lunes, 31 de octubre de 2011

El viaje de la hormiga

1 El avión de papel
La hormiga Lola es una hormiga que vive en un hormiguero en un bosque. Salió a pasear y mientras paseaba se encontró con un avión de papel. Estaba muy bien hecho. La hormiga Lola era muy curiosa y quería saber como habían hecho ese avión. Se subió encima del avión pero un niño lo cogió y lo tiró. El avión atravesó el bosque y llegó a la carretera. El avión paró en un coche. El coche pasó por una carretera que tenía baches y el avión saltó y empezó a volar. Cayó en una reja de la alcantarilla y una señora que pasaba por ahí lo pateó y se cayó a las alcantarillas. El avión navegó hasta llegar a otra ciudad y un niño lo cogió y lo tiró hasta que el avión llegó a un campo. La hormiga bajó y se encontró en un campo y unas máquinas que estaban tirando árboles. Caminó un poco y se encontró con un hormiguero. Una hormiga de color blanco salió del hormiguero.
- Hola, soy la reina de las hormigas blancas y nosotros necesitamos tu ayuda, forastera. Sabemos que llegaste en un avión de papel, que te perdiste y que si nos ayudas te ayudaremos nosotras a encontrar tu hormiguero.- dijo la hormiga.
- ¿Cómo os ayudo?- dijo Lola.
- Estas máquinas están destruyendo el bosque para hacer un no sé qué comercial y tú tienes que desactivar las máquinas con una contraseña que no sabemos cual es-.
- Ok, iré con mi avión a descubrir la contraseña-.
- ¡Gracias!, HORMIGAS EN FILA- dijo la reina. Un montón de hormigas se pusieron delante de la reina.
- Vosotras, traedme el tirachinas- dijo la reina a unas hormigas.
- Sí, señora-. Después de un rato las hormigas vinieron con un tirachinas muy grande.
- Y tú, forastera, súbete al avión- dijo la reina. Ella hizo caso y se subió al avión. Diez hormigas cogieron el avión por debajo y lo colocaron en la goma del tirachinas. Otras diez, tiraron por atrás y cuando soltaron el avión salió disparado.

2 Tenemos a Viga de acompañante
Pasó por muchos sitios hasta llegar a un pueblo. El avión paró en el tejado de una casa y Lola se bajó. Ahí estaba la hormiga Viga, la amiga de Lola, que es una viajera.
- ¡Hola Viga¡, ¿qué haces aquí?- preguntó Lola.
- He venido de viaje a este pueblo ¿y tú qué haces aquí?- dijo Viga. Lola le contó y Viga dijo que le ayudaría.



- Pues vamos a buscar- dijo Viga qué se puso las gafas de conductor de avión. Se subieron al avión y el viento se lo llevó. Paró en un estadio de fútbol. Había muchos jugadores y Lola se subió a la pelota que estaban pateando.
- ¡Mira Viga, estoy en la pelota de fútbol!- dijo Lola. Miró la pelota y vio una letra puesta en la pelota, la C.
- Letra C, ¿que puede decir... ¡Ah claro, la primera letra de la contraseña es la C!- dijo Lola y era verdad, la primera letra de la contraseña era la C. Escribió la letra en un papelito y se lo guardó en el bolsillo. Luego se lo contó a Viga. Se subieron al avión que fue empujado por el viento y llegó a una playa.
- ¡Una playa, voy a tostarme con el sol!- dijo Viga. Lola buscaba otra letra pero no encontraba nada. Decidió buscar en el mar e hizo un barco de papel con el avión. El barco navegó y navegó hasta que se perdió en el mar. Lola no sabía que hacer y alguien gritó:
- ¡AQUI, LOLA, SOY YO, VEN, VEN!-. Lola miró para atrás y vio una barca hecha con envoltorio de papel de caramelo y Viga que la dirigía.
- Lola, no te vayas sin mí- dijo Viga.
- ¡Guau, bonita barca! Espera... tu barca tiene la letra L.- dijo Lola. Apuntó en el papel Cl. ¿Cual podía ser la palabra?.

3 ¡Qué laberinto!
Transformaron el barco en avión de papel y se fueron volando. Llegaron a una isla que tenía un laberinto enorme. Tenían que atravesarlo y entraron al laberinto. Caminaron y caminaron y Lola se tropezó con una palanca. Tiró de ella y salió una trampilla por donde se cayeron Lola y Viga. Dentro había un tobogán que llegaba a una piscina y luego subieron unas escaleras y volvieron al laberinto pero... ¡Era el centro del laberinto! Y en el centro había un sobre. Lo abrió y vio la letra A. Cla. ¿Cómo continúa la palabra? Tenían que encontrar mas letras. Se subieron al avión pero Viga dijo:
- Lo siento Lola, no puedo seguir, esta es mi parada, es que tengo que comprar un regalo para mi hermana¡Adiós!-.
- Chau- dijo Lola. Se subió a el avión y se fue volando. Atravesó Africa y llego a un desierto. Caminó y caminó por el desierto. Estaba muy cansada. Caminó y se encontró con un camello solo y en medio del desierto. Se subió en él y caminó una hora y luego se bajó. En la arena estaba escrita la letra V. Clav... ¿Clav qué? ¿Cómo continua?. El camello caminó dieciséis horas, hasta atravesar el desierto. La hormiga bajó del camello y se subió al avión. El avión voló y se paró en un gimnasio. Lola aprovechó para levantar mini pesitas pero para ella pesaban mucho. Miró una pesa. Tenia escrita la letra E.
- Clave... Clave.... esto me suena a un nombre de una flor- dijo Lola. Se subió al avión, voló y se paró en un gran campo de flores. Era inmenso.
- Oh no, ¿como voy a encontrar la ultima letra de la palabra en este campo inmenso?- dijo Lola. Caminó mucho y se encontró con una flor blanca.
- ¡Oh, una flor blanca, en nuestro hormiguero decimos que las flores blancas dan buena suerte!- dijo Lola.
- Espera.... esa flor es un clavel y.....¡es la contraseña! ¡Volveré
al hormiguero de las hormigas blancas ahora mismo!-.

4¡A volaaaar!
Se subió a el avión que se fue volando.
- Oh no, en el cielo se ven nubes grises. Parece que va a llover y creo que es una tormenta de las fuertes- dijo Lola. Lola tenia razón. Después de un rato empezó a llover. Luego vinieron rayos y truenos. El avión de papel se empapó y se estrelló contra el suelo. Lola fue a ponerse debajo de una hoja. Encontró una hoja en el suelo y la usó como paraguas.



Se le ocurrió una idea. Cogió otra hoja y se tiró por las alcantarillas. Navegó dos horas y media hasta llegar a una ciudad. Usó la hoja de paraguas y atravesó la ciudad. Vio el bosque donde estaban las hormigas blancas y corrió en dirección hacia allí. Llegó y se subió a una máquina. Puso la contraseña CLAVEL y todas las máquinas se desactivaron. Luego fue al hormiguero de las hormigas blancas, la reina la esperaba allí.
- Oh, muchísimas gracias forastera, tú nos has salvado, ahora nosotras te ayudaremos a encontrar tu hormiguero- dijo la reina.
- HORMIGAAAAS, EN FILA-. Un montón de hormigas se colocaron delante de la reina.
- Vosotras diez, traedme el Magma40-. Diez hormigas trajeron un estupendo avión de papel. Tenia pintado fuego en las alas y abajo ponía Magma40.




5 El final
- Este avión era nuestro tesoro. Lo fabricó el mejor creador de aviones del mundo y ahora es tuyo- dijo la reina.
- ¡Oh muchas gracias!- dijo Lola. Las hormigas trajeron el tirachinas y tiraron el avión. Lola salió disparada. Se fijó en que el avión tenia unos botones. Lola apretó uno y salió fuego de la parte de atrás. Ahora iba más rápido. Llegó en quince minutos al hormiguero. Las demás hormigas estaban muy preocupadas. Todas la esperaban fuera del hormiguero.
- !Lola, estas viva!- dijo su mejor amiga Mora.
- Estábamos preocupadísimas de ti, Lola- dijo Sabia, la hormiga mas sabia.
- Cuéntanos lo que pasó- dijo Ryna- una de las hormigas. Entraron al hormiguero y Lola lo contó todo.
- ¡Qué aventura, Lola! ¿Y te encontraste con Viga de casualidad? Llevamos un siglo sin verla... ¡Siempre viajando!- dijo Mora.
- Sí, me la encontré por casualidad y eso que es difícil encontrar a Viga- dijo Lola.
- Hoy Viga nos envió esta carta- dijo Lena, la hormiga mas guapa del hormiguero:
Hola a todas las hormigas del hormiguero. Estoy haciendo un viaje que durara dos días. Hoy y mañana. He viajado a Suiza donde me encontré con Lola y he hecho un trozo de esa aventura. Luego he ido a China y a Madagascar. Mañana iré al Polo norte y a las Islas Canarias. Espero que no os estéis aburriendo. También tengo una buena noticia. !El lunes de la próxima semana os iré a visitar! . Bueno, esto es todo. Hasta el Lunes. Firmado: Viga




Todas se pusieron muy contentas y esperaban impacientes al lunes de la semana que viene.
Fin

Paula Tomasini
Octubre 2011

domingo, 30 de octubre de 2011

El mundo del dibujo


1 Lápices mágicos

Kiki es una niña con una vida normal. Un día saliendo del colegio le dijo a su mamá:
- Mamá,la profesora nos dijo que necesitamos lápices nuevos, así que hay que comprar lápices-. Fueron a una tienda y compraron lápices. Luego volvieron a su casa pero en el camino Kiki se chocó con una farola y se desmayó. Cuando se despertó estaba en su casa.
- Probaré los lápices nuevos, a ver si funcionan- dijo Kiki cuando estaba despierta del todo. Cogió un papel y dibujó un hombrecito.Pero...¡el hombrecito empezó a caminar!. Dibujó un banco... ¡ y el hombrecito se sentó!. Dibujó una chica al lado suyo.... ¡ y empezaron a hablar!. Kiki no se podía creer lo que veía.

2 El segundo dibujo

Al día siguiente, después de venir de la escuela, Kiki probó de nuevo sus lápices. Dibujó un troll, un villano, un dragón, un castillo y un cocodrilo. ¡Ya tenia su ejército de villanos! En unos segundos, empezaron a moverse. Luego, atrás del dibujo, dibujó un remolino y éste empezó a girar, y no paraba de girar. Luego se tragó a Kiki. Cuando el remolino paró, estaba en otro mundo, era un mundo... ¡de dibujo! Su mundo estaba hecho con los dibujos que dibujó con su lápiz mágico, hasta veía al hombrecito que dibujó sentado en un banco hablando con la chica. Ella se acercó y se escondió detrás de un árbol. Empezó a escuchar lo que decían.
- Es que la que nos dibujó es una tonta, ¡cómo se le ocurre hacernos esto!- dijo el hombrecito.
- Ya, tienes toda la razón, si no hubiera hecho el ejercito de malos, no estaríamos en peligro- dijo la chica. Kiki pensó: "!claro el ejército de malos, con el cocodrilo, dragones, ogros, el castillo y el villano!" Luego salió de su escondite y los dos lo miraron.


- Hola, soy Kiki, y no soy una tonta, soy la que os dibujé- dijo Kiki.
- Hola, ¿sabes? Nos has puesto en un gran problema, perdón no me presenté, soy Garabato y esta es mi amiga Lapicera. Tienes que salvarnos de el malvado Rex- dijo el hombrecito.
- Hola, soy Kiki, y... ¿Cómo os voy a salvar de ese tal Rex?.
- Piensa hipnotizar a todos los habitantes del mundo del dibujo con una poción, pondrá una gotita en una comida de los habitantes, y cuando se lo coman serán sus esclavos, luego les dirá a todos que construyan su reino- dijo Lapicera.
- Necesito más información. Vuelvo a preguntar: ¿cómo os voy a salvar?- dijo Kiki.
- Buena pregunta, Rex tiene un caldero enorme con esa poción, necesitas poner estos ingredientes en el caldero antes de que sea demasiado tarde un pelo de la espalda de un dragón, un par de ojos de serpiente, unos cuantos mocos de troll, una escama de cocodrilo y un pellizquito de sal- dijo Garabato.
- Tienes que darte prisa, hipnotizará a todos mañana a la tarde- dijo Lapicera.
- Bueno, pues que empiece la misión- dijo Kiki.
- Tienes que pasar por aquí- dijo Lapicera mostrándole un mapa.
- Bueno, pues empecemos- dijo Kiki.


3 La cueva del dragón

Caminaron y caminaron hasta que llegaron a una cueva, se pararon en la entrada.
- Esta es la cueva del dragón, tienes que tener cuidado por que te puede quemar con su llamarada de fuego- dijo Garabato. Entraron y un dragón los miró furioso.
- Oh no, el dragón que dibujé, fue el que me salió mejor en toda mi vida..... ¡Y ahora tengo que luchar contra él!- dijo Kiki. El dragón soltó una llamarada de fuego pero ella la esquivó. Hizo otra y casi quema a Lapicera. Iba a soltar una muy fuerte pero empezó a rascarse la espalda.
- Perdón por parar la pelea pero es que.. Hace días me picó un mosquito elefante y su picadura dura todo un año y... me tengo que rascar- dijo el dragón.
- ¿Existen... los mosquitos elefantes?- preguntó Kiki.
- Claro, aquí hay un montón - dijo Garabato. A Kiki se le ocurrió una idea:
- Si quieres te rascó la espalda- dijo Kiki.
- Ah si gracias- dijo el dragón. Kiki empezó a rascarle y le arrancó un pelito de su espalda.


Lapicera la vio, sonrió y le guiñó el ojo. Ella se lo devolvió. Salieron de la cueva con el pelito del dragón.
- Bueno, ahora toca ir a la selva rosa- dijo Lapicera.
- ¡Pues vamos!- dijo Kiki.

4 La selva rosa

- Ahora hay que ir a la selva rosa, es el único lugar con color en Mundo dibujo, - Garabato.
- ¿Sabes por qué no tenemos color en mundo dibujo?-preguntó Lapicera.
- No- dijo Kiki.
- Porque la Bruja Patuja, la hermana De Rex, le quitó todos los colores menos el rosa de la selva rosa, porque odia el color rosa- dijo Lapicera. Llegaron y entraron a la selva, todo era rosa: lagos rosas, árboles rosas, hojas rosas, flores rosas.... Se pararon a mirar un Lago cuando un cocodrilo, mordió el pie de Kiki.
- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAY! - gritó Kiki.
- Tranquila, tranquila, es el cocodrilo que dibujaste- dijo Garabato.
- Rápido, arrancadle una escama- dijo Kiki bajito en la oreja de Lapicera. Lapicera sin pensarlo, se tiró encima del cocodrilo y le arrancó una escama. El cocodrilo gimió de dolor y se fue triste y asustado al lago.
- Me da pena- dijo Kiki sentada y mirando su mordida.
- Tranquila, te llevaremos a Curasana, es la mejor doctora de Mundo dibujo, bueno.... ¡Es la única!- dijo Garabato. Caminaron unos kilómetros y llegaron a la clínica de Curasana.
- Hola, ¿en qué puedo ayudarles?- preguntó una enfermera.
- ¿Quién es?- preguntó Kiki a Garabato.
- Es Batablanca, la enfermera de Curasana- dijo Garabato.
- Hola Batablanca, hemos venido por que un cocodrilo me mordió el pie- dijo Kiki.
- Pasad, pronto la atenderá Curasana- dijo Batablanca. Se sentó en una camilla y vino Curasana.
- Hola, mi enfermera me explicó que te mordió un cocodrilo en el pie derecho- dijo Curasana.


- Sí- dijo Kiki.
- ¿A que estabais buscando los ingredientes para poner en el caldero de Rex?- dijo Curasana.
- Sí-.
- Yo os puedo ayudar, primero te curo esto y luego te lo explico-. Le puso una venda.
- Ya está, lo que quería decir es que yo tengo unos ojos de serpiente para poner en el caldero.¿Sabéis? He oído que Rex adelanta la poción, será hoy a la noche. También podéis entrar en su habitación. Su hermana Patuja, le envió los frascos con los colores y si los abrís, Mundo dibujo tendrá color de nuevo- dijo Curasana.
- Gracias- dijo Kiki. Cuando estaban a punto de abrir la puerta para salir, Curasana dijo:
- Ah, y una cosa más, coge este lápiz, el lápiz tiene una goma y podrás eliminar a Rex-.
- Gracias, dijo Kiki. Todos salieron de la enfermería con los ojos de serpiente y su lápiz mágico. Esta es la lista de los ingredientes:
-Un pelo de la espalda de un dragón-
-Ojos de serpiente-
Dos Mocos de Troll
-Una escama de cocodrilo-
Un pellizquito de sal

5 Por la montaña del Troll

- Ahora hay que ir a la montaña del troll, que arriba está la casa del troll- dijo Lapicera. Caminaron y caminaron hasta que llegaron a la montaña.
- Entonces.... ¿hay qué escalar la montaña de siete mil metros?- pregunto Kiki.
- Exacto- dijo Garabato. Empezaron a escalar, en una hora habían casi llegado.
- Uff, estoy cansada, y tengo hambre- dijo Kiki.
- Yo tam.... ¡He mira, un trozo de queso envuelto con una servilleta! ¡Me lo pido!- dijo Lapicera señalando un queso envuelto en una servilleta. Fue directamente hacia él y lo mordió.
- ¡Agh, que asco, está podrido.... ¡Y muy salado!- dijo Lapicera. A Kiki se le ocurrió una idea.
- !Lapicera, eres una genia! - dijo Kiki.
- Ah, si ya lo sabía, pero.. ¿Por qué me lo dices ahora?- preguntó Lapicera.
- ¡Me diste una idea y por eso te lo digo! La idea es que como teníamos que poner un pellizquito de sal, podremos poner el queso salado- dijo Kiki.
- ¡Guau, tu coco tiene muchas ideas!- dijo Garabato, y todos se pusieron a reír.
- ¡Espera! Estáis todos cansados ¿no?- dijo Garabato.
- Sí- dijeron Kiki y lapicera.
- ¡Pues Kiki me contagió una idea! Podemos coger el lápiz mágico y dibujar una cuerda, así podemos escalar más rápido- dijo Garabato.
- Genial- dijo Lapicera. Dibujaron una cuerda y empezaron a escalar. Llegaron dos horas antes. Arriba de la montaña había una casita. La casita del troll.

6 El troll con resfriado

- Esta es la casita del troll Pimpón, el que tu dibujaste. Tranquila, te salió tan mal que es inofensivo- dijo Lapicera. Iban a tocar a la puerta cuando un gran estornudo sonó de dentro de la casa. Después, una grave voz dijo:
- ¡Maldita sea, se me acabaron los pañuelos otra vez! ¡Achuuuuuuu! Bueno, me tendré que hurgarme la nariz, ¡Achuuuuuuu!-. Ellos entraron y vieron un troll hurgándose la nariz y estornudando continuamente.
- Hola- dijo Lapicera.
- Hol....¡A-A-A-chuuuuuuuuuuuu¡- dijo el troll.
- Lo siento, es que llevo días con un resfriado y no me puedo sonar la nariz porque no tengo pañuelos- repitió el troll.
- Eres Pimpón ¿no?- preguntó Kiki.
- Sí, AAAAAAACHUUUUUUUUUU!-. A Lapicera se le ocurrió una idea. Sacó la servilleta que envolvía el queso y dijo:
- Como no tienes pañuelos, suénate la nariz con esta servilleta-.
- Oh, muchas gracias ¡AAAAACHUUUUU! ¡AAAAAACHUUUUUU!- dijo Pimpón. Luego, él se sonó la nariz con la servilleta.


- Eres muy amable, ahora voy a tirarlo a la basura- dijo Pimpón.
- No hace falta, ya lo tiro yo- dijo Lapicera. Ella cogió el pañuelo sucio y se lo guardó. Luego, salieron de la casita y Kiki gritó:
- ¡SÍÍÍÍÍ,BUENA IDEA LAPICERA, YA TENEMOS TODOS LOS INGREDIENTES,QUE BIEN!-.
- ¡Ahora sólo hay que llegar al castillo y hay que darse prisa por que sólo faltan tres horas para la noche!- dijo Garabato.

7 Por el puente invisible

- Ahora, hay que cruzar el puente invisible- dijo Garabato. Llegaron al puente invisible.
- ¿Tengo que cruzar un puente invisible?- dijo Kiki.
- Tenemos que cruzarlo si queremos llegar al castillo, pero cuidado, no te caigas. Abajo esta el río Kakanun, un río con pirañas, cocodrilos, tiburones, serpientes, medusas y otras cosas peligrosas. Cruza tú primero y con el lápiz mágico dibuja mientras una linea, así luego la podemos seguir- dijo Garabato. Kiki puso el primer pie. Luego el segundo. Tenía mucho miedo. Luego hizo el tercer paso, y así hasta el noveno, pero cuando estaba a punto de hacer el décimo el puente hizo un ruido chirriante y se cayó. Kiki se cayó al río Kakanun.


- Oh no- dijo Lapicera.
- Pobrecilla- dijo Garabato.
- Rápido, dibuja una barca con el lápiz mágico- dijo Lapicera. Él la dibujó y los dos se subieron a la barca y se tiraron al río Kakanun. Cuando estaban en el río, recogieron a Kiki que estaba todavía debajo del agua y se marcharon.


Estaban navegando tranquilamente cuando Lapicera dijo:
- Oh no, ¿es eso lo que veo?-.
- ¿Por qué, qué pasa?- preguntó Kiki.
- ¡VAMOS DIRECTOS A UNA CASCADA!-. Ahí, a lo lejos, se veía una cascada. Estaban a punto de caerse y todos gritaban:
- ¡AAAAAAAAY MARCHA ATRAAAAAAAS!-. El barco se cayó y se rompió en mil pedazos.


- Oh no, se nos rompió el barco y el lápiz mágico. Ya no podemos hacer otro barco con el lápiz mágico y ya no podemos eliminar a Rex- dijo Garabato.
- Sí que lo podemos eliminar, queda un trozo de goma que esta en la punta del lápiz, además, tengo una idea- dijo Kiki. Cogió unos trozos de madera que quedaban del barco y los ató con una liana.
- Listo, ya tenemos barca, ahora hay que buscar más trozos de madera para que sean los remos- dijo Kiki. Se encontraron con un papelito flotando en el agua que ponía:
266714 A-23
¿Qué querrá decir eso?

8 El pasadizo secreto

Se subieron a la balsa y empezaron a remar. Se chocaron con una pared.
- Eh, ¿no sigue el río? Si no sigue no llegáramos a tiempo- dijo Garabato.
- ¡Mirad, hay que poner un código secreto! Pero.... ¿Cuál es?- dijo Kiki.
- A ver si es mi numero de teléfono- dijo Lapicera. Marcó: 67786 5102 782. La puerta no se abrió.
- Pondré mi numero de jugador del equipo de basquet- dijo Garabato. Él marcó el 9. La puerta no se abrió.
- ¡Ya sé! Dadme ese papel que tenía ese código- dijo Kiki. Ellos se lo dieron y ella marcó el numero. ¡la puerta se abrió!. Cuando entraron, vieron sobre unas rocas un montón de artilugios raros. Kiki cogió uno y dijo:
- ¿Y esto qué es?-. Apretó un botón y muchas pelotas de tenis salieron de la maquina.
- ¡Es una lluvia de pelotas, mira lo que has hecho, Kiki!- dijo Garabato.
- Es mejor que salgamos de aquí ahora mismo- dijo Lapicera. Siguieron remando y llegaron al final del pasadizo secreto. Había una escalera y ellos la subieron.
- Hemos salido del río, ¡y delante nuestro está la montaña!- dijo Kiki.
- Y en la montaña está el castillo- dijo Lapicera.
- Y en el castillo está la torre más alta- dijo Garabato.
- Que es donde Rex hará la poción- dijo Kiki.
- Pues no perdamos ni un segundo- dijo Lapicera.

9 En el castillo de Rex

Subieron un poco la montaña. Ya iban por la mitad. Faltaba muy poco para llegar. Estaban en la puerta y entraron.
- Bien, hay que subir esta escalera de caracol de....... ¡967 escalones!- dijo Lapicera. Ellos subieron y cuando llegaron a los cien escalones se cansaron.
- Ay, no puedo más- dijo Garabato.
- Ni yo- dijo Kiki.
- No sois los únicos- dijo Lapicera.
- Comeos esta fruta, da mucha energía- dijo Curasana que acababa de llegar.


- ¡Curasana! ¿Qué haces aquí?- dijo Lapicera.
- Os he estado siguiendo todo el tiempo, como decía, si os coméis esta fruta, os dará energía, es la fruta del árbol Wakanya y la fruta es la Wakaya-. Ellos le dieron un mordisco y tuvieron muchísima energía y empezaron a subir las escaleras pitando. Llegaron a una habitación que estaba en la torre.
- Primero busquemos a Rex y luego a los frascos con colores- dijo garabato. Corrieron por pasillos, habitaciones y salas de la torre hasta que Kiki oyó una risa malvada. Ella siguió la risa y Lapicera y Garabato también la siguieron. La risa venía de la terraza del castillo. Allí estaba Rex. Ellos se escondieron detrás de la olla para espiar:
- ¡Ja Ja Ja, ahora pondré mis ingredientes en la olla y mi pócima ya estará echa!- dijo Rex. Los ingredientes estaban detrás de la olla así que Garabato los cambió. Puso los ingredientes buenos y se quedó los malos. Rex cogió los buenos pero no se daba cuenta y los puso en la olla. Luego, Kiki cogió la goma de borrar mágica y se tiró encima de Rex. Le borró toda la cara y todo el cuerpo hasta que desapareció por completo.

10 ¡Hip, hip, hurra!

- Ahora hay que buscar los frascos con colores- dijo Lapicera.
- No hace falta, ya los tengo yo, los puedes abrir tú si quieres- dijo Curasana que acababa de entrar. Kiki abrió uno y un humo de colores envolvió la sala y unas estrellitas mágicas revoloteaban por el aire.


Luego se cortó la electricidad y luego volvió y.... ¡Mundo dibujo tenía color!.
- ¡Guau, pensaba que eras castaño, Garabato,y no eres rubio!- dijo Lapicera.
- ¡Y yo pensaba que tenías los ojos verdes, y no los tienes azules!- dijo Garabato. Hicieron una fiesta en el pueblo de Mundo dibujo, con cabalgatas, pica picas, espectáculos..... En la fiesta, Lapicera preguntó:
- ¿Pero qué haremos con todos esos inventos de Rex que encontramos en el río?-.
- Vamos a ver.... ¡Ya lo sé, podemos hacer una tienda de inventos en el pasadizo secreto!- dijo Kiki.
- ¡Guay!- dijo Garabato. Al día siguiente abrieron su negocio y mucha gente vino a comprar.
- Bueno, aquí se acaba todo, adiós vieja amiga- dijo Lapicera.
- Adiós colega- dijo Garabato.
- Adiós amiguitos- dijo Kiki. Un remolino salió y se tragó a Kiki y volvió a su habitación. Estaba sentada en su silla de su escritorio. Encima del escritorio estaba el dibujo de Garabato y Lapicera pero ahora estaban en otra pose. Ya no estaban sentados en el banco, estaban de pie y saludando. Ella también los saludó.
- Adiós amigos, aunque no me escuchéis- dijo Kiki.

Fin

Paula Tomasini
Octubre 2011


miércoles, 12 de octubre de 2011

El viaje de la Luna

- ¡Basta, me cansé, estoy cansada de dar vueltas alrededor tuyo Tierra, y además nada a cambio, me iré a otro planeta más simpático, me iré al planeta más lejos de aquí, así no te veo nunca más! - dijo la Luna.
- No plis, no te vayas Luna, sino los terrestres no podrán ver tu belleza- dijo la Tierra a punto de llorar.
- Bah, que se aguanten un poco, ya sé que soy guapa, pero.. ¿no se han cansado de mirarme?-.
- No te vayas- dijo la Tierra llorando.
- Claro que me iré- dijo la Luna súper furiosa.


- Al menos ten esta piedra de recuerdo- dijo la Tierra dándole una piedra.
- ¿Una piedra?- se preguntó la Luna.
- Si, una piedra, es de uno de mis países.
- Bueno, me iré a hacer las maletas-. Cogió una maleta. Puso:
Dos estrellas, la piedra que le dio la Tierra, cuatro nubes y una foto que salía la tierra y ella.
- Adiós Tierra, no te echaré de menos- dijo la Luna.
- Buen viaje, amiga- dijo la Tierra llorando y sonándose la nariz con una nube. Ella se fue y caminando se encontró a Venus.
- Hola, Venus- dijo Luna.
- Hola, Luna, ¿qué haces?- dijo Venus.
- Me voy, busco a otro planeta porque no quiero estar con la Tierra, ¿Quieres que sea tu Luna?-.
- No, no puedo, no tengo lunas, y me gustaría tenerlas, pero... soy el planeta del amor, no puedo tener lunas quedaría.... mal - dijo Venus.
- Ah, bueno. Adiós. Siguió caminando y llego a Mercurio.
- Hola, Mercurio.
- Ah, Hola-.
- ¿Qué haces?-.
- Tomo el sol-.
- He venido a preguntarte, si querías que fuera tu luna.
- ¿Luna? No, lo siento, no puedes, te asarías al lado de éste sol-.
- Ah, es verdad, hace mucho calor, bueno... Adiós.


- Bye bye-. La luna siguió caminando. Se encontró con Marte.
- Hola Marte- dijo Luna.
- Hola Luna- dijo Marte.


- ¿Quieres que sea tu Luna?-.
- ¿Qué, MI Luna?, ¡ni hablar, Tierra me hablo de ti, dice que quieres algo a cambio por dar vueltas, ¡Luna antipática!-.
- ¡Bueno adiós!-. Siguió caminando hasta que un avión de papel se estrello contra Luna.
- ¡Au!, ¡¿quien tiró este avión de papel?!- dijo Luna. Miró el avión y ponía:
ÁBRELO
Ella lo abrió y leyó una carta:
Querida Luna. Ya se que estás enfadada y todo eso pero no te tienes que enfadar por eso. Por fiii, quiero que vuelvas a ser mi Luna.
Con amor:
Tierra.
Ella siguió caminado. Luego, se encontró con Júpiter.
- Hola, Júpiter-.
- Hola amiga Luna-.
- ¿Quieres que sea tu Luna?-.
- No, no puedo, mis sesenta lunitas no quieren tener otra hermana-.
- ¡Eso, fuera de aquí!- dijo una luna.
- ¿Sesenta? Aquí solo veo siete.
- Las demás se han ido de paseo. Además, no solo son mis lunitas que no quieren, yo no querría tener sesenta y un lunas - dijo Júpiter.
- Bueno, adiós-. Siguió caminando.


Mientras, en la Tierra, en todo el mundo anunciaban por las noticias: no hemos visto la Luna en ocho días. Los científicos dicen que la luna desapareció. Es un gran misterio. La Luna siguió caminando y se encontró con Saturno.
- Hola Saturno-.
- ¿Qué tal, amiga Luna?-.
- Estoy bien, pero he venido para preguntarte si querrías.. que sea tu luna y girar alrededor tuyo.
- NOOOOOO, TE ENREDARÍAS EN MIS AROS Y ME LOS DEJARÍAS TODOS ARRUGADOS, AAAAAAAAAA- dijo Saturno.


Siguió caminando y mientras caminaba pensaba:
- Ni Mercurio, ni Marte, ni Saturno... Entonces, ¿en que planeta me quedaré?-.
- Ya lo sé, le preguntaré al sabio Sol- repitió Luna. El Sol era el más sabio del sistema solar, si tenías una duda le preguntabas al Sol y se te iba la duda. Caminó hacia el sol y le dijo:
- Hola Sol-.
- Hola Luna, seguro que tienes una duda ¿No es así?-.
- Sí, es que... Me enfadé con Tierra porque yo ruedo alrededor suyo pero no me da nada a cambio, y ahora busco otro planeta mas simpático-.
- Pero Luna, no te tienes que enfadar por eso, venga, pídele a la Tierra que te perdone-.
- ¡NO, JAMÁS DE LOS JAMASES!- gritó Luna, y se fue.


 El próximo planeta era Urano.
- Hola Uranio- dijo Luna.
- No, Uranio no Urano- dijo Urano
- Perdón-.
- Sé por que vienes, vienes a ver si puedes ser mi luna ¿no? Pues no puedes, te digo lo mismo que Saturno, te enredarías en mis aros porque Saturno y yo somos familia y además ya tengo mis propias lunas-. Ella se fue sin decir ni pío. Caminó y se encontró a Neptuno.
- Hi Neptuno-.
- Hello Luna-.
- He venido a preguntarte si querías que sea tu luna-.
- Lo siento, estoy ocupado, vete de aquí, no querrás que te deje con Tritón ¿verdad?-.
- No, con Tritón no-. Tritón es uno de los satélites mas grandes de Neptuno. Es grande y tiene músculos, es fuerte. Caminó y caminó y se encontró con Plutón llorando.
- Hola Plut......¿Qué te pasa?-.
- Lloro por que, me sacaron del sistema solar por ser tan pequeño, además, los demás planetas se burlan de mi y me llaman enano u hormiga- dijo Plutón llorando.


- Oh, pobre- dijo bajito la Luna.
- Mira, te doy esta estrella- repitió la Luna sacando de su mochila una de sus estrellas.
- Gracias señora Luna- dijo Plutón secándose las lagrimas.
- He venido a preguntarte si querrías que yo fuera tu luna, como estás tan solo y triste-.
- ¡Si me encantaría! Pero..... Te helarías de frío aquí.
- Uy, es verdad, tengo frío- dijo Luna sacando una nube de su maleta.
- Pero... ¡Tengo una idea!- dijo la Luna- ¿Te gustaría hacer una excursión conmigo en busca de un planeta donde quedarme?-.
- ¡Sí, sí, me encantaría!- dijo Plutón.
- ¡Bien, pues que empiece la excursión!- dijo Luna.
- ¡Síííí! Espera, tengo que preparar la mochila. Sacó una mochila.
- No, no hace falta Plutón, ¡que empiece la excursión!- dijo Luna. Caminaron un poco.
- Pero, ¿a dónde vamos?- dijo Plutón.
- En busca de un planeta, pronto saldremos de la vía láctea- dijo Luna.
- ¡Guau!-. Plutón y Luna se hicieron grandes amigos.


- Ya salimos-. Salieron de la vía láctea y siguieron caminando.
- Luna, estoy cansado, ¿podemos parar a descansar?- preguntó Plutón.
- Claro, en esa estrella de ahí paramos- dijo Luna. Pararon y Luna sacó las cuatro nubes de la maleta. Dos para Plutón y dos para Luna. Se acostaron en las nubes y se quedaron profundamente dormidos. Plutón se despertó antes y cuando miró... ¡Tenía un agujero negro delante!
- ¡Luna, Luna, despierta amiga!- gritó. Como no se depredaba, la cogió en brazos, aunque pesaba mucho, y se fue corriendo. Corrió un montón hasta escaparse del agujero negro. Luna le pesaba mucho y estaba muy cansado de correr. Soltó a Luna y con el golpe se despertó.
- ¿Qué pasa, y mi maleta?- preguntó Luna.
- Ups, la perdí corriendo- dijo Plutón
- ¿Corriendo, es que has corrido?-.
- Ahora voy a buscarla-. Caminó y sólo se encontró con la foto de la Tierra y la Luna.
- Sólo encontré esta foto- dijo Plutón.
-Dámela- contestó Luna. Él se la dio y ella se la guardó en uno de sus cráteres.
- Sigamos la excursión..... ¡Eh, mira, un planeta, vamos hacia él!-dijo Luna.
Plutón y Luna corrieron y se encontraron con un planeta verde, triste, solo y en medio del universo.
- ¡Hola!- lo saludó Luna.
- Hola- dijo el planeta.
- ¿Cómo te llamas? Yo Luna...- dijo Luna sin acabar la frase.
- ¿Luna? ¿Luna? ¿Has dicho Luna?-.
- Sí-.
- ¡YUPIIIIIIIIIIII! ¿Querrías ser mi Luna? Porfi, di que sí, porfi, di que sí-.
- ¡SÍÍÍÍÍ, AL FIN UN PLANETA PARA QUEDARSE!-.


- ¡Guay, tenderé mi primera Luna!-.
- Luna, ¿me puedo ir al sistema solar?- preguntó Plutón.
- No, te perderías, así que te quedas conmigo en medio del universo- dijo Luna.
- No me presenté, soy el planeta Puntridus- dijo Puntridus.
- ¡Hola Puntridus!- dijo Plutón.
- ¿Y tú quién eres?- preguntó Puntridus.
- Soy Plutón, el planeta más pequeño del sistema solar.
- Ah, pues bienvenido-.
- Gracias-.
- Bueno Luna, ¡ya puedes empezar a girar ahora mismo!-.
- Espera, espera, espera, giraré con algo a cambio- dijo Luna.
- Bueno pues... ¡Te doy un saco de estrellas si giras alrededor mío!- dijo Puntridus.
-¡Trato hecho!-. Pasaron días y días y ella giraba más y más. Ya tenia cien sacos de estrellas. Ya ni se acordaba de Tierra. Un día, girando, se le cayó de un cráter la foto en la que estaba la Tierra y ella.
- Uy, se me ha caído algo- dijo Luna. Ella lo recogió y miró la foto. Los ojos se le pusieron brillantes y luego, empezó a llorar.
- Tierra, Buhaaaaaaaaaaaaaaaa- dijo Luna. Sacó un pañuelito de nube y se sonó la nariz.
- Puntridus, ¿puedo, volver a mi antiguo planeta?- dijo Luna.
- ¿Qué? No, ni hablar, las normas son que si eres mi Luna, lo serás para siempre, o sino, te tiro al agujero negro- dijo Puntridus. Luna hizo un paso, luego otro, pero en el tercero Puntridus gritó:
- ¿PERO QUÉ HACES?, ¡TE TIRARÉ AL AGUJERO NEGRO!-. El agujero negro ya estaba allí y estaba a punto de tragar a Luna cuando ella vació un saco de estrellas, se lo puso a Puntridus y lo tiró al agujero negro.
- ¡Qué valiente!- dijo Plutón que todavía estaba allí.
- Gracias- dijo Luna. Luego caminaron hacia el sistema solar y se encontraron a la Tierra llorando.
- Hola Tierra, vuelvo a ser tu Luna- dijo Luna.
- Ah hola Luna, espera... ¿VUELVES A SER MI LUNA? ¡GENIAAAAAAAAAAAAAAAL!- dijo Tierra.
- Si, perdón por enfadarme- dijo Luna.
- Oh, no pasa nada- dijo Tierra, y todo volvió a ser como antes.
Fin

Paula Tomasini
Setiembre 2011

Calavera

Calavera es una princesa pirata que ahora está en el club de las princesas. Estaba ella en el salón de té y una princesa le preguntó:
- Eres una pirata ¿no? -.
- Sí, soy pirata- dijo Calavera dando un sorbo de té.
- Entonces, ¿Cómo conseguiste ser princesa?-.
- Bien, ahora empieza mi historia, mi tripulación estaba formada por la pirata Violeta, Caracortada y su nieto Timmy. Navegábamos en nuestro barco en busca de un tesoro (da un sorbo de te). Mientras navegábamos, escuchamos unos gritos. Fuimos hacia una isla y una señora dijo:
- Cuidado, una tripulación pirata nos atacó y puede estar cerca.
- ¿Usted sabe donde hay un tesoro? - pregunté.
- No no lo sé-. Fuimos a otra isla, preguntamos lo mismo y nos contestaron lo mismo. En otras islas hicieron lo mismo. Pasaron por una isla pequeña, muy pequeña. Había un señor que (da un sorbo de té) gritaba y agitaba las manos y fuimos hacia allí. Le preguntamos al señor si sabía donde estaba ese dichoso tesoro y nos dijo:
- Si me lleváis en vuestra barca, os ayudaré-. Nosotros aceptamos la oferta y el señor nos dijo que el tesoro esta en Plutón. (da un sorbo de te). Nosotros pensamos: "Rayos y truenos, nunca llegaremos a Plutón". Violeta le preguntó al señor:
- ¡¿Pero cómo vamos a ir a Plutón sin cohete?!-.
- Cerca está la isla de Nunca jamás, donde está Peter Pan, le pedís a Campanilla unos polvos mágicos y así volaréis-. (da un sorbo de té). Nosotros llegamos a Nunca jamás y le pedimos a Campanilla polvos
mágicos. Ella nos dijo que valían ochenta y seis doblones de oro. ( da un sorbo de té, se acaba el té y empieza a comer una galleta). No teníamos dinero, así que le dijimos adiós a Campanilla. Y nos dirigimos al barco. Subimos al barco y.... no os creeréis lo que hemos visto.. ¡Un tesoro! Como si unos duendecillos vinieran y pusieran un tesoro. Lo abrimos y había diamantes y millones de doblones de oro. Con ese dinero compramos los polvos mágicos y luego, embarcamos (da el ultimo mordisco de la galleta). Fuimos a Plutón y buscamos el tesoro. Encontramos la X pero escuchamos un grito. Seguimos la voz y nos llevó a un palacio y luego a unas celdas. En las celdas había gente. "Va, rápido, coged esas llaves y sacadnos de aquí" Lo hicimos y un rey nos dijo: " Gracias por salvarnos, puedes casarte con el príncipe Nil . Un príncipe muy guapo apareció y yo me convertí en princesa-.
- ¡Fascinante historia, Calavera! - dijo otra princesa.
- Espera, no ha acabado. Un día nos peleamos mi príncipe y yo y cortamos. Como no encontraba a ningún príncipe fui al club de las princesas, por eso estoy aquí-.
- ¡Guau, qué historia!- dijo otra princesa.
- Mañana os cuento otra de mis aventuras-.
Fin
Paula Tomasini
Setiembre 2011

Viaje al espacio

Juan es un niño que vive con su familia. Tiene muchos, pero que muchos amigos. Tantos amigos que ni se pueden contar. Sobre todo en la escuela. Va a tercero. Pero tiene una mejor amiga. Se llama Claudia. Claudia no tiene padre, vive con su madre. Un día iban todos sus amigos con sus madres a la reunión espacial. Claudia iba con los padres de Juan. La reunión espacial es en un castillo del pueblo de Juan. En la reunión espacial todos los padres, hijos e hijas, votan a alguien que conozcan para que vaya al espacio.



 Solo pueden participar diez millones de personas. Tiene que ir uno al espacio porque un día vieron a la princesa de esa ciudad que se la llevó al espacio un rayo verde. Muchos astronautas han ido a rescatarla pero no sabemos que ha pasado porque los astronautas desaparecieron y nunca más volvieron. Todos se sentaron en unas sillas rojas y el alcalde de la ciudad dijo:
- Buenos días a todos. Hoy vamos a votar, os daré unos papeles y escribiréis el nombre de la persona, como cada año-.
Les dio un papel a cada uno y Juan votó a su padre. El alcalde miró los votos y luego dijo:
- Y el ganador es..... Juan Film, ¿Quién es Juan Film?
- Soy yo, señor- dijo Juan.
- Bien, mañana por la mañana irás al espacio a rescatar a la princesa, pero antes te tiene que acompañar alguien- dijo el alcalde.
- Yo señor, yo quiero, soy su mejor amiga- dijo Claudia.
- Bien, vosotros dos iréis al espacio.
- Es increíble, ¿quién me votó?- dijo Juan.
- Todos tus amigos te votaron- dijo Claudia.
Al día siguiente fueron a la estación espacial con el traje puesto.
- Bueno muchachos, ya podéis subir al cohete- dijo el alcalde. Los dos de la mano caminaron hacia el cohete. Juan apretaba muy fuerte la mano de Claudia.
- Esto es una locura, ¿Y si desaparecemos como los demás astronautas?- pensó Juan.
- Esto será una aventura total, Juan- decía Claudia sonriendo. Entraron en el cohete. Se sentaron en unos asientos.
- Bien, todo está en orden, podemos empezar la cuenta atrás... 10, 9, 8, 7, 6....- decía un señor. Claudia, empezó a saltar en el asiento y a repetir la cuenta atrás. Juan cada vez apretaba más la mano de Claudia.
- ¡DESPEGUE!- gritó Claudia.
- HAAAAAAAAAAAAAAA - gritó Juan saltando del asiento.
- Pero Juan, ¿qué te pasa?- preguntó Claudia.
- No quiero, no quiero, no quiero irme, tengo mucho miedo- dijo Juan abrazando a Claudia.
- Ay, Juan, me estás ahogando- dijo Claudia.
- Perdón- dijo Juan y se puso colorado.
- Mira a Claudia, no tiene miedo, no seas un gallina Juan- Pensaba Juan.
- Hemos llegado al destino- dijo un señor.
La puerta se abrió de par en par, y salieron a la Luna. Claudia, pisó la Luna.
- ¡Sí, soy la primera niña que pisó la luna, como mola!- dijo Claudia. Juan no quería salir del cohete.
- Venga Juan, sal del cohete, no querrás que te llame gallina ¿verdad?-. Juan, dijo que no con la cabeza.
- Vale, pues ahora sal-. Juan, volvió a decir que no con la cabeza.
- Bien, no quieres salir...-.
-GALLINA, GALLINA, ERES UN GALLINA, LA LA LARALA LIRO LIRO LELE, ERES MÁS GALLINA QUE NIÑO PA PA PA PA PA....- Gritó Claudia dando vueltas alrededor del cohete.


 Juan se estaba enfadando. Se estaba enfadando mucho.
- TE ENSEÑARÉ QUE SOY MÁS VALIENTE QUE TÚ, NIÑA- dijo Juan. El, bajó del cohete y caminó muy rápido. Luego sintió un ruidito bajo sus pies. Levantó un pie y vio una lagartija con la pata rota.
- ¡Es una lagartija lunar, pero.... pobrecita, le has roto la pata!- dijo Claudia.


- Ecs, le sangra la pata, que asco- dijo Juan.
Claudia puso una tirita y se hicieron amigos.
- Claudia, ¿qué es eso blanco que se esta acercando?- preguntó Juan, poniéndose detrás de Claudia.
- No lo sé, espera.... ¡Es un extraterrestre!- dijo Claudia.
-Yo no haré daño, yo sé lo que buscáis- dijo el extraterrestre.


- ¿Qqqqqq...uuuuuu....eeeeeeee... Bbbusscammoss?- dijo Juan Temblando.
- Buscáis a la princesa Flor, la tienen los Marapintintuneses que están en el planeta Marapintinlandia, en otro sistema solar- dijo el extraterrestre.
- Gracias- dijo Claudia. Los dos subieron al cohete y Claudia miraba por la ventana.
- Oh, oh- dijo Claudia.
- ¿Qué pasa?- preguntó Juan.
- !UN AGUJERO NEGRO!- gritó Claudia.
-¡ACELERA, ACELERA, ACELERA, QUE NOS TRAGAAAAAAA!- dijo Juan. Rápidos tiraron de una palanca y se fueron súper rápido de ese agujero negro.
- Uff, por los pelos- dijo Juan.
- Mira Juan, veo algo a lo lejos, ve hacia allí-. Ellos se acercaron más y vieron otro sistema solar. Tenía planetas muy raros. Fueron al último planeta que era diminuto. El suelo era de arena verde. Caminaron por ese planeta y vieron una ciudad. Era enorme con un cartel que ponía:
" Bienvenidos a la ciudad de Maripintulandia"


Caminaron por la ciudad y vieron muchos carteles que ponían:

Hoy, el rey de Maripintulandia, se casará con la princesa
Flor, todos están invitados, la fiesta es en el castillo Marmintimapy.

- ¿Has visto?, se casarán hoy, hay que rescatarla- dijo Claudia.
- Primero necesitamos un disfraz de marciano- dijo Juan. Claudia cogió unas cuantas hojas y se hizo una peluca. Juan cogió palitos y ramas de los arboles y se hizo un traje. Luego se lo pusieron. Fueron al castillo y se sentaron en unos sillones. Habían otros marcianos sentados por allí. Luego un señor extraterrestre dijo por un micrófono:
- Hoy yo me casaré con la princesa Flor, va a ser una fiesta espectacular. Mi querida y yo hemos pagado todo y para vosotros será gratis-. Luego, la princesa Flor salió de una cortina roja vestida de novia.
- Esta es mi querida, es una terrícola- dijo el extraterrestre.


- Rápido, entremos en esa cortina- dijo Juan en voz baja. Entraron a la cortina y estaba lleno de aparatos. También estaban los astronautas desaparecidos en jaulas.
- He niños, ayudadnos, sacadnos de esta jaula, tenéis que coger esa llave que está en el suelo- dijo un astronauta. Claudia levantó la llave pero cuando estaba a punto de sacar a los astronautas el extraterrestre entró con la princesa Flor.
- ¿PERO QUÉ HACÉIS AQUÍ? OS PONDRÉ EN UNA JAULA- chilló el rey extraterrestre. Claudia y Juan intentaron correr pero no pudieron porque el rey los atrapó y los metió en jaulas.
- Ahora os vigilará un guardia- dijo el rey. Un guardia salió y se puso la llave en el bolsillo.


- ¿Y ahora cómo salimos?- preguntó Juan.
- Tengo una idea- dijo Claudia. Ella sacó la lagartija que cogió en la Luna. La lagartija salió de la jaula y entró por el pantalón del guardia. Se metió en el bolsillo y sacó la llave. Luego volvió con Claudia.
- Buena idea Claudia- dijo Juan. Claudia cogió la llave y pasó un brazo por los barrotes de la jaula y puso la llave en la cerradura. La puerta se abrió y Juan se puso delante del guardia y lo empujó hacia la jaula. Luego encerraron al guardia en la jaula. Salieron de la guarida y cogieron a la princesa Flor.
- ¿CÓMO OS HABÉIS ESCAPADO? RÁPIDO, SEGUIDLOS- dijo el rey.
 Claudia y Juan corrían con la princesa hacia el cohete y entraron. El rey y sus súbditos se subieron en un ovni y empezaron a perseguirlos. Los extraterrestres disparaban bolas de fuego pero ellos las esquivaban.
- FLOR, CÁSATE CONMIGO O SI NO TENDRÁS QUE VIVIR PARA SIEMPRE EN UNA JAULA- gritó el rey.


 Pasaron por delante de un agujero negro. Ellos se salvaron pero a los extraterrestres....¡les chupó el agujero negro!. Ellos se fueron a la Tierra. Al día siguiente hicieron una fiesta con carrozas y gente disfrazada. En una carroza estaba la princesa Flor y al lado Juan y Claudia.
- Gracias por salvarme, sois mis héroes- dijo Flor.
- De nada- dijeron Juan y Claudia a la vez.
Fin

Paula Tomasini
Setiembre de 2011