres IDIOTA en mayúsculas-.
- Era mejor que cortaras conmigo por un Whatsapp- dijo Carla frunciendo las cejas y secándose las lagrimas- eres de lo peor. Me has roto el corazón. Igual que Pol Cabrera-.
- ¿Pol Cabrera?- dijo Claudia- ¡Yo soy Claudia Cabrera!-.
- ¿Claudia? ¡Eres tú! ¡La niña que iba a la otra clase en el instituto del campo!- dijo Carla.
- Je, je, je ¡sí, soy yo! ¿Pero por qué dejaste el instituto?-.
- Lo dejé porque me he hecho famosa. A demás tenemos una profesora que nos hace clase a todas-. Claudia asintió.
- Creo que te has quedado sin novia- dijo Claudia dándole una bofetada a Leo.
- Idiota...- dijo Carla yéndose. Pero antes de irse, se giró y corrió hacia Leo. Obviamente le dio también una bofetada.
Carla volvió con sus amigas aún con rabia y tristeza por Leo. Estaban en el KFC como había dicho Olivia.
- ¿Ya has vuelto? ¿Pero qué ha pasado?- preguntó Karla que sabía cuando Carla se sentía mal. A Carla le volvieron las lagrimas.
- Leo... Ha cortado conmigo- dijo Carla llorando de nuevo.
- ¡Ay no!- dijo Helena abrazándola. Carla les explicó todo lo que había pasado mientras comían pollo frito.
- ¡Que imbécil!- gritó Lizzie después de haber escuchado la historia.
- ¡Estoy contigo! ¡VENGANZAAAAA!- gritó Olivia que le encantaban las venganzas y de la emoción se subió a la mesa del Kentucky.
- ¡No, no  hacen faltan las venganzas!- dijo Karla bajando a Olivia.
- ... Es igual que Pol Cabrera-.
- ¿¡Pero quién es Pol Cabrera?! ¡Llevas años diciendo ese nombre y no sé quien es!- dijo Karla. Carla suspiró y dijo:
- Os lo explicaré. Pol Cabrera es el chico más idiota del mundo. Íbamos al instituto, a primero de eso. Era a principios. Me gustaba muchísimo ese chico y creía que yo a él también. Mi mejor amiga era Ashley, la chica más popular de la clase. Ashley era bajita pero no mucho. La verdad es que yo era un poco más bajita que ella. Tenía los ojos color almendra y el pelo castaño oscuro, largo y ondulado. Era flaca igual que yo. Su pelo olía a fresa y eso les encantaba a los chicos. Pol era rubio con unos impresionantes ojos azules y una sonrisa ladeada. Su pelo era brillante y liso. Parecía uno de esos que salen en los anuncios de pasta de dientes. Bueno, la cuestión es que un día estábamos en el patio del instituto, el patio gris y con dos canastas medio rotas. Estaba sentada en el bordillo de la ventana que daba a la clase de ciencias. Me acuerdo perfectamente. Yo llevaba una camisa de flores y arriba un peto azul como siempre en esos años. Pol llevaba sus típicas camisas a cuadros y unos vaqueros. Me sonrió y después sacó una violeta de detrás de sus espalda como arte de magia. Me la puso en el pelo y yo me sonrojé. Me pidió salir y yo claramente le dije que sí.  Había muchos rumores que yo no le gustaba a Pol, pero yo no me los creía porque pensaba que eran por celos. Y lo estaban. Pero el rumor también era cierto. Un día vi a Pol coqueteando con Ashley, mi mejor amiga. Yo le pregunté que estaba pasando y ella me dijo que le estaba pidiendo salir con una violeta pero ella dijo que no. Dijo que Pol era estúpido porque le estaba diciendo que yo le importaba un rábano, que quería estar con Ashley y que solo quería salir conmigo para estar mas cerca de Ashley. Y desde ahí lo he odiado. Nunca le había caído bien y me hizo la vida imposible. Muchas veces me ha puesto en ridículo delante de la clase. Y ya está-.
- Vaya..- dijo Helena.
- ¡Que....! Mejor no lo digo- dijo Karla.
- ¡Bueno, pero es tu cumpleaños! No tienes por que estar así. ¡Venga, vamos a divertirnos!- dijo Lizzie. Y con divertirse se referían a ir de compras. Primero comieron su pollo porque era la hora de comer y se fueron de compras a la Quinta Avenida. Se probaron muchas cosas y se hicieron muchas fotos con sus móviles y las colgaron en Instangram. Sobre todo las que se probaban más y compraban más eran Carla y Lizzie. Se compraron vestidos, faldas, pantalones, jerséis, camisetas... Salieron  por lo menos con dos bolsas de cada tienda. Aunque Karla también se probó bastante y hasta Helena se probó. Pero a Olivia no le gustaba ir de compras, ella se encargaba de hacerles las fotos delante de los probadores con diferentes ropas. Aunque no se aburría porque le encanta hacer fotos y grabar vídeos. Por eso era la cámara y la diseñadora de los videoclips de The Lollipop girls. Carla y Lizzie se compraron unos vestidos iguales a rayas azules y blancas. Karla se compró un jerséi rosa y un sombrero marrón con un lazo negro. Se compraron muchísimas cosas más como unas gafas de sol blancas a juego con los vestidos, un jerséy violeta a topos blancos, unos pantalones cortos de doble color...etc. Después se fueron a la habitación del hotel. Habían pasado toda la tarde mirando tiendas. En el hotel siguieron celebrando el cumpleaños de Carla haciendo una fiesta de pijamas todas juntas. Se subieron al sofá y ¡ala! ¡A saltar mientras escuchaban canciones de One Direction! Su segundo grupo preferido después de ellas. A veces Carla y las chicas parecen un poco infantiles. La habitación del hotel era súper grande. ¡Cabían todas las chicas!. En un momento las chicas apagaron la luz y la música.
- ¡Ei! ¿Qué pasa? ¿Por qué apagáis la luz?- preguntó Carla que se lo estaba pasando en grande saltando en el sofá y por toda la habitación. De repente unas lucesitas se veían que venían de la cocina. Era Helena que llevaba una tarta de cumpleaños de tres pisos con un número 17 en el último piso. El pastel era enorme. Estaba cubierto de chocolate blanco y tenía unas rosas de fondán rosadas en el primer y el segundo piso. Ponía  "Felicidades Carla" con fondan rosa también. Por dentro tenía mermelada de fresa. Mientras Helena llevaba el pastel las chicas cantaban cumpleaños feliz. Karla sopló las velas.  Después aplaudieron, encendieron las luces y comieron todas el pastel, aunque daba pena comérselo. Estaba tan rico que no quedó ni un trozo. Todas repitieron por lo menos dos veces.
- ¡Está buenísimo! Chicas, ¿dónde lo habéis conseguido?- preguntó Carla.
- No lo sé, Helena se ha encargado del pastel- dijo Olivia.
- ¿De dónde lo has sacado Helena?- dijo Karla- ¡Es que está delicioso, en serio!-.
- Ehh...de..de una...tienda de pasteles....que está cerca de...de mi casa- dijo Helena.
- ¿A qué viene ese tartamudeo?- preguntó Lizzie notando la reacción de Helena.
- Ehhh... Nada- dijo Helena.
-¿Jugamos a prueba o verdad?- dijo Carla.
- ¡Sí, vale!- dijo Lizzie.
- A ver ¿prueba o verdad Helena?- preguntó Carla a Helena.
- Prueba- dijo Helena.
- Haz una broma telefónica al chico que te gusta-.
- ¿¡QUÉ?! ¡Ni hablar! ¡VERDAD, ELIJO VERDAD!- gritó Helena.
- Pues... Cuéntanos un secreto tuyo-. Helena se mordió el labio. Las chicas la miraron.
- Hmmmff...¡HMMMFFF!- refunfuñó Helena.
- ¡Va, tienes que decirlo!-. Un silencio invadió la habitación. Helena cerró los ojos fuertemente y se mordió el labio de nuevo. Entonces dijo rápidamente:
- ¡Me encanta la repostería! Ala, ya está. Ya lo he dicho-.
- ¿¡Qué?!- exclamó Olivia- ¿En serio?-.
- Si. Adoro cocinar. Y el pastel no lo he comprado. Lo he hecho yo- dijo Helena.
- ¡Pues está riquísimo!- dijo Lizzie chupándose los dedos.
- ¿Pero por qué no nos lo has dicho antes?- dijo Karla.
- Porque temía que os burlarais de mi-.
- ¡Pero si eres nuestra amiga!- dijo Olivia abrazándola.
- Oye, tu calla que tu te burlas de todo el mundo- se rió Helena. Olivia refunfuñó.
- Nunca nos burlaríamos de ti- dijo Lizzie.
- Mi sueño es ser repostera profesional y salir en programas de cocina o revistas o esas cosas tan chachis-.
- ¡Mola! Bueno, continuemos con Prueba o Verdad- dijo Carla.
-  Karla ¿Prueba o Verdad?- preguntó Helena.
- Prueba-.
- Tira una zapatilla por la ventana y después ve a buscarla- dijo Helena.
- ¡Vale!- Dijo Karla sin problemas. Y así lo hizo. La zapatilla cayó en la calle y Karla fue corriendo a buscarla. Las chicas miraban por la ventana ansiosas a que Karla fuera a coger la zapatilla. Pero al notar que tardaba, fueron a buscarla. Al bajar las escaleras se encontraron a Karla tirada en el suelo.
- ¡Karla! ¿¡qué haces tirada en el suelo?!- preguntó Carla.
- Haciendo Break dance si te parece- dijo Karla sarcástica- me he caído y me cuesta levantarme. Creo que me he roto el pie-.
- ¡Ay no! ¡Cariño lo siento mucho! Es culpa mía por haberte dicho esa prueba- dijo Helena.
- No, tranquila Helena. No es culpa tuya- dijo Karla- Ahora por favor ¿alguién me levanta?-. Las chicas la levantaron.
- Me duele mucho el pie. No puedo caminar- dijo Karla.
- Llamaré a una ambulancia- dijo Lizzie marcando el numero en su móvil. Pronto llegó la ambulancia y la llevaron al hospital donde un médico le miró el tobillo.
- Vale. No es nada grave, solo te lo has torcido. En una semana estarás bien- dijo el medico.
- Eso espero porque el videoclip lo hacemos la semana que viene- dijo Karla. Lizzie asintió.
- Solo tienes que descansar un poco. El lunes de la semana que viene te quitaré la venda. Ahora nada de bailar y esas cosas- Continuó el medico.
 Después volvieron al hotel. Eran las diez de la noche y Karla volvía  con una muleta y el pie vendado.
- Lo siento mucho Karla... Me siento fatal- dijo Helena con la cabeza agachada.
- No es tu culpa. Es mi culpa por haber ido tan rápido- dijo Karla seria. Nadie dijo nada. Había mucho silencio. No se escuchaba nada, solo algunos coches. El hotel estaba en el puerto. Desde la ventana se veía el mar. Estuvieron todo el trayecto sin decir nada hasta que Carla dijo:
- Chicas es mi culpa-.
- ¿¡Qué!?- preguntó Olivia.
- Que Karla se ha torcido el pie-.
- ¡¿Pero qué dices ahora?!- se quejó Karla.
- Si. Fui yo quien propuso prueba o verdad- dijo Carla.
- No, es mi culpa. Por haber dicho que sí a la propuesta de Carla- dijo Lizzie.
- ¡No! Es mi culpa por haberle dicho esa prueba a Karla- dijo Helena.
- ¡Yo sé que yo no tengo la culpa!- dijo Olivia.
- ¡Chicas, parad ya! La culpa no es de nadie. Es más, es mía. ¡Fui yo quien me caí por las escaleras por ir demasiado rápido! Ahora no me digas que diréis que es culpa de quien había construido esas escaleras... - dijo Karla.
Llegaron al hotel. Vieron una película y se durmieron viéndola; Karla en el sofá, Helena en un saco de dormir con la cara en el paquete de palomitas, Olivia en una pila de cojines, mantas y todo un poco y Carla y Lizzie compartieron colchón. ¡Ni siquiera se habían puesto el pijama!. A la mañana siguiente Karla fue la primera en despertarse. Tenía ganas de dar una vuelta así que se preparó y se vistió con ropa diferente porque había dormido con ropa. Cogió la muleta y se fue a dar una vuelta. Ya no había tanta nieve. Karla miró el reloj. Eran las ocho de la mañana. Siguió caminando por las calles. A Karla le gustaba caminar. Mas bien caminaba muchas mañanas. Y esa vez quiso caminar también. ¡Aunque tuviera el pie vendado Karla nunca se perdería su paseo matinal!En un momento se chocó con un chico.
- ¡Ay perdona, lo siento mucho!- dijo Karla. El chico era rubio, tenía ojos como el mar y una sonrisa ladeada. El chico no dijo nada. Solo se la quedó mirando.
- ¿Qué? ¿Por qué me miras así?
- Porque eres hermosa-. Karla se sonrojó, bajó la cabeza  y se sacó el pelo de detrás de la oreja para que le tapara la cara y no viera que estaba roja como una fresa.
- ¿Eres Karla de The Lollipop girls?- preguntó el chico.
- Sí-.
- Ya lo sabía. Solo quería ver si tú lo sabias- dijo bromeando. Karla se rió- Siempre me has gustado. Pero no pensaba que te conocería en persona. Te admiro mucho y cantas como los ángeles, en  serio-.
- Je je je....Gracias-.
- Ya sé que nos acabamos de conocer. Y es una locura pero...- Pol la cogió de las manos. Las manos de Karla sudaban mucho.- ¿Querrías ir a tomar algo conmigo?-. Karla puso los ojos como platos, despegó las manos de Pol y después gritó:
- ¿¡QUÉ?! ¡NOS ACABAMOS DE CONOCER! Puede que seas un asesino yo que se-. Pol se rió.
- Perdón, es verdad, es demasiado precipitado- dijo Pol y rascándose la cabeza.
- Ni siquiera sé tu nombre...- dijo Karla.
- Pol-.
- ¿¡POL?!- gritó Karla apartándose de él.
- ¡Sí, Pol! ¿Qué pasa?-.
- ¿Tú apellido?-.
- Cabrera-.
- ¿¡POL CABRERA?! Vale, ahora segurísimo no saldré contigo NUNCA. Claro, si está su hermana él tiene que estar...- dijo Karla a punto de irse.
- ¿Qué? ¿Por qué? Ah, ya sé por qué. Carla te explicó todo eso ¿Verdad?-.
- Sí ¡Y sé que eres una persona horrible!-.
- ¡Anda! ¿pero que te he hecho yo?-.
- ¡A mi nada pero a Carla sí! ¡Y te recuerdo que somos amigas!-.
- ¡Si ni siquiera eres Carla! Karla, te admiro mucho. Me gusta mucho como cantas y te juro que no es para engañarte ni porque eres famosa. Te lo prometo-. Karla se volvió a sonrojar. Karla es MUY enamoradiza. Pero esta vez dijo:
- No pienso estar contigo ni un minuto más-.
Se fue con su muleta y su pie vendado. Cuando llegó al hotel, sus amigas ya estaban despiertas. Pensó decirle a Carla que se había encontrado con Pol pero se lo pensó mejor y no se lo dijo por si le daba un ataque y después se iba a vengar con un cuchillo y acabarían todas en la cárcel...Decidieron ir a dar una vuelta por Nueva York pero le dijeron a Karla que seria mejor que descansase porque ya había paseado suficiente. Carla llevaba una sudadera fucsia con el hombro caído y unos leggins
blancos llenos de cenefas. Llevaba unas Vans fucsias también. Lizzie llevaba una sudadera blanca con un rallo verde y unos leggins negros. En el pelo llevaba un lazo blanco. Helena llevaba un abrigo pistacho con una capucha peludita que cuando se la ponía parecía un león. Abajo llevaba vaqueros. Olivia llevaba un abrigo rojo y unos vaqueros. Olivia nunca se ponía faldas. Ni vestidos. Los odiaba. Siempre llevaba cintas. Cintas de diferentes colores pero sin ninguna flor ni lazo.
Aunque Carla y Lizzie no parecían abrigadas lo estaban. Pero en vez de ponerse un abrigo calentito, un jersey y abajo una camiseta, se ponían como tres camisetas y una sudadera o un jersey. Karla se quedó en el hotel, sentada en el sofá con el pie vendado en una silla. Estaba aburrida.
- ¡Ahhhhh! ¡No aguanto más! ¡Estoy aburridísima y solo han pasado diez minutos desde que se han ido las chicas!- dijo mirando el reloj que colgaba de la pared. Encendió la televisión. Solo daban documentales aburridos, concursos o series tontas. De repente escuchó unos golpes en la ventana de detrás del sofá. Karla se giró pero no vio a nadie. Pero los golpes siguieron. Karla cogió su muleta y fue a abrir la ventana y asomó la cabeza. No vio a nadie. Seguro que era el viento. ¡Era un edificio altísimo, nadie podía estar en su ventana! Una voz dijo:
- ¡Ey! ¡Aquí abajo!-. Karla bajó la cabeza y vio a Pol en el balcón del piso de abajo.
- ¿Pero qué haces aquí idiota?- gritó Karla.
- Quería venir a visitarte pero sabía que no me abrirías la puerta. Entonces trepé el edifico con desatascadores y cuando estaba por aquí me di cuenta que el balcón de tu habitación estaba al otro lado y me subí a éste. ¡Ahora por favor ayúdame a subir!- dijo desde el balcón.
- ¡Sí claro, ahora mismo!- dijo Karla.
- ¿¡En serio?!-.
- ¡NO!- gritó dando un golpe con la ventana. Después se volvió a sentar en el sofá y apoyó el pie. Pasaron cinco minutos cuando preguntó gritando:
- Aún estas ahí ¿verdad?-.
- ¡Sí!- gritó Pol. Karla suspiró, cogió sus muletas y ayudó a subir a Pol.
- ¡Gracias!- exclamó.
- ¿Por qué has venido?- preguntó Karla sentándose en el sofá y poniendo el pie en la silla de nuevo.
- Porque eres preciosa y no puedo vivir sin ti Karla- dijo Pol. Karla se sonrojó.
- Bueno, ahora vete porque si nos ven juntos habrá líos con Carla-.
- ¡No! ¡No me pienso ir! ¡He escalado un edificio de veinte plantas solo para verte! ¡Así que no me pienso ir! Además Carla no está. He visto que se ha ido con todas sus amigas al cine-.
- Vale, te puedes quedar. ¡Pero solo una hora!-.
- ¡Bien! Karla, te he traído esto- dijo dándole un ramo lleno de flores. Karla le dio las gracias y se volvió a sonrojar.
- ¡Y aún hay más! Espera y veras-. Pol puso música de su móvil y le cantó una canción a Karla que abrazaba un cojín sentada en el sofá rojo. La letra decía que le gustaba y no se rendiría hasta conquistarla. La canción era lenta y a Karla le encantó.
- ¿Qué te ha parecido? ¡La letra es mía! Y va dedicada a ti- dijo Pol cuando había acabado.
- ¡Me ha encantado! No sabia que cantabas. ¡Lo has hecho tan bien que hoy te mereces mi numero de teléfono!- dijo Karla dándoselo en un papel- Pero como no pares de llamar, te juro que cambio el numero. ¿Entendido? Además tenemos limites, solo dos llamadas al día. ¿Vale?-. Pol asintió muy contento.
- ¡BIEN! ¡AL FIN TE EMPIEZO A GUSTAR!- gritó Pol.
- ¡Ep!¡Ep!¡Ep!¡Ep! ¡Para el carro colega! No me gustas- dijo Karla.
- ¿Seguro?- preguntó Pol sonriendo.
- ¡Segurísimo!- dijo Karla. Entonces Pol la abrazó. Era uno de esos abrazos que no se olvidan nunca. De repente oyeron a alguien entrar. Pol seguía abrazando a Karla y no la soltaba.
- ¡Pol, alguien ha entrado! ¡Por favor  suéltame!- dijo Karla nerviosa.
- No me importa si nos ven- dijo Pol.
- ¡Pero si es Carla me mata! ¡Vamos, suéltame!- dijo Karla. Pero no era ni Carla, ni Lizzie ni Olivia. Era Helena. Entraba tan charlatana como siempre. Dijo esto mientras cerraba la puerta y colgaba el abrigo:
- Hola que tal, Seguro que te preguntarás ¿Por qué estás aquí? Pues por qué la idiota de Olivia me ha hecho creer que la película que íbamos a ver era una comedia de amor, de esas que me encantan a mi, pero era de miedo y ya sabes que soy una miedica y las odio y...- Helena se calló porque vio que a Karla le estaba abrazando ese chico.
- ¡Uuuhhh! Karla tiene noviooooo- se burló Helena con una sonrisa pillina.
- ¡No! ¡No es mi novio! Solo somos... amigos... ¡Pero que digo! ¡Solo somos conocidos!- dijo Karla empujando a Pol para que le soltase. Y lo consiguió.
- ¿Y entonces por qué te abrazaba de esa manera?- Dijo Helena con la misma sonrisa y solo una ceja levantada.
- Ehh... ¿Me estaba abrazando? ¿¿¿En seriooooo??? Pues no me estaba abrazando, te lo debes haber imaginado...disimuló Karla. Pero no pudo acabar porque Pol dijo:
- Porque la quiero-. Y le dio un beso en la mejilla. Karla se quedo pasmada y Helena se quedó con la boca abierta pero sonriendo.
- ¡JAJAJA! ¡Te pillé! ¿Y cómo se llama tu Romeo? ¿Eh?- preguntó Helena dándole codazos flojitos a Karla-.
- Ehhh...- dijo Karla. Pol iba a decir su nombre cuando Karla se fijó en la ventana. Delante de su hotel había unas oficinas que se llamaban Williams.
- Pol- dijo Pol.
- Ajá.. ¿y tu apellido?- decía Helena. Pero antes de que Pol pudiera contestar Karla dijo:
- ¡...Williams! Él es Pol Williams-.
- Ah, encantada- dijo Helena.
- Igualmente- dijo Pol sin parar de mirar a Karla. Karla pensó que era mejor mentir un poco para que Helena no le diga a Carla que Pol Cabrera estaba enamorado de Karla y que estaba en su hotel en ese momento.
- Bueno, si quieres podéis ir con las chicas a ver esa peli de miedo..- Dijo Helena.
- ¡No!- gritó Karla.
- ¿Por qué no?- preguntó Helena.
- Porque.. ¡Odio las películas de miedo!- dijo Pol disimulando.
- Oye, estás muy rara Karla- dijo Helena -¿Qué te pasa?-.
- Ehh nada..- dijo Karla poniendo una sonrisa muy forzada.
- Aquí hay algo que no me queréis contar- dijo Helena levantando una ceja y cruzando los brazos.
- Nooo, que va. Cabrera y yo estamos de lo mas normal- dijo Karla. Helena abrió los ojos y la boca de par en par por segunda vez en esa hora.
- ¿¡Has dicho Cabrera?!- dijo Helena mientras flipaba.
- No, que va... He dicho Carrera-.
- ¡Has dicho Cabrera y tú no me mientes!-.
- ¡Bueno perdón!- dijo Karla casi gritando.
- ¡Claro que es Pol Cabrera! ¡Es igual que como lo describió Carla! Sonrisa perfecta, pelo liso y rubio, ojos azules... - dijo Helena mientras miraba a Pol con una mirada asesina.
- ¡Por favor, no digas nada a Carla!- suplicó Karla.
- Vale. Entendido. ¡Pero sabes que se me da fatal guardar secretos! Siempre empiezo a hablar súper rápido de esta manera y después empiezo a sudar y me pongo roja y...- Helena empezó a hablar rápido y a ponerse súper roja- ...¡A LIZZIE LE GUSTABA LEO!- Soltó Helena. Después se tapó la boca.
- ¿¡QUÉ?!- alucinó Karla. Pol no entendía nada.
- ¡Ves! No puedo guardar un secreto- le dijo Helena a Karla.
- ¡Por favor, al menos inténtalo!- dijo Karla- ¿Me prometes que lo intentarás?- dijo Karla mirándole a los ojos. Helena asintió.
- ¡Promesa de meñique!- dijo Karla. El meñique de Helena temblaba porque no sabía si  podría guardar el secreto por mucho tiempo. Pero pudo hacer la promesa. Después Pol se fue. Karla se sentó en el sofá a la espera de las demás chicas con Helena a su lado. Pasaron las horas hablando hasta que las chicas llegaron. Olivia llevaba unas gafas 3D  y Lizzie unas palomitas. Las tres colgaron sus abrigos.
- Hola, venimos del cine- dijo Carla- ¿Vosotras que habéis hecho aquí solas?-. Helena y Karla se miraron.
- Nada, nada, no había ningún chico que odiases en el piso ni nada...- dijo Helena con una risita nerviosa. Carla levantó una ceja y no dijo nada.
-Nos hemos pasado con las palomitas ¿Queréis un poco?- dijo Lizzie.
- No, gracias- dijo Karla.
- ¡Helena, mira que irte corriendo de allí como una niña pequeña!- dijo Olivia riéndose.
- ¡Oye, que no me gustan las películas de miedo! ¡Además a ti te dan miedo los unicornios que es peor!-.
- ¿¡¡Te dan miedo los unicornios?!!- dijo Carla.
- ¿¡¡Nooo, pero que dices Helena estas loca o qué?!!- dijo Olivia poniéndose roja y dándole golpecitos a Helena
 La semana pasó y el esguince de Karla se curó y ya podía caminar bien. A la semana siguiente grabaron el videoclip. El Lunes fueron a Times Square a grabar con todo el equipo. Cuando acabó el día todas se fueron al hotel. Estaban agotadas. ¡Hacer un videoclip cansaba mucho!. Merendaron en el hotel té y unos pastelitos rellenos de mermelada de fresa y con una cobertura de nata que había hecho Helena. El móvil de Karla estaba en el brazo del sofá. Karla se fue un momento al baño. Escucharon que le enviaron un whatsapp al móvil de Karla.
- ¡Karla, te han enviado un whatsapp!- gritó Carla. Carla encendió el móvil de Karla- ¡Ostras Karla, tienes ocho llamadas perdidas y cuatro mensajes en el buzón de voz!- volvió a gritar Carla cotilleando el móvil de Karla. Carla escuchó uno de los mensajes.
- Carla, estás siendo demasiado cotilla- dijo Lizzie bebiendo té.
- ¡Estoy de acuerdo!-Dijo Olivia dando un mordisco a uno de los pasteles. Pero Carla solo les dijo que se callaran. Quien le había enviado todos esos mensajes y llamadas había sido Pol.
- Karla atiéndeme- era uno de los mensajes.
- ¡¡¡Vamos Karla!!!- el segundo mensaje...
- ATIENDEMEEEEEEE TE NECESITOOO- el tercero.... Y por último el cuarto era el más largo:
- ¡Bueno, como no me atiendes te cantaré una canción por contestador!- la canción era de por que narices no le atendía el teléfono y donde estaba y que la quiere y eso. Cuando Karla salió del baño Carla dijo:
- ¡Oye, alguien no para de llamarte y hasta te ha compuesto una canción por teléfono! La voz me resulta muy familiar...-. Suerte que Karla no había guardado el nombre de Pol en contactos porque sino Carla se hubiera enterado- ¿Quién es?-.
- Ah ¿El que me llama todo el rato? Es el hijo... del hermano... del primo... de un amigo del amigo de mi padre, no lo conozco mucho y esta enamorado de mí y por eso me llama todo el rato...- disimuló Karla.
- Pues vale...- dijo Carla.
Al día siguiente volvieron a grabar. Estaban grabando una escena en que salía Karla cantando y justo escuchó un ruido.
- PSSS!- era el ruido. Karla continuó con la grabación pero el ruido seguía sonando. Venía de atrás de un edificio. Al final Karla dijo:
- Me perdonáis un momento?-. Se dirigió hacia donde venia el ruido. Justamente era Pol Cabrera.
- PERO QUÉ HACES AQUÍ, IDIOTA!- gritó Karla.
- Shhh! Calla! Me he colado en el plató. Quería verte. ¿¡Por qué narices no me respondes el maldito teléfono?!- dijo Pol
- Pues yo no quiero verte... Al menos aquí no. Vete- dijo Karla.
- Vamos Karla, dame una oportunidad, no soy tan malo-. Se quedaron los dos mirándose a los ojos hasta que Karla dijo:
- Ehhh...¡NO! ¡VETE!!-. De repente el director del video fue hacia ellos y dijo:
- Tu Karla a escena ¡YA! Y tú ve con los extras donde te toque ¡va!-. El director empujó a Pol y lo llevó hasta el plató. El se bajó la gorra que llevaba hasta los ojos para que no se le reconociera. Y de repente empezó a sonar la música. Karla hacia ver que cantaba pero muy nerviosa por Pol que estaba haciendo el ridículo  allá atrás.
-¡Corten! A ver.... El de la gorra, ¡¿por qué no tienes la ropa de extra!? Ve a cambiarte- dijo el director. Olivia era la cámara. Ella era quien había tenido la idea de hacer un videoclip en Times Square pero contrataba a directores porque no tenía ni idea de como organizarse.
 Mientras grabaron escenas en las que no habían extras. Cuando Pol acabó de vestirse fue al plató. Bueno, el plató era la calle. Empezaron a grabar. Los extras solo tenían que bailar pero el baile era muuuuy complicado. A Pol se le daba bien bailar pero no sabía nada de los pasos de baile. Algunos extras tenian que tocar un tambor pequeño que llevaban enganchado en la cintura porque la canción tenia mucha percusión. La ropa de extra era ropa normal. Nadie iba vestido  igual, iban como gente normal de la calle. Carla, Karla y Lizzie tampoco llevaban nada muy extraordinario. Karla llevaba un jersey de lana muy grueso de color amarillo y unos leggins negros. Carla llevaba un jerséi negro a rallas blancas de hombro caido  y unos vaqueros. Lizzie llevaba leggins negros y un jersey rojo y blanco con dibujos de ciervos. Bueno, la cuestión es que el director gritó: ACCIÓN! Y Pol empezó a hacer el mongolo total. Karla hacía el play back pero no paraba de mirar disimuladamente hacia atrás porque notaba que Pol hacía el mongolo. El director, Helena y el equipo, estaban sentados en unas sillas de plástico detrás del equipo de grabación.
- A ver...¡Corten! Pero que manía el de la gorra ¿Pero qué te pasa? ¡Los pasos son muy fáciles! Paso derecho, paso izquierdo, arriba, abajo, al lado, al otro. ¡Vamos por Dios que tampoco es tan difícil!- dijo el director haciendo los pasos delante de Pol. Después se acercó a él y dijo:
- ¡Y quítate esa maldita gorra que destaca mucho! La gente quiere ver a las artistas, no a un mongolo retrasado que va haciendo el burro por ahí!-.
- Me gusta esta gorra...- dijo Pol cogiéndosela para que no se la quitara. Karla miraba todo el rato hacia allí. ¿Que pasaría si Carla se enteraba de que el chico que odia estaba justo ahí detrás suyo?. Pero el director no se lo pensó dos veces y se la quitó dejando ver su cara. Karla pensó: "Ay dios!", a Carla le dio un ataque o algo parecido y Lizzie y  Olivia se quedaron igual porque total no lo conocían....
Helena miraba la escena desde la silla.
- ¡TÚ! ¡¿TU QUE HACES AQUÍ?! ¡VETE YAAA! ¡NO ME LO PUEDO CREER! ¡JUSTO EL MÁS IDIOTA DE LOS CHICOS SE TIENE QUE COLAR EN MI VIDEOCLIP! ¿¡CÓMO TE ATREVES?!- gritó Carla dándole un fuerte empujón. Pol no sabía que hacer, estaba nerviosísimo y no paraba de mirar a Karla y ella lo miraba con cara de "Has metido la pata, chaval". Tuvieron que agarrar a Carla por la cintura porque casi va a pegarle con su zapatilla. Al final se tuvo que suspender la sesión porque Carla estaba de los nervios y roja como un tomate. A la tarde, en el hotel, llamaron a Karla por teléfono. Era el desesperado de Pol ¿Quién seria si no?. Al final Karla tuvo que atender porque Pol se pondría aun mas molesto si no le contestaba.
- Hola preciosa- dijo Pol.
- Hola... He dicho solo dos llamadas por día y ayer me hiciste OCHO. ¿Pero qué quieres idiota? ¡Y mira que colarte en el plató!- dijo Karla.
- ¿Nunca has hecho locuras por amor?-. Karla se quedó callada. Notaba su respiración y sabía que Pol la estaba sonriendo.
- Bueno va, ¿qué quieres?,  acabemos ya-.
- Me preguntaría si querrías quedar... no sé, venir mañana al parque. Quiero presentarte a un amigo mío que vive aquí en Nueva York. Es gran admirador tuyo y quiere verte -.
- Ehhhh.... No-.
- ¡OSTRAS, VA KARLA! ¡Por favor no seas así! Eres una borde- dijo Pol un poco cabreado.
- A vale... Soy borde. O sea, ya no te gusto-.
- ¡CLARO QUE ME GUSTAS, TONTITA!-. Karla no contestó y Pol siguió hablando:
- Bueno, tú también puedes traer a una amiga. Trae a esa que vino al apartamento... Esa que se llama Helena creo..-.
- No...-.
- ¡Vamos Por favor! Al menos piénsatelo-. Karla cortó. No sabia si ir o no. ¿Y si les pillaba Carla? No, no, no. No podía ir. Demasiado arriesgado. Pero quizás tampoco estaba tan mal. Es verdad que tenía que darle una oportunidad a Pol. ¡Sí! Iría. Pero sin llevar a ninguna amiga porque la verdad todas son unas cotillas... Carla entró en ese momento roja y gruñendo. Aun estaba enfadada por lo de Pol que se había colado en el videoclip.
- ¿Aún estas enfadada con Pol?- dijo Karla.
- ¡¿TU QUE CREES!?- dijo Carla.
- Vale, vale Keep Calm colega- dijo Karla- Keep calm y olvídate de lo que ha pasado hoy en el plató- se rió. Esa tarde pasó rápida. Las chicas no hicieron más que quedarse en casa. Helena con su tablet, Karla pensando como se las arreglaría al día siguiente, Carla cabreadísima, Olivia pensando quien seria ese que había aparecido en el plató, y Lizzie extrañando Londres. Al día siguiente todo normal. Listas en el plató para grabar mas escenas de su videoclip. Karla no podía esperar más. Quería estar en el parque ya y que se acabase todo este lío. Para ella el día se le pasó de lo más lento. Eran las seis. Hora de que Karla salga pitando del rodaje para ir a ver a Pol.
- ¿Qué tal si vamos al centro comercial de nuevo? ¡Uah es que me he quedado con muchas ganas de ese vestido a cuadros rojos que hemos visto! Y después tomamos un chocolate caliente...- propuso Carla.
- Uy no, id vosotras yo me tengo que ir pitando- dijo Karla al ver que ya eran las seis.
- ¿A dónde vas?- preguntó Carla.
- Ehhh... en el médico tengo revisión!- dijo Karla.
- ¿Por qué? ¿No puedes esperar hasta que volvamos a España?- preguntó Lizzie.
- Es que... Me...apetecía mucho una revisión- dijo Karla nerviosa.
- Bueno... Pues vayamos nosotras de compras. Si quieres quedamos después a las siete y media, no creo que el médico tarde mucho- dijo Lizzie.
- Sí, Vale ¡Adiós!- dijo Karla corriendo. Pero de repente Helena y Olivia desaparecieron.
- ¿Hola? ¿Chicas donde os habéis metido?- dijeron Carla y Lizzie.
- Aquí hay gato encerrado... ¿¡Como narices Karla fue al  médico solo porque le apetecía?! ¡¿Y no podía esperar hasta que lleguemos a España?! ¡¿En serio va a pagar por eso?!- dijo Carla. Karla llegó a las seis y cuarto cuando habían quedado a las seis. Estaban allí en el parque. Pol y un chico pelirrojo. La verdad es que el chico pelirrojo era guapo pero no tanto como Pol Cabrera, que era un misterio cuantas novias había tenido. Karla llegó corriendo.
- Aquí estoy, lo siento por llegar tarde...- dijo Karla.
- Edgar te presento a Karla, mi novia- dijo Pol.
- No soy tu novia, retrasado- dijo Karla. Edgar se rió.
- ¡Wow! ¡Karla de The Lollipop girls! ¡Esto no se ve todos los días! ¡Chaval tienes una novia genial! Grácias por presentármela- dijo Edgar
- ¡QUE NO ES MI NOVIO!- gritó Karla.
- Soy un gran admirador tuyo, en serio- dijo Edgar.
- ¡Me gusta conocer fans! Sobre todo esos que no gritan y no se te tiran encima como si fueras un trozo de carne en una manada de leones- dijo Karla.
- ¡Eres muy graciosa! Y mas guapa que en la televisión y en Youtube-.
- Ey, Ey, Ey. Búscate a otra chica que ésta es mi novia- dijo Pol un poco celoso.
- ¡QUE NO SOY TU NOVIA! ¡OSTRAS, PERO QUE MANÍA!- dijo Karla. De repente un ruido y risas detrás de los árboles. Karla fue a mirar. Pero en los árboles no había nada. Mas ruidos y risas. Pero esta vez venían de un arbusto. Karla lo abrió para mirar quien estaba ahí haciendo ruidos y.... ¡SURPRISE! Helena y Olivia estaban en el.
- ...Holaaaa- dijo Olivia haciendo una sonrisa exagerada.
- Helena le has contado a Olivia lo de Pol ¿No?- dijo Karla muy seria.
- Je je je... ¡Siii lo siento, no he podido aguantar!- dijo Helena.
- ¡AHGGJJ TE VOY A MATAR!- dijo Karla, enfadada con Helena. En ese momento, Helena comprendió que era el momento de correr. Estuvieron dando unas cuantas vueltas por el parque hasta que Helena se chocó contra Edgar y se cayó al suelo.
- Hola..- dijo Helena.
- Hola- dijo Edgar, el chico pelirrojo. Edgar ayudó a subir a Helena.
- Gracias...- dijo Helena. En ese momento, Helena experimentó un sentimiento que nunca antes había experimentado. El amor. Se dio cuenta de que le gustaba Edgar, y MUCHO.
Pol y Karla se pasaron un rato hablando. Pol había hecho muchos intentos de besar a Karla pero ella OBVIAMENTE no se dejaba. ¡Karla se estaba poniendo roja. Pol era muy romántico! Le decía cosas muy lindas que a Karla le gustaban mucho. La verdad, Pol no estaba tan mal. Si no hubiera sido por lo de Carla a Karla le gustaría Pol. Olivia también conoció a Edgar y se llevaron bastante bien. Igual con Helena. Eran las siete y media cuando de repente un whatsapp de Lizzie en el grupo "Lollipop friends" donde estaban Carla, Karla, Helena,Olivia y Lizzie. El whatsapp era:
¡Hola Karla! ¿Que tal por el médico? ¿Porque tardas tanto? :-0
Karla Contestó:
Mucha Gente, el médico me está atendiendo, no puedo hablar ahora :-#
De repente uno de Carla:
Bueno, como somos súper amichis <3  te vamos a buscar al médico. ¡No digas que no porque iremos igual! :-D
Karla al ver el whatsapp salió disparada hacia el médico. Casi no se despidió pero al ver que Pol la llamaba se giró y fue hasta él.
- ¡Oye, que me tienes que dar un beso antes de irte, pillina!- dijo Pol cogiéndola del brazo para que no se le escapara
- ¡No! ¡Suéltame!- dijo Karla.
- Te soltaré solo si me das un beso- dijo Pol. Karla suspiró y le dio un beso en la mejilla. Pol sonrió y le dio otro mas grande. Los dos se miraron y se sonrieron. Pol era majo y simpático. "¿No sé por qué lo odio tanto si es muy tierno?" pensó Karla. "Puede que me empieza a gustar un poquitín". Después salió corriendo hacia el médico. Entró en el medico y entró en una de las salas donde había una señora que le estaban mirando la garganta. El médico y la señora se sorprendieron al ver a Karla.
- No puedes entrar aquí aunque seas Karla Martínez- dijo el médico que conocía el grupo porque su nieta era fan.
- Por favor es una larga historia, si quiere se la cuento- dijo Karla.
- ¡No gracias!- dijo el doctor. De repente Karla escuchó las voces de Lizzie y Carla en la sala de espera. Y después un montón de gritos. Eso era segurísimo de que estaban allí. Karla salió de la sala del doctor y fue hacia ellas.
- ¡Hola amigas! ¿¡Qué tal si salimos corriendo antes de que se entre toda la gente que también estoy yo aquí?!- dijo Karla susurrándoles. Demasiado tarde, todos los de la sala de espera se dieron cuenta que The Lollipop Girls estaban allá y tuvieron que salir pitando. Salieron corriendo como una bala. Después todas se fueron al hotel. Helena estaba sentada en el sofá mirando los últimos videoclips que The Lollipop Girls habían hecho. Olivia se acercó saltando muy contenta.
- Olivia ¿qué te pasa?- dijo Helena que nunca la había visto tan feliz.
- Nada, ¿Es que no puedo estar feliz?- dijo Olivia sonriendo un montón.
- Yo creo que te pasa algo- dijo Helena sonriendo.
- Vale, pues... ¡Que estoy enamorada!- dijo Olivia.
- ¿¡En serio?! ¡Qué bien! ¿Y quién es el chico? ¿Eh? ¿Es guapo?-.
- ¡Es Edgar! Ese chico pelirrojo que hemos conocido hoy... ¡Estoy enamorada por primera vez!- gritó Olivia saltando por la sala.
- Ah...- la sonrisa de Helena se convirtió en una cara triste.
- ¿Qué te pasa?- preguntó
- Nada, nada...- dijo Helena.
- Bueno, como somos amigas ¿Me quieres ayudar a conquistarlo?- dijo Olivia. Helena no sabía que contestar. ¡A los dos les gustaba el mismo chico! ¿Ahora que haría?.
- Bueno....-.
- Porfaaaaaa- dijo poniendo cara de cachorrito.
- Vale, te ayudaré- dijo Helena toda seria.
- ¡Bien! ¡Gracias!- dijo Olivia saltando - Mira, tengo un plan. Tú tienes que llevarle regalos que yo te dé de parte de su admiradora secreta, o sea, yo y entonces ¡Tilín! ¡Se enamorará! ¿Entendido?-.
- Sí claro...-. Al día siguiente más o menos lo mismo, videoclip y compras. Después Helena y Olivia se fueron al parque. El sitio preferido de Edgar donde justo estaba a esa hora. Cuando llegaron, se escondieron detrás de un árbol.
- Le he comprado unas flores, ¿Se las das? ¡¿Ay, por qué pregunto?! ¡DÁSELAS!- dijo Olivia.
- Vale, vale. Keep calm colega- dijo Helena que Olivia le había dado un empujón. Helena fue hacia el.
- Hola! Soy Helena, la chica de ayer. ¿Te acuerdas de mi?- dijo Helena sonrojándose.
- Sí, me acuerdo. ¿Qué tal?- dijo Edgar.
- Bien, bien...-. Helena escondía las flores detrás de su espalda. ¡El ramo era gigante! Había rosas, girasoles, violetas, claveles.... ¡Y hojas, muchas hojas!.
- ¿Que traes detrás de tu espalda?- dijo Edgar que ya había notado que tenía algo escondido.
- Ah ¿Esto? Ah sí,  es....- dijo Helena sin acabar la frase porque miró a Olivia que le sonreía  mientras hacia gestos con las manos. Helena suspiró, se puso seria y dijo:
- ... Es un regalo de tu admiradora secreta- dijo dándole el ramo.
- ¿Para mi? ¡Gracias! ¡Ah! así que tengo admiradora ¿Eh?- dijo Edgar dándole golpecitos a Helena.
- Pues creo que no va a ser posible...- dijo Edgar.
- ¿El qué?- preguntó Helena mirando a Olivia que ponía caras extrañas detrás del árbol.
- ¡Uy, me tengo que ir! ¡Adiós!- dijo Edgar mirando el reloj. Helena y Olivia lo observaron como subía a un autobús y se iba. Entonces Olivia salió de detrás del árbol.
- ¿Qué no es posible?- dijo Olivia- ¿QUÉ NO ES POSIBLE?-.
- ¡Yo que sé! Se ha ido en autobús- dijo Helena.
- Pero... ¿Le gustó el ramo?-.
- Supongo...- dijo Helena. Después las dos se fueron al hotel. Al día siguiente era jueves.
¡Pues lo de siempre! Lo interesante no es el videoclip sino lo que hacían después. Bueno continuemos. Esta vez Olivia pensaba regalarle bombones. Pero cuando llegaron al parque vieron que no había nadie. Ellas no sabían que Edgar estaba haciendo fútbol en otro lado de la ciudad.
- ¿Dónde está? ¡Si me ha dicho que casi cada día estaba por aquí!- dijo Olivia.
- CASI cada día- dijo Helena. Después volvieron a casa. Todas menos Helena que ella sí que sabía dónde estaba el campo donde Edgar jugaba a fútbol. Lo sabía porque en la mochila que llevaba Edgar estaba el nombre de su equipo y como ella tenía un hermano futbolero sabía dónde estaba el campo. Fue hacia el campo y esperó a que acabara el entrenamiento. Cuando acabo el entrenamiento Edgar salió y Helena fue hacia él.
- ¡Hola!- dijo Helena.
- ¿Regalo de mi admiradora?- dijo Edgar.
- No, solo quería verte- dijo Helena - me he enterado de que tienes otra admiradora- dijo levantando las cejas.
- ¿Ah sí?- dijo Edgar.
- ¡Sí! ¡Y es mucho mejor que la que te regaló el ramo!-.
- ¿Y cómo es?- preguntó Edgar.
- Pues... Tiene gafas igual que yo.. Pelo castaño igual que yo...- dijo Helena.
- ¿No serás tú?- dijo Edgar.
- ¡NO!-.
- Bueno Tranqui que tampoco soy tan asqueroso- dijo Edgar- Por cierto, dale un mensaje a las admiradoras: que...-. De repente vino un chico bastante alto con el pelo rapado que dijo:
- ¡Ey colega, que nos vamos!-.
- Adiós, me tengo que ir- dijo yéndose. De repente escuchó un:
- EJEM....-. Helena se giró y vio a Olivia justo en sus narices.
- Ah... ¡Hola! ¿Que tal Olivia? ¿Qué haces por aquí?- dijo Helena disimulando.
- La pregunta es que haces TÚ aquí- dijo Olivia empujándola pero ahora enserio- estaba en mi tienda favorita de petos que es esa de aquí enfrente cuando de repente veo que estas hablando con mi novio-.
- No es tu novio- dijo Helena. Helena no solía enfadarse mucho. ¿Pero como podía haberla empujado? ¿Ella que le había hecho? ¡Helena lo había visto antes!.
- MI futuro novio, no el tuyo- dijo Olivia enfadadísima- Después he venido y me he escondido detrás de esa papelera y te he escuchado.¿Te gusta Edgar, verdad?-.
- ¿¡A ti que te importa?!- dijo Helena.
- ¡NO ME ROBES EL NOVIO!-.
- ¡NO ES TU NOVIO!-. Olivia suspiró y dijo mas tranquila:
- Vale, vale. Si quieres jugar a este juego jugaremos. Que gane la mejor. A ver quien lo conquista-.
- Me parece bien. Es mas sensato- dijo Helena. Mientras, Karla caminaba hacia el Hotel cuando escuchó:
- Hola guapa-. Quien podría ser sino Pol.
- ¿Qué quieres Pol?- dijo Karla.
- Ah nada, sólo te he visto de casualidad por aquí y te he saludado- mintió Pol. Karla sonrió y dijo:
- ¡Mentira! ¡Mentira y más que mentira!-. Después lo empujó de broma, pero Pol la siguió y se puso delante de ella. Le dijo:
- ¡Te gusto! ¡Sí, te gusto Karla!-.
- Nah, qué dices!!!!- dijo Karla aún sonriendo.
- ¿Y esas sonrisitas a qué vienen?- dijo Pol.
- Bueno, pues... Porque me caes mejor que antes- sonrió Karla. La verdad es que sí que le gustaba desde que le dio ese beso en la mejilla. Cuando le dio un beso se dio cuenta que ese chico se había escalado un hotel de casi cincuenta plantas con desatascadores solo para verla, colado en un plató de su videoclip porque la extrañaba, había gastado casi todo su saldo en llamarla... ¡Ese chico la quería de verdad! Y haría todo lo que fuera para que Karla se enamorara de él. Al principio le pareció plasta pero después, con las canciones, se derritió. Puede que a Carla la estaba engañando pero a ella no y lo sabía. Bueno volviendo...:
- ¡Te caigo mejor! Karla sé que te gusto desde que me hiciste esa sonrisa tan preciosa en el parque después de que te diera ese beso en la mejilla- dijo Pol. Karla solo sonrió.
-Vamos Karla, admítelo. Por favor- suplicó Pol. Pero Karla no hacía mas que sonreír. La verdad, no sabía qué decir.
- Karla... Ahora que te gusto... ¿Querrías ya salir conmigo? Me harías muy feliz- dijo cogiéndole de las manos. Karla se puso seria. Buena pregunta, la verdad. "¿Querrías salir conmigo?" Esa maldita pregunta
- No... No lo sé- dijo Karla.
- Va Karla. Si no quieres salir conmigo no digas no lo sé, dime ¡NO! como haces siempre...-.
- En serio, me lo tengo que pensar- dijo Karla.
- Vale. Envíame un whatsapp o un SMS cuando estés segura. Tómate el tiempo que necesites, yo no te presiono- dijo Pol.
 Después Karla se fue al apartamento. Allí estaban Lizzie y Carla, las dos inseparables amigas que Karla había intentado separar hace un año. Lizzie estaba explicando algo sobre una chica o algo así porque cuando Karla entró escuchó que Lizzie decía:
- Y entonces ella va y me dice que soy una idiota y yo me quedo como "¡¿Are you serious!?" y entonces no sé que... ¡Ay, hola Karla! ¿Pudiste comprar ese collar?-.
 - No, fui al centro comercial pero no estaba- dijo Karla dejando su bolso en una silla. "¿Quieres salir conmigo?" esa maldita pregunta no paraba de rodar en la cabeza de Karla. Si fuese por ella diría que í... Pero claro con lo de Carla.... ¡Bah! El pasado queda atrás. Si no le gustaba la relación cortarían y punto. ¡Sí! ¡Sí, sí y sí! Es lo que escribió Karla en este whatsapp para enviárselo a Pol:
¡Sí! ¡Sí, sí y sí!, me lo he pensado un montón, esa maldita pregunta ha estado en mi cabeza todo el rato. Me he preocupado por lo de Carla si se entera y eso, pero no pasa nada. ¡EL PASADO QUEDA ATRÁS! No tiene por qué cabrearse, no pasa nada, a mi me gustas y a ella no y ¡PUNTO! Sé que este mensaje es largo y seguramente no lo leas todo (y si lo lees es que estas aburridísimo) pero me he enterado de que me quieres de verdad y me has conseguido conquistar. bueno que me enrollo demasiado, contéstame cuando puedas, ah una cosa más y lo más importante (O sea, no te olvides de leer aquí porque sino nuestra relación durara poquísimo) Prefiero de momento mantenerlo en secreto, por si acaso
El whatsapp mas largo que había escrito en toda su vida,por cierto. Esta era la contestación de Pol:
¿¡En serio?!  Karla, muchísimas gracias, me has hecho el chico mas feliz del mundo,  intentaré que nuestra relación dure mucho. Ah por cierto, lo he leído todo y no porque me aburría si no porque te ¡QUIERO! y vale, de momento en secreto.
Y... FIN! Ay no,  ¿pero qué digo? ¡Esta historia no se acaba aquí! Je je je, continuemos. La historia de Pol y Karla esta casi a punto de finalizar ¡NOOO! Pero no os preocupéis ni os desesperéis que aún queda la de ¡Edgar, Helena y Olivia! ¡SIIII! Continuemos con esa:
 La guerra había comenzado. La cosa mas emocionante que había hecho Helena en ese verano. Olivia decidió comprarle una pelota de fútbol pero Helena había investigado más sobre él y hasta descubrió cual era el videojuego que quería  desde hace unos meses. Ahí estaba segura de que seria Olivia: 0 Helena: 1 ¡BAM! ¡Punto!. Olivia decidió darle la pelota en el parque al día siguiente...
- Hola Edgar- dijo.
- Hola- dijo Edgar que no sé que estaba haciendo con el móvil.
- ¿Te acuerdas de mi?-.
- ¡Sí claro! Mi amiga del otro día ¿No?- dijo guardando el móvil.
- Sí soy yo. Olivia. Te he traído un regalito-.
- ¿Otro más? ¡Esta semana estoy recibiendo muchas cosas!- dijo Edgar. Olivia le dio la pelota.
- ¡No me lo puedo creer! ¡Chaval! quería esta pelota desde... Bueno, no tanto ¡Gracias! ¡Además esta firmada con los nombres de mis jugadores favoritos! Muchísimas gracias en serio- Edgar le dio un abrazo a Olivia que quedo paralizada y después se fue saltando hacia el apartamento. Al día siguiente era el turno de Helena. Olivia que quería saber que le regalaba, la espió. Esta vez fue a la salida del entrenamiento. Helena le dio el videojuego pero Edgar dijo:
- Ah.. Muchas gracias pero me lo compré la semana pasada-. Helena se decepcionó un poco. Cuando Edgar se fue, Olivia salió de donde la estaba espiando y dijo:
- Olivia uno, Helena cero ¡BAM!- dijo sonriendo y poniendo poses chulas. Helena le sacó la lengua mientras se iba de muy mal humor.
Mientras, la relación de Pol y Karla seguía bien. Nadie se había enterado. Se encontraban algunas tardes después del videoclip. Bueno, siguiendo con la guerra, Olivia le compuso un poema, (obviamente dijo que era de  su admiradora secreta) y Helena... No tenía ideas. ¡Tenía que hacer algo para conquistarle! ¡Olivia ya le había compuesto un poema!. La semana siguiente, Olivia decidió subir al mismo autobús que él para darle el poema. Sabía a que autobús subía porque después del fútbol él se iba en el bus numero 67. Subió, se sentó a su lado y dijo:
- Hola-.
- ¿Otro regalo de mi admiradora secreta?- dijo sonriendo.
- ¡Sip!- dijo Olivia dándole el poema doblado, en una hoja a cuadros arrancada de una libreta. Edgar, desdobló el papel y lo leyó. El poema decía:

Me encanta la pizza
Pero yo te quiero más a ti
Me gusta cuando sonríes
La mejor sensación que puedo sentir

En un día de lluvia
 te amo más que el sol
Porque yo no puedo vivir sin tu amor.
Eres especial para mi
Por favor dime que lo soy para ti
Y que con todos mis regalos
Contento te has quedado


Tu admiradora secreta :)
Te amo<3
 - ¡Esto es una cursilada!- dijo Edgar después de haberlo leído. Olivia se quedó de piedra. ¡Le había costado mucho hacer ese poema!-.
- ¡Además, yo no puedo salir con ella por que...!- dijo Edgar sin acabar la frase porque se dio cuenta de que esa era su parada.
- ¡¿POR QUÉ NARICES NO PUEDES SALIR CONMIGO!?- gritó Olivia. De repente Helena apareció de detrás del asiento de Olivia.
- Porque ya está enamorado de mi y piensa que eres fea- dijo Helena sonriendo porque Olivia había fallado con su poema.
- ¿Qué haces tú aquí?- dijo Olivia.
- Lo mismo que hacías tu el otro día. Espiar. Mas bien espiarte-. Al día siguiente Helena se encontró con Edgar de casualidad. "¡Maldición! No tengo regalo para darle" pensó al verlo.
- Hola- dijo.
- Hola- dijo él.
- ¿Qué tal tú por aquí?-.
- Viniendo de la biblioteca, he ido a buscar un libro de historia para estudiar. Tengo un examen de historia justo el primer día de clases y tengo que empezar a estudiar ya porque la historia se me da fatal... ¡Qué suerte que vosotras no vayáis al instituto!
- Es verdad que no vamos pero tenemos una profesora particular que nos da clases a todas cada día, después de las vacaciones, de nueve de la mañana a tres de la tarde. El tiempo que nos queda tenemos que estar componiendo canciones o practicando bailes o yendo al estudio de grabación o cualquier cosa que hace una artista como nosotras. Bueno, yo no soy una artista. Karla, Lizzie y Carla sí que son artistas. Y si estamos de gira y tenemos que estar practicando todo el día el concierto, igualmente el tiempo que tenemos libre tenemos que estar haciendo clase con ella-.
- ¡Uf, que cansancio! ¡Solo de pensar en todas las cosas que hacéis en un día me canso! Bueno, adiós me voy a estudiar-.
- Si quieres... Te puedo ayudar con tu examen. Se me da bastante bien la historia- dijo Helena sonrojándose.
- ¡Vale! ¡Vamos a mi casa!- dijo Edgar. Helena le sacó la lengua a Olivia que sabía que estaba detrás de una papelera espiándola. Pasaron la tarde estudiando pero se lo pasaron bien. Helena se divirtió mucho. Llegó al hotel a las ocho de la noche. Olivia, al verla entrar, corrió desesperadamente hacia ella y le dijo:
- ¿Qué tal? ¿Fatal no? ¿Te ha ido horrible con Edgar verdad? ¡Por favor dime que sí!-.
- Me fue de maravilla. Nos lo hemos pasado en grande. ¡JA! ¡Punto para Helena!- dijo. Y para chulearse más dijo:
- ¡Y encima nos hemos hecho unos selfies!- dijo. Sacó el móvil y se los enseñó a Olivia. Olivia refunfuñó y se fue. Unos días después, Helena le compró unas zapatillas de fútbol carísimas y Olivia le compró una camisa también muy cara. Pero la cuestión es que las dos coincidieron en darle el regalo el MISMO día a la MISMA hora. Era el mismo parque que casi cada día Edgar estaba ahí. Olivia se había puesto de lo más guapa. Con un vestido negro y tacones. Ni yo me la imagino así, creedme. Llevaba también una flor negra en el pelo e iba maquillada. Ese día pensaba decirle que le gustaba y si quería salir con ella. Entonces, si decía que sí lo invitaría a cenar. Por eso iba tan arreglada. Aunque parecía un pato mareado como iba caminando con tacones. Helena no iba tan arreglada. Levaba una camisa blanca, una falda azul, medias transparentes y botas. Arriba un jersey rojo y su abrigo pistacho. La cuestión es que las dos salieron del hotel, una a las seis y media y la otra a las seis y treinta y cinco. Helena salió antes pero no sabia que Olivia también iría al parque cinco minutos después que ella. Ni Olivia sabía adonde había ido Helena. Cuando llegó, eran las seis y cincuenta, Edgar ya estaba allí. Helena también se había propuesto pedirle salir pero no tan exageradamente como Olivia. Edgar estaba allí, apoyado en un árbol. Estaba haciendo algo con el móvil.
- ¿Qué tal?- dijo al verlo. Cada vez que le hablaba se ponía nerviosa. No lo podía evitar.
- ¿Tú otra vez?- dijo Edgar sin apartar la vista del móvil.
- Sí...- dijo Helena escondiendo la bolsa con la camisa detrás de su espalda -...mira, te traigo...- dijo sin acabar la frase porque Edgar la interrumpió diciendo:
- Mira ¡Me importan un bledo las admiradoras secretas y sus estúpidos y caros regalos! ¿¡Vale?! ¡Así que vete y déjame en paz!-.
- ¿Qué te pasa? ¿Qué te he hecho?- dijo Helena.
- Perdona... Es que estoy de mal humor porque....- dijo Edgar sin acabar la frase porque escuchó un grito:
- ¿¡TÚ QUÉ HACES AQUÍ?! ¡SEGURO QUE LO HAS HECHO A PROPÓSITO PARA QUE QUEDE MAL DELANTE DE ÉL!-. Claramente era Olivia que estaba furiosa por haber coincidido a la misma hora con Helena. Corría como un pato con esos tacones que se había puesto.
- Mira, ha sido una casualidad ¿Vale? Así que yo no he intentado hacer que quedes mal ni nada parecido- dijo Helena. Edgar no entendía nada.
- ¡ES MIO!- gritó Olivia.
- ¡YO LO VI ANTES!- dijo Helena.
- ¡NO TIENE NADA QUE VER!- gritó aún más fuerte Olivia.
- ¿Qué se supone que os pasa?- interrumpió Edgar.
- ¡QUE NOS ESTAMOS PELEANDO POR TI!- dijo Olivia.
- ¿Qué?- preguntó de nuevo Edgar muy confuso.
- Lo de las admiradoras secretas es falso Edgar. Bueno, es verdad porque en teoría somos nosotras pero...- dijo Helena.
- ¿¡QUÉ?!-.
- Tus admiradoras somos nosotras- dijo Olivia. Edgar se puso una mano en la frente y dijo:
- ¡Ay dios! ¿Como os lo puedo decir? ¡TENGO NOVIA! Así que dejadme de una vez en paz ¿Entendido?-. Olivia y Helena se quedaron de piedra. ¿Por qué no habías dicho que tenías novia?
- ¿Pero por qué no nos lo habías dicho?- preguntó Olivia con un hilo de voz.
- Lo he intentado. Lo he intentado cuando estábamos en el bus, cuando estábamos en la salida del entrenamiento de fútbol, antes también lo he intentado cuando Olivia aún no había llegado diciéndote que estaba de mal humor porque mi novia y yo habíamos discutido un poco, pero no os hagáis ilusiones que no vamos a cortar. Pero siempre había algo que me interrumpía y no podía acabar la frase- Dijo Edgar.
- Bueno, yo te iba a pedir salir pero ya es inútil- dijo Olivia - ninguna de las dos ha ganado la batalla, mas bien las dos la hemos perdido-.
- Sí, ¿verdad?. Tanto lío para que después tenga novia.- dijo Helena. De repente, vino una chica corriendo hacia ellas. Cuando llegó le dio un beso en la mejilla a Edgar y dijo:
- ¡Hola cariño! ¡Siento mucho lo de esta tarde! ¿Qué tal si me perdonas y te invito a cenar?-. Edgar asintió. Obviamente era su novia. Era africana y la verdad, era muy guapa.  Tenía el pelo rizado y era alta. Sus ojos eran color chocolate y su nariz pequeña. Después, Edgar y su novia se fueron cogidos de la mano. Olivia y Helena se miraron. Se quedaron unos cuantos segundos sin decirse nada y después se rieron.
- ¡Qué ridículas que somos!- dijo Helena. Olivia asintió mientras se partían de risa.
- La próxima vez ¡Amigas antes que chicos!- dijo Olivia levantando la mano para que Helena la chocara.
- ¡Sí!- dijo Helena chocándola. Después las dos se fueron cogidas de los hombros hacia el hotel. Las dos fueron amigas y no discutieron más por un chico. Mientras, Pol y Karla se encontraban cada día en secreto. El rodaje del videoclip había acabado y dentro de unos días estaría ya en Youtube. Cada tarde se encontraban en el mismo sitio, delante de una casa medio abandonada. Después se iban a tomar un batido o a hacer cualquier cosa juntos. Carla sospechaba algo. Siempre Karla se iba a la misma hora y eso era sospechoso.
- ¿Qué se supone que haces cada día saliendo a la misma hora?- dijo Carla un día que Karla volvía de su cita con Pol.
- Nada- dijo Karla toda sonriente. Unos días después, Pol le envió un whatsapp a Karla:
Ven mañana a las ocho de la noche, al club Midnight, ¡Voy a hacer una actuación y te la dedico!<3
Karla sonrió. Decidió ir ella sola de compras esa tarde. ¡Compraría el vestido más bonito que encontrase para la noche del día siguiente!. Y se compró un vestido bonito. La falda era negra y el cuerpo era blanco. Las mangas eran de una tela de encaje muy delicada con flores blancas. También se compró unos zapatos de tacón negros a juego con el vestido y unas medias transparentes. Y la noche del día siguiente llegó. Eran las siete y media y Karla ya estaba lista.
- ¡Chicas me voy!- dijo Karla.
- ¿A dónde vas tan arreglada?- preguntó Carla que estaba sentada en el sofá chateando con alguien por el móvil.
- Ehh... Me voy a cenar con una amiga que vive aquí... No la conocéis...- dijo Karla. Luego se fue corriendo. Justo cuando Karla cerró la puerta, Carla se levantó del sofá y se dijo a si misma:
- ¡Estoy harta! ¡Voy a ver a donde va! Lo siento pero me come la curiosidad-. Nadie la oyó así que se fue ella sola. Cuando salió del edificio aún Karla estaba en la misma calle. Sabía quien era porque nadie en esa ciudad llevaba un abrigo tan bonito como el suyo y porque era la persona más tapada de la ciudad para que no la reconocieran. Carla se iba escondiendo detrás de papeleras, de columnas, de todo para que Karla no la viera hasta que vio que entraba a un club de fiesta que se llamaba Midnight.
- ¿Por qué narices entra en un club de fiesta?!- se preguntó Carla observándola desde detrás de una columna. Carla también entró. El club de fiesta era bastante grande por dentro. Por fuera parecía pequeño pero por dentro era muy espacioso. Tenía un gran escenario, muchas luces de colores, una barra con bebidas y un espacio enorme para bailar delante del escenario y delante de la barra. Si mirabas el techo, estaba lleno de focos y luces. Carla se puso lo más alejada de Karla pero podía ver que hacía. Se escuchaban muchos murmullos de la gente que iba entrando. ¡Estaba a tope el local!. Hasta casi Carla no podía ver a Karla de tanta gente que había. De repente, empezó a sonar una música. Carla observaba todos los movimientos que hacía Karla desde la otra punta de la sala. De repente salió un chico al escenario. ¡Era Pol!. Carla puso los ojos como platos y la gente empezó a gritar al verlo. Casi empieza a gritar de la rabia pero se contuvo al recordar que Karla estaba en la misma sala que ella. Pol empezó a cantar una canción. Carla Vio que ese chico que le había roto el corazón estaba mirando a Karla TODO el rato y Karla también lo miraba con una sonrisa en la cara. Sus ojos brillaban. Carla estaba flipando. ¿Era verdad que Karla y Pol se estaban mirando tan ilusionados?. Pero el colmo fue al final de la canción. Cuando un rayo de luz artificial iluminó a Karla y Pol empezó a bajar del escenario mientras la gente se apartaba para dejar espacio al artista. Se acercó a Karla, se cogieron de las manos y se besaron. Entonces Carla no lo pudo contener y gritó:
- ¡NOOOO!-. Entonces Pol y Karla se giraron. Carla estaba llorando de rabia y el rímel se le había corrido.
- ¡¿COMO TE ATREVES...?!- gritó. Karla se quedó sin palabras.
- Carla, no entiendo por qué te enfadas- dijo Pol.
- ¡PUES POR QUÉ NO QUIERO QUE AHORA HAGAS DAÑO A MIS AMIGAS!- gritó Carla.
- Yo tampoco lo entiendo- dijo Karla.
- ¿QUÉ NO ENTIENDES? ¡¿NO TE DAS CUENTA DE QUE SI TE ENAMORAS DE ÉL VAS A ARREPENTIRTE TODA TU VIDA!? ¡POR ESO ME ENFADO! ¡POR QUÉ TÚ!...- dijo señalando a Pol- ¡ERES CAPAZ DE HACERLE DAÑO A TODO EL MUNDO! ¡Y TÚ ERES CAPAZ DE CAER EN SU TRAMPA COMO ESTÚPIDA QUE ERES!-. Toda la gente de la sala hizo un "¡Ohhh!" de preocupación. Jadeó un poco y después salió corriendo.
- ¡Carla espera!- dijo Karla al ver que se iba. Karla, empujó a unas cuantas personas hasta que salió del local. Vio a Carla alejarse por la misma calle. Karla corrió tanto como pudo hasta alcanzarla. Le costó un poco porque llevaba tacones de aguja y encima se había dejado el abrigo en el local y se estaba pelando de frío.
- ¡Carla! Por favor, no hagas un drama por esto- dijo Karla al alcanzarla. Carla se giró y dijo:
- Lo hago por tu bien y porque eres mi amiga. Pero como no me quieres hacer caso, pues enamórate de él. Además, yo no quiero tener amigas que les guste gente tan estúpida como Pol- dijo Carla yéndose.
- Si te demuestro que es un buen chico, ¿Querrás ser mi amiga?- dijo Karla. Carla asintió. Después se fueron las dos al hotel sin decirse nada y cada una por su lado. Pol ni sabía que Karla se había marchado. Karla se pasó toda la noche pensando como podría demostrarle a Carla que Pol era buen chico. Al día siguiente, Carla, Lizzie y Olivia decidieron subir a la estatua de la Libertad. Karla y Helena se quedaron en el hotel porque ya habían visto la estatua de la libertad en otro viaje. Karla ni quedó con Pol ese día.  Seguía pensando como podía demostrar que Pol era un buen chico pero no se le ocurría nada. Decidió contárselo todo a Helena y que le de opinión.
- Pues no lo sé... Si viera todo lo que ha hecho por ti supongo que diría que si- dijo Helena apoyando su brazo en el brazo del sofá. Entonces a Karla se le iluminó la bombilla. Saltó del sofá y dijo:
- ¡Eso es Helena! ¡Eres una genia! Haré una película grabando todas las locuras que Pol ha hecho por mi ¡Así se dará cuenta de que Pol no es tan malo!-.
- ¡Sí, buena idea! Yo no grabo tan bien como Olivia pero os puedo ayudar- dijo Helena. Karla cogió su móvil y llamó a Pol.
- ¡Se me ha ocurrido una idea para que Carla se desenfade!- dijo justo cuando Pol descolgó el teléfono. Karla le explicó todo y Pol estaba de acuerdo con la idea. Quedaron en el hotel y se fueron Helena, Pol y Karla a grabar en la calle en la que se conocieron. Representaron exactamente la escena. Karla actuaba bastante bien porque hicieron una serie con ellas de actrices el año pasado. También grabaron cuando Pol trepó con desatascadores por el edificio y tuvieron que llamar a Edgar para hacer la escena del parque. También grabaron una escena al principio, que salía Karla sola diciendo:
- Hola Carla. Entiendo por que estas enfadada y espero que con esta mini película que es nuestra historia con Pol, comprendas que no he cometido un error. Que el ha cambiado. Y espero que te desenfades. Porque nuestra amistad vale más que cualquier otra cosa-. Entonces la imagen se funde en negro y empieza la película que no hace falta que explique porque ya os sabéis la historia. Se pasaron grabando la película toda una semana y cuando acabaron llamaron un día a Carla para que la viera en el salón de la habitación del hotel. La película duraba diez minutos y Helena la montó en su tablet con un programa que Olivia le había enseñado hace tiempo.
- ¿Qué te ha parecido?- preguntó Karla cuando estaban mirando los créditos. Carla se quedó sin palabras unos segundos pero al final dijo:
- Se me hace difícil decirlo pero si esta historia es verdad, Pol ha hecho muchas cosas por ti que nadie haría. Me he enfadado por una tontería, la verdad-.
- ¿¡En serio?! ¡Bien!- dijo Karla abrazando a Carla. Karla no dudó ni un segundo en llamar a Pol. Pol se puso contento, obviamente.
Unos días más tarde, Pol, Karla, Carla, Helena, Olivia, Lizzie y Claudia (la hermana de Pol) viajaban de vuelta hacia España, todos juntos en el mismo avión. Pero la noche antes no dudaron hacer un concierto de despedida en el club Midnight que esa noche rebosó de gente. Pol y Karla prometieron llamarse y enviarse whatsapps porque estarían separados un buen tiempo. Y bueno, ¡Eso es todo! Su vida siguió, The Lolipop Girls hizo un nuevo disco y siguió teniendo tanto éxito como antes.
FIN
(por ahora)

Paula Tomasini
Empezado en agosto 2013
Acabado en diciembre 2014