domingo, 28 de octubre de 2012

Los tres valientes y el malvado unicornio


En un reino muy lejano, había una princesa en una torre. Se llamaba Piruleta. Siempre estaba aburrida y cansada de ser princesa. TODO se lo hacían los sirvientes.  La princesa tenía el pelo rosa natural. Sí, es un poco raro, pero bue. Le encantaba leer y leía libros de cualquier cosa. Tenía una estantería llena de libros. Entonces pensaréis "¡pero si tiene libros no se aburriría!" Pues no, es que un día se leyó todos los libros de la biblioteca que tenía así que se empezó a aburrir. Un día la princesa se hartó de aburrirse. Necesitaba, salir afuera, ser libre, buscar aventuras. Y tuvo una idea. Después de un rato, un sirviente dijo:
- ¡¡¡¡¡PRINCEEEEEEEESA!!!!!-
 No respondió.
- ¡PRINCESA! ¡¡¡¡¡SU DESAYUNO ESTA LISTOOOOO!!-.
 No respondió.
- ¡¡¡NO SE ESCONDA, VOY A POR USTED!!!-.
 El sirviente subió las escaleras de la torre donde vivía la princesa. Tocó a la puerta de su habitación. Nadie respondió. Abrió la puerta y...
- ¡¡¡LA PRINCESA, LA PRINCESA NO ESTA!!!!- dijo el sirviente. Y corrió a avisar a todos de la noticia diciendo "LA PRINCESA NO ESTA! LA PRINCESA NO ESTA!!!-.
- ¿QUE? ¿¿¿MI HIJA????- dijo la reina cuando escuchó la noticia.
- ¡Sí, su majestad!!-.
- ¿¿!!Ahora qué haremos!!??- dijo la reina llorando.
- No se preocupen!!!  Aquí llega el caballero de la cara de hierro!!!- dijo una voz  atrás de  la reina. Era un caballero con una armadura de hierro y un casco de hierro con una pluma que le cubría toda la cara. Estaba arrodillado con la espada en el aire.
- ¿Quién eres tú?- dijo la reina.
- Soy... EL CABALLERO DE LA CARA DE HIERRO! Qué ya lo he dicho!!!-. Y se volvió a arrodillar.
- Y este es mi caballo....ehhh...¡Coronaderei!-.
- Muchas gracias, caballero. Espero que cuando regreses traigas a la princesa contigo. Y si la traes, te podrás casar con mi hija, si ella acepta, claro...- dijo la reina. El caballero saltó al caballo y corrió hacia el bosque.
- Qué cobarde. ¡¡¡Mira que ponerme Coronaderei!!! Si tuviera manos te daría una bofetada por el nombre que me has puesto- dijo una voz.
- ¿Quién eres tú?- dijo el caballero mirando para derecha e izquierda.
- ¡Soy yo, idiota!- dijo la voz. El caballero  miró a  la cabeza de su caballo. ¡Se dio un susto cuando el caballo le habló!!!,
- ¡¡Hablas!!,- dijo el caballero.
- Pues sí- dijo el caballo. De repente, Coronaderei olió algo y empezó a olfatear.
- Snif, snif, snif, snif....-. Luego, levantó la cabeza y gritó:
- ¡UNICORNIO!-.
- ¿Unicornio? ¿Existen?- dijo el de la cara de hierro.
- Pues sí, si eres caballero lo deberías conocer-.
- ¿Conocer a quién?-.
- A Arcoiris, el unicornio secuestrador de princesas y ladrón de joyas más malo de la historia unicornia-. Los dos miraron arriba, y vieron a un unicornio bastante grande, de color blanco con manchas rosas. Tenía unas grandes alas de ángel y una melena larga rubia y brillante.
- ESE es Arcoiris- dijo el caballo.
- ¡Rápido! Tenemos que ir a la guarida de Arcoiris. Allí podría estar la princesa Piruleta- dijo el caballero.
- ¡Sigámosle!- dijo el corcel. Pasaron campos y montañas, lagos y ríos, cascadas y tormentas.... Bueno, estaban siguiendo al unicornio malvado cuando se pararon delante de un lago que les impedía el paso. El caballero se bajó de su caballo.
- ¿Qué pasa? ¿Por qué no sigues?- dijo el caballo.
- Es que no sé nadar- dijo Cara de hierro.
- ¡Vamos!- dijo el caballo empujándolo con la cabeza y el caballero se tiró de cabeza al agua. El caballo miró al agua. No salía. ¡El caballero no salía! De repente, un casco de hierro apareció por las aguas y ese casco lo llevaba el caballero que acababa de salir.
- ¡AYUDA, AYUDA, NO SE NADAR!- gritaba el caballero. El caballo hizo unas cuantas flexiones y se tiró de cabeza al agua. Cogió al caballero y lo llevó a la otra orilla.
- ¡Guau, gracias! ¡No sabía que podías hacer eso! Mira, mientras estaba debajo del agua he pescado dos peces para comer por el camino- dijo el caballero.
- De nada- dijo el caballo. Y sonrió con sus dientes brillantes. Cabalgaron hasta llegar a una montaña. Había una señora un poco confusa.
 - ¿Qué le pasa señora?- dijo el caballero muy amablemente.
- ¡Es que no sé como pasar al otro lado este zorro, esta gallina y este maíz! ¡Porque si dejo sola a la gallina y al zorro, mientras llevo el maíz, el zorro se comerá a la gallina, pero si dejo sola a la gallina y al maíz mientras paso el zorro, la gallina se comerá el maíz!- dijo la señora.
- Hmmmff...Deja que te ayudemos- dijo el caballero. ¡Como el caballero era listo ya tenía la solución en tres segundos!
- Mira, atenta ¿eh? Primero coges la gallina y la dejas en la otra parte. Luego vuelves y coges el zorro y te lo llevas y lo intercambias por la gallina. Luego dejas la gallina otra vez en el sitio donde estabas primero y llevas el maíz. Dejas el maíz al otro lado con el zorro y vas a buscar la gallina. Luego dejas la gallina en el otro lado y ¡listo!- dijo el caballero.
- ¡Vaya señor! ¡Sí que es listo!- dijo el caballo- no sabes nadar pero tienes una inteligencia muy grande!-.
- Muchas gracias señor caballero. ¡Me ha servido de mucha ayuda!- dijo la señora- por eso te regalo la gallina para que te la lleves contigo-.
- ¡¡Oh, muchas gracias!!- dijo el caballero seguro sonriendo (seguro porque no se le veía la cara ni la boca). ¡El caballero volvió a cabalgar ahora con una gallina encima del caballo!
- ¡Pocpocpoc! ¡Espero que me cuides bien! Me llamo Paca- dijo la gallina.
- ¡Encantada Paca! ¡Me encantan los animales! ¡Te cuidaré genial! Bueno, soy Cara de hierro y este es Coronaderei, mi caballo- dijo el caballero. El caballo se puso rojo cuando la gallina le miró. Luego le susurró al caballero:
- ¡La gallina está muy guapa! ¡Creo que me he enamorado!-.
- ¡Ji ji! Pero creo que será un amor imposible...- susurró el caballero.
- Bueno, ya que somos tres en el grupo, ¡nos podríamos poner un nombre de equipo!- dijo el caballero.
- ¡Vale!- dijo el caballo.
- ¡Los tres valientes!- dijo la gallina.
- ¡Vale!- dijo el caballo.
- ¡Pues me parece muy bien!- dijo Cara de hierro. Cabalgaron hasta el anochecer. Era hora de dormir. El caballero buscó un sitio donde dormir. Se pusieron al lado de un lago en frente de un bosque. Y sacó mágicamente de dentro de la armadura una tienda de campaña. Todos hicieron un fueguito caliente y comieron los peces que había pescado el caballero cuando estaba en el lago.
- Buenas noches- dijo el caballero.
- Buenas noches- dijo la gallina
-¿Por qué no te sacas el casco, caballero? ¡Quiero ver quién eres!- dijo el caballo.
- Lo siento, eso no se me permite- dijo el caballero, y se fue a dormir con casco y todo.
- ¡Tengo ganas de saber quién es!- dijo el caballo.
- Ya ha dicho que no se le permite- dijo la gallina.
- Bueno, esperemos hasta mañana-. Todos se fueron a dormir. El caballero en su tienda y los animales en el suelo. Al día siguiente, todos se despertaron al mismo tiempo y empezaron otra vez a cabalgar y a seguir el rastro de ese malvado unicornio. La gallina se durmió en el caballo. De repente vieron al unicornio entrando a una cueva.
- ¡Rápido! ¡Por ahí!- dijo el caballero. Cabalgaron hasta la cueva y entraron. Había cuatro caminos.
- ¿Cuál cogemos?- dijo el caballo.
- Ese- señaló el caballero. Los tres valientes siguieron el camino pero cuando estaban por la mitad se cayeron por una trampilla hasta llegar otra vez a los cuatro caminos.
- Camino incorrecto- dijo la gallina un poco mareada por la caída y que se acababa de despertar del golpe.
- Probemos el de la derecha- dijo el caballo. Se fueron por el de la derecha y les pasó lo mismo que antes.
- ¡¡No podemos seguir así!! ¡El unicornio sabe qué camino tomar! Seguro que hay algún papel que se lo indique- dijo el caballero. De repente, un trozo de papel con letras escritas pasó volando. La gallina lo cogió.
- ¡Eh, mirad! ¡Un papel que te indica los caminos!- dijo la gallina.
- Déjamelo ver- dijo el caballero- Aquí solo hay un trozo. El otro trozo se fue volando, vamos a buscarlo-. Salieron de la cueva y cabalgaron hacia una niña que lloraba.
- ¿Qué te pasa?- dijo el caballero.
- Que...¡¡que me he perdido!! ¡¡BUAAAAAAAA!!!- dijo la niña.
- No llores- dijo la gallina.
- Te ayudaremos, si tú nos dieras ese papel que tienes enganchado a la piruleta- dijo el caballo mirando el papel que tenía la niña.
- Vale- dijo la niña.
- ¿Cómo te llamas?- preguntó el caballero.
- Valentina- dijo la niña. Y se puso a llorar otra vez.
- Bueno, pues las niñas valientes como tú no lloran, porque Valentina viene de valiente y tú eres una niña valiente- dijo Paca.
La niña sonrió y le dio la mano al caballero.
- Ven, ¡tú ya eres otra del grupo!- dijo Cara de hierro. Los tres se subieron al caballo.
- Vale pero esta es la última del grupo que viene ¿eh? ¡Vosotros no sabéis cuanto pesáis!- dijo Coronaderei.
- Bueno, yo me llamo Cara de Hierro. El es Coronaderei, mi caballo y ella es Paca, nuestra amiga gallina- dijo el caballero.
- Y somos..... ¡LOS TRES VALIENTES!- dijeron a la vez.
- Ahora seremos los Cuatro valientes- dijo la gallina.
- ¿Y por qué habéis hecho un grupo?- dijo Valentina.
- Porque queremos encontrar a la princesa Piruleta y vencer a Arcoiris- dijo el caballo.
- ¿Quién es ese?- dijo la niña.
- Es el unicornio secuestra princesas roba joyas más malo de la historia unicornia- dijo el caballero.
- Vaya...- dijo Valentina - No sabía que existían ni los unicornios ni Arcoiris-.
Cabalgaron hacia la cueva de los cuatro caminos. Ahora que tenían las dos partes del papel (una pegoteada porque estaba en la piruleta de Valentina) podrían entrar a esa cueva. Valentina se hizo muy amiga de los tres valientes. Entraron a la cueva y como ya sabían los caminos se les hizo muy fácil. Llegaron a una puerta. Coronaderei intentó abrir pero Cara de Hierro se lo impidió.
- ¿¡Pero qué haces!? Adentro está Arcoiris, no podemos entrar- susurró el caballero.
- Tengo una idea- dijo Valentina. Y sacó mágicamente de su espalda una caja vacía de pizza y una gorra. Luego tocó el timbre de la puerta. El unicornio abrió.
- ¿Qué quiere? ¡¡Ahora estoy ocupado!!- dijo Arcoiris.
- Su pedido de pizza- dijo Valentina.
- Yo no he pedido ninguna pizza, pero bueno, pase, pase-.
 Valentina pasó a la casa. Era enorme y tenía jaulas por todos lados, jaulas colgantes, jaulas normales y hasta jaulas de cristal con princesas adentro que gritaban:
-¡Sálvame! ¡Socorro!-. El unicornio se fue a la cocina a preparar un té. Los valientes corrieron y liberaron a todas las princesas. Pero justo en ese momento apareció Arcoiriris.
- ¡VOSOTROS! ¿¡QUE OS HABÉIS PENSADO?! ¡VENID AQUÍ, DESENVAINAD VUESTRA ESPADA QUE OS LAS VERÉIS CON MIGO!- dijo Arcoiris muy enfadado sacando la espada y preparándose para luchar. Cara de Hierro corrió y también sacó la espada. Estaban luchando cuando de repente se le cayó el casco dejando ver su hermosa cara. Y adivinad quien era!!! Era.......¡¡¡LA PRINCESA PIRULETA!!!
Todos se quedaron patidifusos al ver su hermosura y descubrir que ella era el caballero.
 La princesa saludó a los que creían que había desaparecido.
- Así que...otra princesita para mi colección...- dijo el malvado unicornio dando vueltas alrededor del caballero que no era caballero. Y volvieron a luchar con sus espadas. De repente, a la princesa se le cayó la espada y el unicornio intentó clavarle su espada pero la princesa esquivaba todas sus jugadas. Hasta que la princesa dio contra una pared. El unicornio malvado estaba a punto de clavarle su espada cuando la princesa le dio una patada en la panza y luego se sacó su zapato de tacón y se lo tiró a la cara.
- ¡¡Au, Au, Au, Au!! ¡¡Vale, vale tú ganas, llévate a todas tus amigas princesas y si quieres abre mi caja fuerte y llévate mis joyas que robé, pero por favor no me mates!!!- dijo Arcoiris.
 La princesa abrió la caja fuerte y se llevó todas las joyas que repartió con sus amigas princesas. Las tiró al aire y las princesas como locas intentaron coger todas las joyas. Luego Piruleta se fue con su caballo y con sus demás amigos.
- Vaya, princesa... ¿Dónde aprendiste a manejar tan bien la espada?- preguntó el caballo.
- Ya sabes, leyendo libros- dijo la princesa sonriendo. Después abrazó a todos sus amigos y ellos la abrazaron. Luego se  puso el casco de caballero y se subió a su caballo. Sus amigos también, y cabalgaron hacia el castillo. Las princesas les seguían por detrás. Era una multitud de princesas. ¡Eran como mas de cuatrillones!  Entraron al castillo y la reina al ver al caballero se levantó de su trono y dijo:
- ¿Que, habéis encontrado a mi hija?-.
- Sí, claro que sí- dijo el falso caballero.
- ¡¡Oh, genial! ¡¡Gracias caballero!! ¡¡Mañana te casarás con ella!!- dijo la reina muy contenta.
- Me temo que no puedo casarme con ella-.
- ¿Por qué?-.
- Porque...soy ella- dijo la princesa Piruleta sacándose el casco. La reina se quedó con la boca abierta y el sirviente también.
- ¡Ay! ¡Nos hemos olvidado una cosa!- dijo la princesa. Luego devolvieron a Valentina con su padre.
- Muchas gracias de verdad, princesa. No sé cómo agradecértelo- dijo su padre abrazando a Valentina.
- ¡Algún día te iré a visitar princesa!- dijo Valentina sonriendo. La princesa sonrió y le guiño el ojo. Valentina le devolvió el guiño. Y así todos fueron felices, la princesa se divirtió mucho con Coronaderei, Paca y Valentina. Y desde ese día, sus padres le apuntaron a  hacer clases particulares de montar a caballo y a manejar las espada y ya no se aburrió nuuuuunca más.

FIN
Venecia, diez de octubre de dos mil doce. Dedicado a mi mami:D